eldiario.es

Menú

La Naval demanda al armador que trató de llevarse por la fuerza su barco

El astillero ha denunciado en la comisaria dela Ertzaintza de  Sestao al armador Tideway/Deme, que cortó los cabos que unen el barco a tierra  sin tener la autorización.

- PUBLICIDAD -
El cablero 'Living Stone'.

El cablero 'Living Stone'.

La Naval de Sestao ha denunciado en la comisaría de la Ertzaintza al armador Tideway/Deme por los hechos ocurridos durante la madrugada del miércoles, cuando varios de sus trabajadores de Tideway/Deme han intentado por la fuerza extraer el buque cablero ‘Living Stone’ de las instalaciones del astillero.  Estos trabajadores incluso llegaron a cortar  los cabos que unen el barco a tierra  sin tener la autorización, ni poner en conocimiento a la dirección del astillero de sus intenciones.  Se trata de un buque que todavía no está entregado ni cobrado.

El Comité de La Naval también ha  acusado al armador de poner "en serio peligro la seguridad y salud de los trabajadores". Para los responsables de los sindicatos con representación en La Naval, se trata de "un hecho gravísimo", dado que "ha puesto en serio peligro la seguridad y salud de los trabajadores del astillero vasco, así como el tráfico marino de la ría".

Sobre las 11.30 horas de la noche del miércoles, el armador Tideway/Deme ha enviado al puerto de Sestao a sus trabajadores "para cortar con una radial las estachas de buque -los cabos que le unían a tierra- que La Naval está construyendo para el armador holandés y quitar las escalas del mismo. El barco, que todavía se encuentra en proceso de construcción, "ha sufrido numerosos daños durante el suceso", ha asegurado el comité.

Tras el aviso de los servicios de vigilancia del astillero, miembros de la dirección de la empresa y del comité de La Naval se han personado para evitar que el armador se llevase el cablero  que todavía "no está entregado, ni cobrado". Los miembros del comité finalmente han conseguido paralizar la actuación mientras el personal de vigilancia ha dado aviso a la Ertzaintza.

El comité de empresa cree que "la disparatada decisión del armador holandés podría deberse al temor a que  el concurso de acreedores al que la empresa se dirige pueda inmovilizar el buque". Por este motivo, la compañía holandesa habría decidido llevarse el cablero ‘Living Stone’, y "dado que aún le quedan unos seis meses de trabajo para estar terminado, lo más probable es que su intención fuera llevárselo para terminarlo en otra parte", ha considerado la representación sindical.

 

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha