La portada de mañana
Acceder
Felipe VI calla ante el intento de la extrema derecha de patrimonializar su figura
Familias de la concertada reniegan de la campaña contra la Ley Celaá
Opinión – Baladronadas a estribor, por Elisa Beni

Comienza el Orgullo 2014. Pregón en la plaza de Chueca

Un año más llegan al barrio de Chueca las fiestas del Orgullo LGTB y, un año más, se van sumando polémicas en cuanto a su organización y celebración en nuestro céntrico barrio. Para la mayoría de la gente a pie de calle, todo lo que queda es que el Ayuntamiento quiere acabar con las fiestas, pero en el fondo lo que hay es una administración que va dando bandazos intentando satisfacer a todos, y más en este año electoral, sin acabar de convencer a nadie.

Tras unos días, o mejor dicho unas horas, de cambios de escenarios, ubicaciones, restricciones y cambios de última hora, llegaba el momento del pregón y pistoletazo de salida de cinco días de celebración y reivindicación.

A pesar de todo lo ocurrido en las últimas horas, finalmente se instalaba un pequeño escenario en la plaza de Chueca y, tanto ésta como las calles aledañas, presentaban el aspecto habitual con un lleno hasta la bandera (multicolor).

A falta de unos veinte minutos para las ocho de la tarde llegaba una furgoneta oscura por la calle Gravina y se abría camino para que accediesen al escenario las pregoneras de este año, Ruth Lorenzo y Conchita Wurst.

Llegaba la ovación de los asistentes al ver subir al escenario a las dos cantantes eurovisivas acompañadas por Boris Izaguirre. Ruth Lorenzo tomaba la palabra, con megafonía a pesar de lo que se había anunciado previamente. La española se enorgullecía de la oportunidad que le habían brindado y, desde su condición de heterosexual, mostraba todo su apoyo al colectivo LGTB. A continuación Conchita Wurst se dirigía al público, en inglés, con unas breves palabras que posteriormente traduciría Boris Izaguirre, mostrando su alegría por ser la pregonera de este año. Unos minutos fueron lo que las cantantes ocuparon el escenario y todo ello antes de las ocho de la tarde, hora prevista del inicio del pregón. Precisamente sobre las ocho en punto abandonaban el escenario y marchaban en la misma furgoneta oscura, eso sí, habiendo dejado satisfechos a su público con unas breves interpretaciones a capela por parte de ambas artistas.

Las ocho en punto era el momento en el que Boti García Rodrigo, presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), tomaba la palabra y lanzaba el mensaje más reivindicativo. Por supuesto lo primero que hizo fue referencia al Ayuntamiento y a la polémica de los decibelios. Lo que originó la sonora pitada a la alcaldesa Ana Botella que todo el mundo pedía, con cánticos de "Botella dimisión". De esta forma enlazaron para que esa "de" de los decibelios se convierta en la "de" de los derechos y la diversidad para el colectivo LGTB. El mensaje de García Rodrigo recordó el orígen del orgullo gay en Nueva York y aprovechó para reivindicar menos recortes en la educación y sanidad pública que también afectan al colectivo LGTB, así como al resto de la sociedad. Y, por supuesto, animó a la participación en la manifestación del sábado bajo el lema "Nos manifestamos por los que no pueden".

La Plexy animaba la última intervención, en este caso la de la asociación AEGAL, que venía de tomar el testigo de Toronto para celebrar en Madrid la World Pride del 2016.

Por último, se cerraba el acto del pregón del Orgullo 2014 al ritmo del "A quién le importa" de Alaska, tema que se ha tomado como el himno de las fiestas. Un pregón que finalmente sí dispuso de megafonía y en el que las grandes invitadas pasaron brevemente por el escenario de la plaza de Chueca. Primer y último acto que acogerá la plaza durante esta edición 2014.

Etiquetas
Publicado el
3 de julio de 2014 - 12:09 h

Descubre nuestras apps

stats