Casado y Aznar aprovechan el homenaje a Gregorio Ordóñez para atacar al Gobierno de Sánchez

Casado, Aznar, Urkullu, Loza y otros cargos, en la inauguración de la exposición sobre Gregorio Ordóñez

María San Gil era compañera de Gregorio Ordóñez en el PP y fue testigo directo de su asesinato mientras comían juntos en el bar La Cepa de la Parte Vieja donostiarra un 23 de enero de 1995 lluvioso como el de 2020. Emocionada, la que luego sería presidenta del PP vasco, ha glosado la figura de Ordóñez a su llegada al acto institucional organizado en el vigésimo quinto aniversario de su asesinato a manos de ETA en el Palacio Miramar de San Sebastián, que acoge desde este jueves una exposición en memoria del político. San Gil ha eludido realizar valoraciones políticas sobre la situación actual para no restar protagonismo a la víctima y porque su deseo era solamente el de arropar a la familia. Pero otros dos de los invitados más importantes al evento, el actual presidente del PP, Pablo Casado, y el expresidente del Gobierno, José María Aznar, sí han tomado la palabra ante los periodistas para atacar tanto al presidente, Pedro Sánchez, como al lehendakari, Iñigo Urkullu.

Casado, de hecho, ha entrado tarde al acto y se ha perdido parte de las palabras de la viuda de Ordóñez, Ana Iribar. Estaba haciendo declaraciones a los medios de comunicación en el exterior. “Es un día para recordar y estar a la altura del legado de todas las víctimas del terrorismo. La lucha que les hizo perder la vida la tenemos que continuar. Creo que en estas semanas hay que reivindicar que aquellos que no condenan su asesinato no pueden ser interlocutores políticos. Ni pueden poner Gobiernos, ni hacer presupuestos en comunidades tan cercanas como Navarra. Creo que también es bueno recordar ahora que se negocia en tantas mesas y tantas políticas con el PNV que el lehendakari no debe proponer al Gobierno de España el acercamiento de 200 presos de la banda terrorista ETA que aún no se han arrepentido ni pedido perdón a las víctimas, sobre todo cuando entre ellos estaría el asesino de Gregorio Ordóñez. Es momento para reivindicar que a ETA se la derrotó con la ley y sin atajos. Pero también con la acción política decidida y la unión de los demócratas. También mataron a concejales del PSOE. Por eso tenemos que volver a estar unidos”, ha proclamado el líder de la oposición en España.

Instantes antes, quien se ha dirigido a los micrófonos ha sido José María Aznar, que ha viajado acompañado de su esposa y exalcaldesa de Madrid, Ana Botella. “Hoy las convicciones de Gregorio […] siguen más vigentes que nunca. Naturalmente que hay que reivindicarlas. En unos momentos como los actuales difíciles, muy complicados, en que tiende a confundirse todo, Gregorio Ordóñez no solamente hay que recordarle. Es un ejemplo para la vida política española y especialmente para que las generaciones jóvenes. […] Que a todos nos sirva de lección para los días muy difíciles y los momentos muy difíciles que vivimos. Que la vía de Gregorio, su ejemplo y su valentía, nos sirva de luz, de faro, de guía, para afrontar las cuestiones difíciles en las cuales se juegan la vida, la libertad y el destino de los países y de las naciones”.

Más de 300 invitados han participado en la apertura de la exposición. Entre ellos había muchos socialistas –como el delegado del Gobierno de España en Euskadi, Jesús Loza, y familiares de víctimas de ETA de ese partido- y también numerosos cargos institucionales del PNV, encabezados por el lehendakari, Iñigo Urkullu, y la presidenta del Parlamento, Bakartxo Tejeria. Pero la familia ‘popular’ ha sido la más numerosa. Con Casado han estado en Donostia Cayetana Álvarez de Toledo, Jaime Mayor Oreja, Rafael Hernando, así como el PP vasco de Alfonso Alonso (incluido todavía Borja Sémper). Uno de los más fotografiados ha sido el ex ‘premier’ francés y actual edil en Barcelona Manuel Valls, al que alguno de los asistentes ha sugerido que dé el paso de lanzar un proyecto político para toda España.

La viuda de Ordóñez e impulsora de una iniciativa especial para un aniversario redondo, Ana Iribar, ha agradecido la presencia de todos y el apoyo institucional. Ha destacado el significado político de su asesinato –que abrió la etapa denominada de ‘socialización’ del sufrimiento por parte de ETA y que multiplicó los amenazados- y ha lamentado que los “herederos” de quienes daban cobertura al terrorismo en aquella época “siguen en los sillones de los Ayuntamientos, del Congreso o de los Parlamentos autonómicos”. “El nacionalismo radical se ha instalado en el mismísimo corazón de España”, ha apostillado. Su discurso ha sido aplaudido por todos los asistentes. Sin excepciones.

Iribar ha tenido un especial recuerdo para las 300 familias de víctimas de ETA cuyos crímenes no han sido resueltos. Ella ha contado que, con cinco años, cuando su hijo Javier empezó a preguntar por su padre, pudo ofrecerle una respuesta. En 2006, Javier García Gaztelu (Txapote) fue condenado a 30 años por el asesinato. La familia de Ordóñez confía en que las demás víctimas puedan lograr ese mismo resultado.

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23 de enero de 2020 - 14:36 h

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