Una enfermedad grave en órbita obliga a la NASA a programar la primera evacuación médica desde la ISS: este es el procotolo en estos casos
Cuando una persona enferma en la Tierra, el traslado hacia un centro sanitario puede organizarse con rapidez. Incluso en zonas remotas, la espera se limita a unas horas y existen rutas previsibles de atención. En el espacio, sin embargo, no hay ambulancias ni hospitales a los que acudir, y la atención médica depende por completo de procedimientos previamente ensayados. Por eso, cuando una emergencia médica se produce a bordo de una estación orbital, se activa un protocolo especial diseñado para proteger tanto al afectado como a la misión.
Este protocolo define cómo se evalúa la situación, quién decide el retorno y qué pasos se siguen para asegurar un regreso controlado a la Tierra. Su aplicación requiere coordinación con los centros de control en tierra, supervisión continuada y una cadena de decisiones que no puede improvisarse. Con ello se garantiza que cualquier intervención médica fuera del planeta siga un orden estricto y viable.
Procedimiento de activación médica en la Estación Espacial Internacional
La NASA activó un protocolo de evacuación médica para la tripulación de la misión Crew-11, la primera vez que se aplica un procedimiento de este tipo en la Estación Espacial Internacional. La decisión se tomó tras confirmarse que uno de los cuatro astronautas, del que no se ha querido desvelar su identidad, sufría un problema médico que exigía diagnóstico en la Tierra, aunque su estado se ha mantenido estable.
La medida no supuso una desorbitación de emergencia, sino un regreso planificado con prioridad médica. La agencia explicó que, conforme al manual de contingencias vigente desde 2016, el protocolo implica la suspensión de tareas no esenciales, la estabilización del afectado y el regreso completo de la tripulación en la nave disponible. Esta actuación busca reducir riesgos asociados a un viaje prolongado en microgravedad y garantiza la integridad del equipo y de los sistemas vitales a bordo.
Fases del regreso y control de la cápsula Dragon
El proceso de retorno de Zena Cardman, Mike Fincke, Kimiya Yui y Oleg Platonov comenzará el 14 de enero con el desacoplamiento de la cápsula Dragon de SpaceX. Durante las horas siguientes, la nave ejecutará maniobras controladas de alejamiento de la Estación Espacial Internacional antes de iniciar su descenso. Los sistemas automáticos ajustarán la órbita mediante encendidos de motores que reducen la velocidad y permiten la reentrada atmosférica.
Antes de penetrar en la atmósfera, la cápsula liberará el módulo de servicio para evitar que los restos metálicos afecten a la maniobra. Una vez en contacto con las capas densas del aire, la fricción reducirá la velocidad y activará los paracaídas en secuencia hasta completar el amerizaje. Esta cadena de acciones, ensayada en todas las misiones anteriores de SpaceX, asegura que la tripulación llegue a salvo incluso en condiciones de visibilidad reducida.
Cronograma operativo y cobertura del evento
El itinerario fijado por la NASA establece que el cierre de escotillas y la separación de la cápsula se producirán el 14 de enero a última hora del día, mientras que el amerizaje está previsto para las 9:40 de la mañana del 15 de enero, hora peninsular española.
La agencia retransmitirá el proceso en directo a través de sus canales oficiales, incluida la plataforma NASA+, y ofrecerá comentarios técnicos sobre cada fase. Tras el amerizaje, se celebrará una rueda de prensa desde Houston para confirmar la llegada de los cuatro astronautas y detallar los próximos pasos del programa.
El cronograma podría variar según las condiciones meteorológicas o el estado del mar, factores que pueden modificar la elección final del punto de descenso frente a la costa de California. Con ello se busca garantizar la máxima seguridad durante la recuperación.
Supervisión y condiciones de recuperación
Las operaciones de rescate y recogida de la cápsula estarán condicionadas por la meteorología y la preparación de los equipos en el mar. Tanto la NASA como SpaceX mantienen varios lugares de amerizaje alternativos a lo largo de la costa del Pacífico para adaptarse a cambios repentinos del clima. La selección definitiva del punto se decide pocas horas antes de la maniobra, cuando las previsiones son más precisas.
Los buques de recuperación disponen de personal médico y técnico capacitado para asistir a los astronautas tras el aterrizaje. El protocolo incluye exámenes médicos iniciales a bordo antes del traslado a las instalaciones de Houston para una evaluación completa. Este proceso de verificación permite confirmar que el astronauta afectado se encuentra en condiciones estables y que la misión se ha completado conforme a los estándares de seguridad previstos.
Comunicación y decisión final de regreso
La decisión de activar la evacuación médica fue comunicada oficialmente por la NASA a principios de año. El administrador Jared Isaacman precisó que no se trataba de una emergencia, sino de una medida preventiva para facilitar una revisión médica en la Tierra.
Desde entonces, los responsables de la misión han coordinado la planificación con SpaceX, que controla la cápsula Dragon, y con los equipos de rescate marítimo. El regreso conjunto de la tripulación, en lugar de una evacuación parcial, responde a las normas operativas que establecen que ningún astronauta permanezca sin apoyo de su equipo original en órbita.
A su vez, la agencia estadounidense confirmó que la misión Crew-12 ocupará su lugar en febrero, garantizando la continuidad de las operaciones científicas a bordo de la Estación Espacial Internacional.
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