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Desconchones y humedades en el frontón centenario de Madrid por falta de mantenimiento

Uno de los desconchones causados por la humedad en el Beti Jai

Diego Casado

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Los tres años de abandono que acumula el frontón Beti-Jai desde su última reforma empiezan a hacer mella en sus elementos arquitectónicos. La capilla sixtina de la pelota vasca muestra varios desconchones y abundantes humedades a lo largo de toda su estructura, fruto de las lluvias y de la falta de mantenimiento por parte del Ayuntamiento de Madrid, que mantiene silencio sobre cuál será el futuro de esta antigua instalación deportiva.

Los desperfectos en este edificio protegido como Bien de Interés Cultural (BIC) fueron fotografiados por la plataforma Salvemos el Beti-Jai durante una visita a las instalaciones. Algunos son muy evidentes, como la pintura blanca que ha saltado en su fachada interior, debido a varios abultamientos por una humedad que también se advierten en el friso contiguo. Otros solo se pueden atisbar de lejos, como el mal estado de los lambrequines (adornos neomudéjares de madera que coronan el techo de las gradas), cuya madera se empieza a abrir por falta de tratamiento.

“La cubierta de madera hay que barnizarla de vez en cuando, porque está al aire libre”, advierte Igor González, portavoz de la plataforma, que detalla otros problemas surgidos en este periodo sin actuaciones. “Las paredes de la fachada interior de las gradas también presentan humedades, porque las vigas han ido sudando agua”, dice.

Los daños son generalizados a lo largo de varias partes visibles desde el interior del frontón aunque todavía se trata de desperfectos superficiales, que aparentemente no afectan a la estructura del edificio. Pero desde la plataforma advierten que pueden ir a más y echar a perder parte de las obras que devolvieron el esplendor a esta joya arquitectónica del siglo XIX.

“Después de recibir el edificio para terminar su rehabilitación y ponerlo a disposición de la ciudadana, Almeida lo ha dejado empantanado”, lamenta Miguel Montejo, concejal de Más Madrid, partido que organizó la visita en la que se descubrieron los desperfectos y se tomaron las imágenes que ilustran esta información. Los daños llegan después de una primera fase de obras de restauración que costaron 4,9 millones de euros en 2019. Y de una expropiación en 2015 por la que el consistorio pagó 31 millones.

Montejo recuerda que al final de la legislatura de Manuela Carmena como alcaldesa, el consistorio presupuestó otros 443.667 euros euros para acabar los trabajos, evitar daños como los ahora aparecidos y poder abrir al público el Beti-Jai. A su llegada a la alcaldía, el actual equipo eliminó dicha partida y ahora solo dedica 20.000 euros anuales para pagar la vigilancia de las instalaciones. Actualmente, las instalaciones no cuentan con servicios básicos como luz o agua.

La pérdida de valor patrimonial por el deterioro del edificio situado en la calle Marqués de Riscal puede llegar más lejos, porque el edil cree que incluso peligra una posible candidatura del Beti-Jai a convertirse en otro de los elementos protegidos de la capital por la Unesco. “Este organismo internacional ya mostró su interés en que fuera candidato a Patrimonio Mundial como instalación deportiva histórica”, recuerda en declaraciones a Somos Madrid.

Montejo indica que otro de los peligros para esta candidatura es “la intención de techar el monumento”, con la que Almeida tiene intención de “enajenar del Beti Jai por la vía del contrato de concesión de obra y servicio”, denuncia.

El Ayuntamiento de Madrid resta importancia a las humedades, que califica de “pequeños desperfectos sin importancia, como algún desconchón de pintura en fachada exterior y alguna mancha de humedad en la fachada interior próxima a la cornisa que oculta el canalón de cubierta”, indican a Somos Chamberí fuentes del área de Cultura, después de la visita de técnicos de la Dirección General de Patrimonio Cultural a las instalaciones. Sus responsables “tomaron nota de los pequeños desperfectos y agradecieron a los miembros de la Plataforma su interés en la conservación y preservación del monumento”, indican las mismas fuentes.  

Patrimonio también asegura que el frontón “se encuentra consolidado y estable tras las obras que finalizaron en 2019. Actualmente está incluido en los contratos de vigilancia y mantenimiento de edificios adscritos al Area de Gobierno Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid”. Una vez detectadas las humedades, los técnicos municipales inspeccionarán todos los canalones de cubierto, así como la red de saneamiento junto con la empresa de mantenimiento, “por si hubiese algún desperfecto que esté provocando estas pequeñas humedades, para poder corregirlo”, apuntan fuentes municipales.

