Manuela Malasaña: encerrona para conductores y martirio chino para vecinos

Mapa que explica la problemática circulación en Manuela Malasaña, en el punto de su salida a Fuencarral
Publicamos en esta tribuna abierta la carta de Pablo, un vecino de la calle Manuela Malasaña que se queja de un festival de ruidos asociados a una aparente mala regulación de los semáforos que dan salida a Fuencarral.

Para los vecinos de la calle Manuela Malasaña, sobre todo el primer tramo de la vía, cada día supone un acto de paciencia descomunal. Soportamos los incesantes pitidos de los vehículos que se agolpan a la desembocadura de la calle Manuela Malasaña al semáforo de Fuencarral. A veces, cuando conduzco y paso por mi calle, también me desespero y también mi acto reflejo es el de tocar el claxon por pura impotencia, pero claro, por civismo uno cuenta hasta diez, veinte… y así hasta que el semáforo da luz verde por tercera vez y por fin se puede salir de esta nuestra santa calle.

Por eso no creo que el problema sea de los conductores, aunque realmente son ellos los que tocan el claxon y provocan el estruendo. Pienso que el problema parte de la disposición y el intervalo de tiempo de los semáforos, o al menos, no cabe duda de que esta es la causa que saca el lado más ruidoso de los automovilistas.

El semáforo que está situado en la calle Manuela Malasaña con la calle Fuencarral dura muy poco para la cantidad de tránsito de vehículos que tiene esta vía, sobre todo por las mañanas (carga y descarga, porque esta calle está a rebosar de restaurantes), aunque también por las tardes (con el público del teatro y de los restaurantes que han sido servidos por la mañana) y por supuesto por las noches (aparcar en Malasaña, esa esperanza que los madrileños no pierden), vamos que siempre está atestada de automóviles. Pero este semáforo da dos alternativas, izquierda o derecha, lo que debería suponer un mayor desahogo al repartir el tráfico, nada más lejos de la realidad. Éstas son las razones:

Si seguimos a la izquierda desde nuestro semáforo, dirección glorieta de Bilbao, encontramos a 50 metros otro semáforo, siempre en rojo cuando el primero está en verde y viceversa. Por tanto, se permiten un máximo de tres o cuatro vehículos (dependiendo del tamaño) en este minitramo de vía, lo que ocasiona un tapón cuando esta dirección es la elegida por más de tres o cuatro coches seguidos.

A la derecha desde nuestro semáforo se da paso la calle Fuencarral, con otro semáforo justo al doblar la esquina de Manuela Malasaña, frente a la Farmacia. Este semáforo estará en ámbar, con prioridad para los peatones, cuando el primero se ponga verde. Aquí también el tramo de un semáforo a otro, de unos 20 metros de distancia, es de apenas dos coches. Resulta que la calle Fuencarral es una de las más transitadas de Madrid, por lo que los peatones raramente dejan pasar a más de uno o dos coches cada vez que el semáforo de Manuela Malasaña se abre, creando otro tapón en esta dirección, lo que provoca que los conductores que esperan en nuestra calle se inquieten al no entender porqué no se logra avanzar.

En conclusión, todos los coches que están atrás -es decir a partir del tercer o cuarto vehículo que espera salir de Manuela Malasaña- tocan el claxon incitando a los primeros a avanzar a izquierda o derecha, como si de ellos dependiera, y el ritmo de los pitidos, gritos e insultos de los conductores van en aumento cuántos más semáforos en rojo tienen que esperar. Los hay que se pasan durante todo el período en rojo parados y con el claxon ininterrumpido.

Esta calle es una auténtica encerrona para los conductores y un martirio chino para los vecinos. En invierno es más soportable porque no se tienen los balcones abiertos durante tantas horas, pero ahora que llega el buen tiempo y los que trabajamos en casa queremos hacerlo con aire fresco, lo tenemos muy difícil, el ruido es insoportable y los fines de semana directamente no se pueden abrir los balcones.

