Quién es quién en el nuevo reparto de fuerzas del PSOE

Susana Díaz, junto a los presidentes de Asturias y Aragón, Javier Fernández y Javier Lambán, en un Comité Federal.

El convulso Comité Federal que los socialistas celebraron hace un par de semanas y que acabó con la salida de Pedro Sánchez de Ferraz ha dejado un nuevo reparto del poder en el PSOE. Los bautizados como críticos con el exsecretario general son ahora los oficialistas mientras que los barones y dirigentes que se mantuvieron leales con Sánchez están alejados de los posicionamientos de la gestora que pilota el asturiano Javier Fernández.

La gestora encuentra más obstáculos de los que esperaba en el camino a la abstención del PSOE

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Los equilibrios en las distintas federaciones también han cambiado. Dirigentes vilipendiados desde Ferraz durante el mandato de Sánchez se ven ahora en una posición de fuerza. Uno de los casos es el de la orensana Laura Seara, afín a Eduardo Madina, que se vio fuera de las listas al Congreso el 20D frente al criterio de la organización provincial y que ahora se encarga de la coordinación del área de organización de la gestora.

Analizamos quiénes son los barones del PSOE y cuál es su fuerza ante el Comité Federal que se celebrará previsiblemente el 23 de octubre para decidir si mantiene el no o facilita un gobierno de Mariano Rajoy. Las federaciones están divididas -el PSC amaga incluso con romper la disciplina de voto si se opta por la abstención- y también lo está el grupo parlamentario en el Congreso.

Andalucía es la federación más potente del PSOE y, por eso, la que más representantes tiene en el Comité Federal. La organización que dirige Susana Díaz es la más compacta. Una gran mayoría sigue los planteamientos de la presidenta, como se demostró en la convulsa reunión del pasado 1 de octubre. Solo algunos dirigentes gaditanos, como Luis Pizarro, o el sevillano Alfonso Rodríguez Gómez de Celis se desmarcan.

Javier Fernández se ha hecho desde Asturias con las riendas de la dirección del PSOE tras la salida de Pedro Sánchez. Cuenta con un enorme respeto en las filas socialistas. Sin embargo, tiene oposición interna. Las dos asturianas de la Ejecutiva de Sánchez, Adriana Lastra y María Luisa Carcedo, permanecieron fieles, pese a que Fernández avaló las dimisiones en bloque que trataron de forzar la salida del secretario general. Ambas eran antes de la máxima confianza del presidente asturiano.

En el último Comité Federal, la federación asturiana votó partida a favor y en contra de Sánchez. Ahora las dos dirigentes que se alejaron de Fernández han perdido su derecho a voto y el presidente asturiano ha ganado un aliado: el expresidente 'Tini' Álvarez Areces, quien participará en el cónclave en el que se decidirá la abstención o no del PSOE por su nuevo cargo como portavoz en el Senado.

El PSC tendrá renovado el liderazgo en la reunión del Comité Federal. Miquel Iceta se impuso este sábado a Núria Parlon en las primarias celebradas por los socialistas catalanes para decidir quien estaba al frente del partido en Cataluña. Ambos han defendido a Sánchez en el proceso que acabó con su liderazgo. Iceta ha sido uno de sus principales baluartes y Parlón es de la cuerda de Eduardo Madina, que apoya sin fisuras a Fernández. Los dos aseguraron que independientemente de quién ganara las primarias sus diputados votarían en contra de Mariano Rajoy, decida lo que decida el Comité Federal. La relación entre PSOE y PSC está en juego.

El valenciano Ximo Puig apoyó a Sánchez frente a Madina pero tiempo después se arrepintió. Fue uno de los miembros de la Ejecutiva que dimitió días antes de la salida definitiva del exsecretario general, aunque llevaba tiempo sin acudir a sus reuniones. La federación valenciana está completamente dividida, como se demostró en el último Comité Federal (ocho delegados, entre ellos Puig, se opusieron a Sánchez frente a los nueve que se posicionaron con él). Al presidente valenciano le unía al resto de barones críticos con Sánchez la primera fase del proceso: acabar con su liderazgo. Pero difiere en la siguiente: facilitar el gobierno de Rajoy.

Emiliano García-Page fue uno de los 17 dimisionarios de la Ejecutiva de Sánchez. “No estaremos en una operación que pueda vincularse con la abstención”, decían fuentes cercanas al presidente de Castilla-La Mancha unas horas antes de que se formalizaran las bajas. El barón castellanomanchego logró llevarse a su terreno a dirigentes que habían defendido firmemente a Sánchez incluso cuando los críticos, entre ellos García-Page, cuestionaban sus movimientos.

Manuela Galiano fue otra de las dimisionarias e Isabel Rodríguez, miembro de la dirección del grupo parlamentario, votó entre lágrimas contra Sánchez en el Comité Federal. Fuentes del equipo de Sánchez sostienen que en una votación secreta, Rodríguez se habría abstenido y atribuyen el voto al equilibrio de poder regional. En ese cónclave, de los 13 representantes de la federación, solo tres defendieron el posicionamiento del exsecretario general.

Guillermo Fernández Vara fue el primero en apostar por la abstención tras el 26J y la posición le costó duras críticas. Aunque el PSOE de Extremadura no tiene una posición unánime -Pilar Lucio, que era miembro de la Ejecutiva sigue manteniendo el no, al igual que otros diputados como el cacereño César Ramos-, la guerra no se ha desatado contra Fernández Vara.

