Mancisidor arranca al frente del Ararteko analizando la decisión de la Ertzaintza de informar del origen de los detenidos
Mikel Mancisidor (Bilbao, 1970) ha prometido este jueves su cargo como titular del Ararteko, la Defensoría del Pueblo vasca, ante el pleno del Parlamento, reunido por vez primera en 2026 tras un largo parón por Navidad. Acto seguido, ha anunciado que una de sus primeras misiones será analizar la decisión de la Ertzaintza de informar del origen de los detenidos, una medida controvertida que incluso el propio PNV cuestiona en otros cuerpos como las Policías de Bilbao y Barakaldo.
“He tenido la oportunidad de estar ahora con el consejero de Seguridad [Bingen Zupiria] y, a la máxima brevedad, hablaremos del asunto”, ha indicado a los periodistas en su primera rueda de prensa, en la que ha contestado en euskera y castellano. Después, “discutirá” el asunto con su equipo y hará pública una “decisión”. Como no hacía “ni media hora” que había accedido al cargo, no querido ser “imprudente” y mojarse sobre otros temas, como la crisis de las vacunas caducadas.
Mancisidor, licenciado en Derecho, doctor en Relaciones Internacionales y en Historia y con un extenso currículum en ámbitos variados, como Unesco Etxea o colaborador del diario 'Deia', aún no ha hecho público quién será su 'mano derecha'. En los últimos años, como el nombramiento suele ser propuesto por la coalición de PNV y PSE-EE, es habitual que la adjunta sea una mujer y socialista. Mancisidor se ha limitado a señalar que lo hará público este lunes tras comunicarlo a la presidenta del Parlamento, Bakartxo Tejeria, y que será “un perfil muy adecuado y muy alto”. El Ararteko, en todo caso, pierde a quien ha sido su secretario general desde la creación del organismo, Faustino López de Foronda, que se ha jubilado recientemente. Es el cargo técnico más alto.
Consciente de que no ha concitado el apoyo de todos los partidos en su designación -además de PNV y PSE-EE le votó el PP, pero recibió duras críticas de EH Bildu-, ha insistido en querer ser el 'ombudsman' de “todos”. Ha rehuido polémicas y ha señalado que no se reducirá el uso del euskera ni en la atención a la ciudadanía ni en los actos públicos.
Ha señalado también que no tomará partido por “siglas” pero sí será militante de la defensa de los “derechos democráticos”. Independencia sí pero no neutralidad, ha apuntado, porque “el Ararteko no puede ser neutral” ante las injusticias. Ha cuestionado los populismos y abogado, asimismo, por “reconstruir la confianza en lo público”. También ha prometido “transparencia”.
Mancisidor ha estado acompañado en el Parlamento por familiares y allegados, pero también por sus predecesores, Manuel Lezertua, Iñigo Lamarca o Mertxe Agúndez, una adjunta cuya interinidad se prolongó tanto que es considerada como una titular más del Ararteko. En estos meses de transición tras la salida de Lezertua y la designación del nuevo defensor de nuevo la 'número dos', Inés Ibáñez de Maeztu ha dirigido este organismo.
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