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En el MIT ven objetos detrás de una esquina mientras nuestros políticos no ven más allá de sus narices

El haber generado la cámara fotográfica más rápida del mundo abre posibilidades increíbles y todo un nuevo universo de información visual

España ha liderado numerosas investigaciones relacionadas con la luz, pero los políticos escatiman su financiación

Ojalá en 2015, año internacional de la luz, nuestros políticos se decidan a ver un poco más allá de sus narices

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Los politicos no ven mas alla de las narices - Ilustracion de Yoana Novoa

Los politicos no ven mas alla de las narices - Ilustracion de Yoana Novoa

La luz es algo mágico. La luz desafió a Einstein, Maxwell, Newton, Galileo y a muchos otros grandes científicos. Cuando empezábamos a acostumbrarnos a que la luz es a la vez una onda y un corpúsculo, y que su unidad fundamental, el fotón, es una partícula sin masa, la luz vuelve a sorprendernos. Cuando aprendimos que la velocidad de la luz es la velocidad máxima absoluta e insuperable, encontramos posibles excepciones como la velocidad de grupo, las ondas evanescentes y los túneles cuánticos, así como partículas no demostradas pero plausibles como los taquiones con presuntas propiedades superlumínicas.

 

La tecnología está permitiendo capturar fotones individuales, lo cual permite a su vez estudiar cuestiones complejas sobre el universo que nos rodea. En un plano más mundano, pero tan o más espectacular que cualquiera de los múltiples descubrimientos relacionados con la luz, el haber generado la cámara más rápida del mundo, que convertiría un segundo en una eternidad, nos abre posibilidades increíbles. Con esta cámara, tan rápida que puede tomar un fotograma o imagen cada femtosegundo, se pueden hacer videos a cámara lenta, tan lenta que se ve directamente la luz en acción.

 

Por la velocidad de captura de imágenes, la técnica se denomina femto-fotografía y aunque se comenzó a hablar de ella hace algunos años, es ahora cuando comienza a hacerse realidad su abanico de aplicaciones.  El poder captar tantísimos fotogramas por segundo abre todo un universo de información visual. Esta técnica permitirá ver en el interior de nuestro organismo sin necesidad de rayos X ya que se pueden recomponer uno a uno los fotones que atraviesan o se reflejan y refractan a través de medios turbios o translúcidos como el agua sucia, el aire con humo o los tejidos biológicos. La femto-fotografía permite ver objetos escondidos detrás de una esquina, lo cual se consigue reconstruyendo mediante técnicas de supercomputación la información procedente de fotones que rebotan en esos objetos escondidos. De momento, no obstante, objetos detrás de una esquina solo los logran ver los ingenieros del prestigioso MIT (Massachusetts Institute of Technology).

 

Esta tecnología está, además, en una fase clave de desarrollo. Aplicándola, se ha fabricado ya un prototipo con un láser que emite un pulso cada femtosegundo  y se abren ahora múltiples posibilidades. En el desarrollo de este prototipo ha participado Diego Gutiérrez, investigador del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) de la Universidad de Zaragoza,  junto a los científicos del MIT mencionados.

 

Una vez más, como ha sido habitual en las últimas décadas, España está en la vanguardia de la aventura del saber. Es tal la carrerilla que cogió la ciencia española a principios de este siglo XXI, que aun corre entre los primeros puestos a pesar de haber perdido una gran parte de su financiación, que ya era más que modesta en comparación con la de los grupos extranjeros. Como ejemplo, veamos unos simples números: todo lo que obtiene ahora el grupo español del I3A para desarrollar esta investigación son treinta mil euros de una fundación española privada, que contrastan notablemente con los 10 millones de euros que China va a dedicar a la investigación en este tema. Si después de los cinco años que como mínimo harán falta para completar la investigación y ultimar las cuestiones tecnológicas, España sigue entre los líderes en este campo se habrá operado un milagro equivalente al de la multiplicación de los panes y los peces por el mismísimo Jesus de Nazaret.

 

Además, España había liderado diversos aspectos tecnológicos y científicos relacionados con la luz en general y con el aprovechamiento energético de la luz solar en particular. En 2008 se instalaron en España plantas fotovoltaicas con capacidad de generar 2708 MW. Pero los recientes cambios legales, moralmente cuestionables y que rayan en la ilegalidad (como nos tuvo que recordar Bruselas), mediante los cuales se ha creado un impuesto al autoconsumo de energía solar (peaje de respaldo) sin precedentes en el mundo, están generando un colapso de la inversión y de la investigación en este campo. Por seguir con el ejemplo, en 2009, la capacidad de las plantas fotovoltaicas instaladas en España no alcanzaba el 1% de las instaladas el año anterior. Y la tendencia no ha hecho sino empeorar.

 

Si nuestros políticos buscan de verdad la seguridad energética de nuestro país deberían diversificar las fuentes de energía y reducir la dependencia de los combustibles fósiles que tenemos que traer del exterior, y fomentarían que España mantenga su lugar de liderazgo en una tecnología idónea por su geografía y climatología. Por no hablar de la obligación jurídica y moral de mantener los compromisos con los inversores nacionales y extranjeros en energía fotovoltaica. Pero no. Nuestros políticos no solo no ven objetos escondidos detrás de una esquina, sino que no parecen ver ni lo que tienen delante de sus narices. Parecería que no han visto los informes que muestran los logros españoles en este campo y las ventajas que mantener esa inversión  supone desde la óptica no sólo de la sostenibilidad ambiental sino de la seguridad energética e incluso del simple beneficio económico.

 

Ojalá que en 2015 se haga la luz. Que nuestros políticos muten y dejen de mirarse el ombligo o el bolsillo. Que aprovechen el buen hacer de los científicos y tecnólogos de nuestro país y se decidan a ver un á poco más allá de sus narices, es decir, de su sillón y de su efímero periodo de mandato. Ojalá que, aprovechando un 2015 que es el año internacional de la luz, investigaciones como la que aquí se ha reseñado y tantas otras cuenten con un razonable apoyo humano, financiero y político.

 

 

Web de la  ilustradora Yoana Novoa

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