Los conductores no saben que esta calle quita años de vida y acelera el pulso, hace que salgan canas y saca lo peor de ellos, y a veces también a nosotros. Por eso, yo les invito a salir a Carranza por la calle de San Andrés y de ahí girar a Fuencarral o avanzar a donde quiera que se dirijan ¡Cuánto más lejos mejor, por favor!

Firma: Pablo, vecino de Manuela Malasaña

Si quieres aparecer en Habla Malasaña, la tribuna abierta del periódico Somos Malasaña, mándanos tu texto a contacto@somosmalasana.eldiario.es. Publicaremos los más interesantes

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malvartinez

Creo que lo más fácil sería impedir el giro a la izquierda desde Manuela Malasaña hacia Fuencarral, dado que

existe la alternativa de girar antes (en calle San Andrés) para incorporarte a Bulevares y hacer el giro hacia Lucha desde dentro de la glorieta de Bilbao.



Se podría hacer con un rediseño de la isleta, que además permitiría mejorar el cruce de peatones, que ahora mismo es un poco "ortopédico". Eso sí, mover semáforos no es barato.¿Quizás la prevista implantación de la APR el año que viene alivie el problema y ese dinero se pueda destinar a otra cosa?

jpdiaz

Calle del pez, exactamente lo mismo. Por otra parte, se me escapa por qué se ha planteado hacer obras y cortar calles antes de la puesta en marcha de la APR y no después.

Cierre de trafico

La calle Manuela Malasaña tendría que cerrarse al tráfico. Es un camino absolutamente innecesario, ya que no hay ningún trayecto que no puedas hacer por calles paralelas. Sería necesario algún cambio de sentido en calles perpendiculares, pero nada muy complicado.

Permitiría solo el paso a garajes y la circulación de bicicletas.

BarriodeJusticia

Hola, lo mismo ocurre en la calle argensola fernandoVI, campoamor y santa teresa; reoganizan las calles sin contar el volumen de tráfico que desvían a calles con menos capacidad. En esta zona que comento, es continuo el ruido generado por los pitidos así como la disminución de calidad de aire por el humo de los coches, esto se produce tanto entre semana como en fines de semana.

Otra cuestión son las plazas de aparcamiento, al redistribuir el sentido de las calles y limitar carriles han quitad plazas de aparcamiento lo que genera muchos mas coches dando vueltas y vueltas para aparcar (incluidos vecinos). En lugar de mejorar estas zonas las estan degradando.

Paco

Cierren el tráfico de una p**a vez en todo el centro de Madrid, esa es la solución, y la carga y descarga, por la noche.

Pablo Pérez

Buenos días,



Soy Pablo, el autor de la carta.

En primer lugar quería agradecer al equipo de este diario por su publicación, parece ser que se trata de un problema general que sufrimos en todo el barrio. También me alegro de los comentarios de los compañeros, de los comentarios, ojo, no de compartir este "martirio chino".



He estado pensando desde hace tiempo qué se puede hacer a pequeña escala hasta que algún día lleguen (si es que llegan) medidas de quienes puedan paliar este exceso de ruido y sin sentido del tráfico en Malasaña.

Por tanto quería promover alguna pequeña acción que podamos realizar los vecinos de forma conjunta, como la pegada de carteles por el barrio o colgar banderolas de los balcones exteriores para intentar sensibilizar a los conductores y peatones del ruído que provocan... Yo ya he pensado en colgar algun cartel de mi balcón, pero no creo que uno solo sea muy visible. Sé que estas medidas no son super efectivas, pero si esto puede suponer que algunos se lo piensen dos vences antes de armar escándalo pues yo me quedo contento.



No sé si ya se han puesto en marcha algunas medidas parecidas en ocasiones anteriores y si han merecido la pena... quizás algún vecino de estos de toda la vida me pueda decir si ha sido así.



Pues yo ahí lo dejo, a ver qué os parece.



Muchas gracias!

Un saludo.



Pablo

svetlano@illiano.ru

si los pobrecitos vecinos de la "santa" calle no cogiesen el coche hasta para ir a mear, esto no pasaba...

pero claro, el señor marqués coge el coche para todo y así nos va.
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Publicado el
25 de mayo de 2017 - 13:06 h

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