Un futuro ¿privado? con una cubierta polémica

Las obras de consolidación y recuperación del Beti-Jai se acometieron durante la legislatura pasada. El Ayuntamiento de Madrid abrió el frontón al público -solo para visitas guiadas- en la primavera de 2019, después de varios años de reformas y consolidación para recuperar un edificio muy dañado por los usos que albergó en su interior después de su fin como recinto deportivo (llegó a albergar un taller de coches). Esta galería muestra su evolución desde el estado de deterioro inicial.

En paralelo a las obras, el Ayuntamiento de Madrid organizó con el Colegio de Arquitectos de Madrid un concurso de ideas para la reforma del Beti-Jai. Los proyectos debían incluir una cubierta para techar toda la estructura y la victoria se la llevó el proyecto Bizitza berria. Pero el equipo de Carmena prefirió no tener en cuenta los proyectos ganadores a la hora de ejecutar la reforma definitiva del espacio, por no considerarlos compatibles con su protección patrimonial. El tercer puesto de este concurso, además, acudió a los tribunales por este motivo aunque su contencioso-administrativo fue desestimado el pasado septiembre. Con esta resolución judicial, el Ayuntamiento considera adjudicado el concurso a los ganadores iniciales.

A la vez que se producía este concurso, los juzgados tumbaban el plan especial iniciado por el Ayuntamiento para techar el frontón, después de sendas denuncias del PSOE y de la plataforma Salvemos el Beti Jai, efectuada esta a través de Madrid Ciudadanía y Patrimonio (MCyP). Ahora, el equipo de Almeida redacta un nuevo plan con el mismo espíritu y el techado previsto, que sortee las razones formales por las que se tumbó el anterior.

El Plan Especial se está elaborando desde el área de Desarrollo Urbano, en colaboración con Cultura, Turismo y Deporte, e incluirá los estudios sectoriales pertinentes de los que adolecía el anterior aprobado en el año 2017. Esta herramienta servirá para regular el régimen de usos y obras permitidos en el Beti-Jai, explican desde el consistorio. “Al tratarse el Beti Jai, de un Bien de Interés Cultural, la solución arquitectónica concreta necesaria para la completa rehabilitación y puesta en uso del inmueble deberá ser analizada en detalle e informada favorablemente por parte de la Comisión Local de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid”, añaden las mismas fuentes al hablar sobre el anteproyecto ganador.

En el Ayuntamiento de Madrid se evita de momento dar plazos para todo este proceso, aunque fuentes de la plataforma apuntan que el nuevo Plan Especial podría estar redactado a finales de año. Después el equipo de Almeida lanzará el concurso para ejecutar las obras y la concesión. El consistorio calculaba en 2021 que los trabajos costarán de 7 a 12 millones de euros y que tener las instalaciones listas para su uso público llevará entre 20 y 26 meses.

“El Ayuntamiento debería afrontar la segunda y definitiva fase de la restauración antes de pensar en su concesión a un privado”, proponen desde la plataforma en defensa del frontón. “De esta forma dicha concesión se adaptaría al Beti-Jai y no como se pretende, que el frontón se adapte a las necesidades del futuro concesionario”, añaden a la vez que muestran su oposición al techado de las instalaciones, lo que podría provocar daños en la estructura original irreparables al necesitar agujerear, por ejemplo, el último graderío.

“Finalmente queremos indicar que hemos iniciado una ronda de reuniones con los distintos Grupos Municipales en el Ayuntamiento de Madrid. Casi todos nos han recibido y no renunciamos a vernos con los que quedan pendientes de ofrecernos respuesta. También nos hemos reunido con la Dirección General de Patrimonio Cultural para solicitar información sobre el nuevo Plan Especial y la futura concesión”, dicen.

“Las decenas de frontones que se abrieron en Madrid a finales del XIX y principios del XX han sido transformados o han desaparecido. Estamos ante un edificio único en el mundo”, indican. ¿Cuál será el fin del Beti Jai? El consistorio lo tiene claro, como lo expresó en una Comisión de Cultura: “Tiene que estar a la altura del valor patrimonial e histórico del espacio, por lo que el uso de la instalación tendrá un carácter deportivo pero también cultural, albergando teatro o cine de verano, y cívico”, dicen.

Mientras los ciudadanos esperan a que el Ayuntamiento dilucide el futuro del edificio construido en 1894, dos películas documentales que hablan sobre su valor patrimonial han visto la luz en los últimos años: Beti Jai, el templo olvidado, dirigida Santiago Zamarro, y Beti Jai, la capilla sixtina de la pelota, de Richard Zubelzu.

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