Teresa Ribera y José Luis Escrivá ultiman el suministro mínimo vital de energía para los más vulnerables
Es una de las medidas que ultima el Gobierno para tratar de mitigar el impacto de la escalada del precio del mercado mayorista de electricidad sobre la factura de la luz de los hogares más desfavorecidos: establecer lo que el Ministerio para la Transición Ecológica denomina “suministro mínimo vital”, una especie de ampliación del ingreso mínimo vital (IMV) que tenga en cuenta el gasto en energía de los más vulnerables.
Esta medida de cobertura social, definida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como “consumo mínimo vital” en una entrevista a El País el pasado fin de semana, lleva años sobre la mesa del Ejecutivo. Ahora y, en palabras de la vicepresidenta Teresa Ribera, “ocurra lo que ocurra con el escudo social”, que prohíbe cortar el suministro por impago, ha llegado el momento de ponerla en marcha. Más aún con vistas a un invierno que se prevé complicado ante el espectacular encarecimiento del denominado pool eléctrico, impulsado por el precio de gas, que está disparado.
Escribe Antonio M. Veléz.