23 horas de guardia
Hace poco viví, conmovido, al parto de mi hija en el Hospital Josep Trueta de Girona. Tenemos la suerte de contar con hospitales y profesionales sanitarios dignos de un país avanzado.
Sin embargo, me impresionó ver a una ginecóloga que llevaba 23 horas de guardia. Nuestro personal sanitario es excelente, pero ¿es prudente que tengan que afrontar una cesárea urgente y delicada —dónde está en juego la vida de dos personas— después de tantas horas de trabajo?
Durante la estancia también sentí profesionales preocupados por situaciones en las que, con la voluntad de tener un parto totalmente natural, se pueden asumir riesgos que ponen en peligro al bebé y generan conflictos con los equipos médicos.
Soy muy partidario de que el parto sea lo más natural y respetuoso posible, pero también debemos recordar que gracias a nuestros hospitales y profesionales la mortalidad infantil en España es de un 3 por cada 1.000 nacimientos, mientras que en otros países, como Afganistán, supera los 100 por cada 1.000.
Pido el máximo respeto para las madres, pero también lucidez en los momentos más delicados y dejarnos aconsejar por los profesionales que nos atienden.
Sobre este blog
En este blog publicamos los artículos y cartas más interesantes y relevantes que nos envíen nuestros socios. Si eres socio/a puedes enviar tu opinión desde aquí. Consulta nuestras normas y recomendaciones para participar.
0