Donostia se decide a sacar bicicletas, planchas, espejos y otros residuos del río Urumea

Operarios de FCC retirando residuos del Urumea

El mal estado del río Urumea ha sido un tema muy presente entre la sociedad donostiarra durante los últimos meses. Finalmente, el Ayuntamiento ha tomado la decisión de encargarse de su limpieza, aprobando un presupuesto extraordinario al mismo tiempo que solicitan un nuevo convenio con la Agencia vasca del Agua, URA, antiguo encargado del desempeño de la tarea, pero con el que no existe ningún trato desde 2020. La recogida ha comenzado este miércoles en dos puntos diferentes del río entre los puentes de María Cristina y Mundaiz, en los que operarios de la empresa de limpieza subcontratada por el Ayuntamiento, FCC, se han puesto en marcha. Se estima que la recogida dure alrededor de una semana. En esta primera retirada se han sacado en torno a 1.500 kilogramos de residuos, entre los que se han encontrado partes de bicicletas, radiadores, espejos, inodoros y planchas, entre otras cosas, según informan desde el Ayuntamiento.

Las huellas de la calima en Euskadi, en fotografías

Las huellas de la calima en Euskadi, en fotografías

El pasado 2 de enero, la asociación ecologista Eguzki denunció esta situación al Ayuntamiento, debido a la recepción de “llamadas e imágenes” de muchos ciudadanos indignados contrastándolas con más datos “no dudaron” en trasladar la “inaceptable situación del vertedero submarino”. El Ayuntamiento mostró interés, pero el concejal de mantenimiento urbano del Ayuntamiento de Donostia, Miguel Ángel Díez (PSE), sugirió que la duda sobre la pertenencia de las competencias es existente, por lo que no “podían solucionar el problema” hasta aclararlo. Algunos de los clubes de remo que conviven con el río también plantearon propuestas en dos ocasiones, una vez más sin lograr nada. Por ello, son éstos los que se han ocupado de su limpieza de manera altruista, quitando la basura “como han podido”, organizando salidas con personas voluntarias que “limpian desde sus propias embarcaciones”, indican clubes de Ur Kirolak.

Desde la oposición los concejales del PP Borja Corominas, José Mota y Mikel Lezama, cansados de la situación decidieron meterse en el río a limpiar, y, el pasado martes se pusieron manos a la obra. Con el neopreno puesto, dos de ellos bajaron a la margen izquierda del río, donde había muchos desechos, y enganchándolos a una cuerda, fueron sacados por el tercero de ellos, situado fuera del río. Los concejales colgaron su acción en redes sociales, con el fin de “demostrar que se puede sacar basura del Urumea”. De entre las cosas que sacaron, destacan un triciclo y un carrito de bebé.

Ante este notable descontento, el Ayuntamiento ha decidido actuar con la ayuda de “un equipo debidamente equipado con cascos, botas y petos”, además de grúas y un camión para el traslado de las bolsas de material retirado al punto limpio“, ha señalado la concejala de Ecología, Marisol Garmendia. ”Estos operativos no se improvisan, no se hacen de un día para otro. Es una retirada profesional, no es un circo. Somos una administración pública que debe cumplir con todos los trámites legales, contar con recursos económicos y profesionales. Puede que se haya tardado, pero es lo que nos corresponde, somos un gobierno responsable“, ha comentado Garmendia.

Cuidar el medio ambiente

En un contexto de mayor sensibilización ciudadana con el cuidado del ecosistema, Donostia se encuentra ahora con fauna que puede ser víctima de dicha suciedad y con las consecuencias futuras potencialmente graves para el Urumea y para el mar Cantábrico. “No se trata solo de un efecto visual negativo”, aclara Garikoitz Plazaola, miembro de Eguzki. El descontento de la ciudadanía también es palpable. “Inaceptable” o “hay mucho que hacer”, comentan algunos de los ciudadanos. Tras más de diez años, una nueva limpieza “está más que justificada”, añaden.

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