La caravana contra las restricciones por la COVID no logra colapsar Bruselas
Ha afectado al tráfico. Entre otras cosas, porque la policía ha establecido numerosos controles para evitar que grandes vehículos colapsaran el centro de la ciudad. Pero lo cierto es que apenas un par de centenares de personas han estado manifestándose por la ciudad sin grandes repercusiones.
Desde primera hora de la mañana, los accesos se restringieron con el fin de redirigir a los posibles participantes del autodenominado Freedom Convoy a un aparcamiento en los alrededores de Heysel, donde se concentraron unos 80 conductores.
Los grandes convoyes anunciados desde Francia y varias provincias belgas no parecen haber llegado a Bruselas, informa el diario Le Soir, que afirma: “No se ha visto ningún convoy en el centro, si bien se celebraron manifestaciones en el parque del Cincuentenario, cerca de las sedes de la Comisión Europea y el Consejo Europeo, y en el centro histórico, cerca de la Place Sainte-Catherine.
De acuerdo con los cálculos del Ayuntamiento de Bruselas, cerca de 500 automóviles y autocaravanas han llegado este lunes a Bruselas, principalmente de Francia, para protestar contra las restricciones del coronavirus.
Los reporteros de Reuters vieron alrededor de 150-200 manifestantes en el centro de la ciudad y un número similar en el barrio europeo.
El alcalde de la capital belga, Philippe Close, afirmó en la televisión LN24 que la protesta, inspirada por el “Convoy de la Libertad” que paralizó la capital canadiense con camiones, no tenía permiso de las autoridades de Bruselas, no tenía un líder y no había hecho demandas.
Las protestas comenzaron en enero cuando los camioneros canadienses se opusieron a la necesidad de tener la pauta completa de vacunación o cumplir una cuarentena para los conductores transfronterizos, pero ahora se han convertido en un punto de reunión contra las restricciones más amplias de COVID-19 y otros problemas.
Escribe Andrés Gil.