La balear Francina Armengol es la única presidenta autonómica que defendió a Sánchez y que apuesta por mantener el no a Rajoy con mayor contundencia. Así se lo hizo saber a Javier Fernández durante la recepción en el Palacio Real con motivo del 12 de octubre. El gesto no sentó bien en Ferraz. La presidenta balear critica, como otros dirigentes afines a Sánchez, que Fernández esté pilotando al PSOE hacia la abstención desde su posición como presidente de la gestora. Baleares es una de las federaciones con un apoyo más cerrado a Sánchez.

Sara Hernández sostiene que el PSOE debe seguir en el no a Rajoy. Sin embargo, la federación madrileña está totalmente partida. Hernández sustituyó a Tomás Gómez, a quien Sánchez laminó como candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Los tomasistas se vengaron en el último Comité Federal en el que sorprendió la abstención de la diputada Ángeles Álvarez, que fue una firme defensora de Sánchez durante las primarias contra Madina. La federación se mostrará de nuevo dividida en el próximo cónclave.

Luis Tudanca es otro de los barones afines a Sánchez y que sostiene que el PSOE debe mantenerse en el no a Rajoy. En el Comité Federal la mayoría de los delegados de Castilla y León se opuso a la postura oficial, que fue secundada, entre otros, por los miembros de la Ejecutiva de Sánchez -Óscar López e Ibán García del Blanco- que ya no tendrán voto en la próxima reunión. El exsecretario general Julio Villarrubia, a quien Ferraz sacó de las listas del 20D, y la también palentina Miriam Andrés se desmarcaron, al igual que la mayoría de los cargos provinciales. Para Sánchez fue especialmente dolorosa la pérdida del segoviano Juan Luis Gordo. Previsiblemente defiendan en el Comité Federal la necesidad de evitar terceras elecciones, el eufemismo usado en las filas socialistas para eludir hablar de la abstención.

El presidente aragonés es otro de los barones que apostó por Sánchez y acabó alejándose. Javier Lambán, que en agosto admitió que el PSOE debería replantearse el no a Rajoy tras una investidura fallida, juega ahora al despiste al asegurar que ve más cerca unas terceras elecciones. Al igual que ha sucedido en otras federaciones, la guerra en el PSOE ha roto relaciones. Susana Sumelzo, que era una de las dirigentes de confianza de Lambán, está totalmente en contra del barón socialista desde hace meses y ha anunciado que votará en contra de Rajoy pese a que el Comité Federal cambie la postura a una abstención.

Los socialistas vascos también se mantienen en el no, pero la secretaria general, Idoia Mendia, aseguró que serían “leales” a la posición de la gestora. Patxi López defiende mantener el rechazo a Rajoy. Odón Elorza, que también es diputado, es radicalmente contrario a permitir que Rajoy siga en Moncloa.

César Luena sigue teniendo plaza en el Comité Federal por su condición de secretario general del PSOE de La Rioja. La federación del exnúmero dos de Sánchez defenderá el no a Rajoy, como está haciendo su representante en la gestora, Paco Ocón. Solo tiene seis delegados en el órgano interno.

Rafael González Tovar es otro de los barones afines a Sánchez, pero la federación murciana mostró su división en el último Comité Federal. Cinco miembros se alinearon con los críticos frente a los cuatro que lo hicieron con Sánchez. Entre ellos, María González Veracruz, que formaba parte de la Ejecutiva y que, por tanto, no puede participar en la próxima reunión En la dirección del PSOE murciano temen que los cinco delegados que se desmarcaron aboguen por la abstención y que a ellos se sume el diputado Pedro Saura, que en la última reunión del grupo socialista intervino sin dejar clara su postura.

El PSOE gallego es una de las federaciones que más ha notado el cambio del poder en el PSOE. Pilotado por una gestora mayoritariamente afín a Sánchez tras la dimisión de José Ramón Gómez Besteiro, la posición de los críticos ha vencido. Solo la presidenta de la gestora, Pilar Cancela, se puso del lado de Sánchez en el último Comité Federal. La división es patente: mientras Abel Caballero, uno de los principales dirigentes gallegos, se suma al planteamiento de Fernández de evitar terceras elecciones y Seara forma parte del órgano, Cancela aboga por que decidan las bases y la diputada orensana Rocío Frutos amaga con votar en contra aunque el Comité Federal decida la abstención.

La vicepresidenta cántabra, Eva Díaz Tezanos, se mantuvo fiel a Sánchez en la Ejecutiva, aunque evitó ir a la reunión que celebraron los que permanecieron tras las 17 bajas impulsadas por Díaz. Los tres delegados de la federación en el Comité Federal abogaron por el exsecretario general y se pronuncian contrarios a permitir que gobierne el PP.

La secretaria general del PSOE de Navarra, María Chivite, se situó con Sánchez en el último Comité Federal, aunque no fue una postura unánime de los socialistas navarros. Roberto Jiménez, que formaba parte de la Ejecutiva de Sánchez y permaneció tras las dimisiones, defendió en ese órgano que prefería terceras elecciones antes que la abstención.

José Miguel Pérez lidera el PSOE canario aunque tiene previsto dejarlo en el próximo congreso. Fue uno de los dimisionarios de la Ejecutiva de Sánchez. En el último Comité Federal dos de los delegados canarios se pusieron del lado de Sánchez mientras que cuatro lo hicieron en contra, entre ellos el exministro Juan Fernando López Aguilar.

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