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El AVE se encuentra nuevas piedras en su ya largo camino hasta Almería

Renfe abre otro plazo para los nuevos AVE al admitirse recurso de Bombardier

Iñigo Mas

El proyecto de la línea de Alta Velocidad entre Almería y Murcia acumula a día de hoy, según fuentes socialistas, más de 1.500 días sin obras y 417 millones de euros presupuestados desde 2013 que no se han gastado. No solamente son cuatro años sin obras, sino que durante este tiempo se tapiaron los túneles construidos para evitar el deterioro de las instalaciones. Ahora, el lastre se hace muy pesado tras la petición de la empresa Sacyr de rescindir el contrato para uno de los tramos, algo que ha convulsionado a la sociedad almeriense, empresarios, sindicatos, partidos políticos y ciudadanos de a pie. ¿Qué va a ser ahora del trazado Pulpí-Cuevas del Almanzora-Vera? ¿Y el eterno soterramiento de las vías en la capital? ¿O los proyectos entre Sorbas y Almería? ¿Cuántas veces se ha cambiado de fecha prevista para la llegada del AVE a Almería?

El Partido Popular, en boca de su presidente provincial, Gabriel Amat, reconoció que en la pasada legislatura hubo que elegir entre financiar el tren de alta velocidad o acabar la autovía del Mediterráneo en su tramo entre Málaga y Almería, debido a las carencias económicas de la crisis, y se priorizó la carretera, para centrarse en el mandato actual que acaba de empezar en las necesidades ferroviarias, como se prometió en las dos pasadas campañas electorales estatales.

Pero los despropósitos ferroviarios en esta provincia del sureste español no han comenzado ahora, y hay que recordar, para no retroceder demasiado en el calendario, que comenzaron a agravarse cuando en una visita del entonces ministro de Aznar, Rodrigo Rato, se afirmó públicamente en la Diputación Provincial que el tren Euromed llegaría a Almería en 2005, el año en que sí se celebraron en esta provincia los Juegos Mediterráneos, alabados desde entonces por todos los estamentos deportivos como los mejores organizados hasta entonces.

Nuevas movilizaciones

Desde entonces, ni Euromed, ni AVE, ni grandes mejoras, hasta el punto que las reivindicaciones ferroviarias de la provincia han unido a todos los agentes políticos, sociales y económicos en un grito común. Algo que no ha logrado ni el fútbol, en una sociedad como la almeriense a la que le cuesta mucho echarse a la calle para protestar, pero que cuando lo hace todos se enteran.

Los almerienses han tenido que soportar reducciones en los servicios e incluso desapariciones de líneas, tanto con Madrid como con Barcelona. Viajar a Sevilla en tren es una broma porque hay que hacer transbordo para coger un autobús. Se ha prometido de todo a los ciudadanos, como la reducción del tiempo de los viajes, y hasta ahora las mejoras no pasan de entre los siete y una veintena de minutos a Madrid con nuevos modelo Talgo o el estudio de la ampliación de la velocidad en actuales tramos lentos.

Con estas promesas se paró los pies momentáneamente a la Mesa del Ferrocarril, pero al incumplirse las palabras del ministerio de Fomento, ya se han anunciado nuevas movilizaciones. La Alta Velocidad era la panacea para acallar las protestas. Cuando llegara, los siglos de incomunicación y marginación de Almería acabarían, pero ahora, tras cuatro años de paro de las obras debido a la crisis económica, cuando se anuncia la mejora financiera, llega el mazazo de la petición de la empresa constructora solicitando a Fomento que rescinda el contrato debido a los retrasos que sufre el proyecto por no estar solventadas ni las expropiaciones de los terrenos por los que deben discurrir las vías, ni problemas conocidos hace más de una década como el traslado de una especie protegida como la 'tortuga mora' a otro hábitat al invadir el tren el suyo.

'La legislatura del AVE'

El portavoz nacional del Partido Popular, el diputado por Almería Rafael Hernando, aseguró una y otra vez que la actual sería 'la legislatura del AVE', especialmente tras la euforia del PP por sus resultados electorales en los últimos comicios en esta provincia. La última vez, el pasado 11 de noviembre en el Congreso.

El presidente de la patronal provincial Asempal, José Cano, ha calificado los hechos como “una burla a la sociedad almeriense. Nos toman el pelo y es inadmisible”. El único diputado al Congreso por Ciudadanos, Diego Clemente, ya ha anunciado que iba a interpelar al Gobierno para que explicara qué va a pasar. Izquierda Unida ha pedido a Almería que se movilice contra este “atropello”.

Por su parte el Gobierno, a través de la empresa Adif que administra las infraestructuras ferroviarias, emitió un comunicando exigiendo a Sacyr que empiece las obras.

Rafael Hernando aseguraba después del 'caso Sacyr' que los trabajos iban a estar en pleno rendimiento en enero: “ya se pueden empezar cuestiones como el vallado de la obra”, y una vez que se hayan retirado las tortugas y haya concluido el estudio sobre el Corredor Norte como alternativa al Corredor Sur, además de contar con el resultado del informe que tiene que estar acabado el 20 de diciembre, tendremos la posibilidad de que “se esté trabajando en las obras en plenitud en el mes de enero”. Hernando amenazó a la empresa con un contundente “si Sacyr quiere arriesgarse a romper el contrato lo que les digo es que luego se atengan a las consecuencias”, sentenció quien fuera 'ministrable' en muchas quinielas por su cercanía al presidente del Gobierno.

El portavoz popular afirma entender las quejas de los almerienses, pero “el Partido Socialista no tiene legitimidad para quejarse, básicamente porque cuando había dinero para hacer obra pública, el AVE no fue una prioridad para el Gobierno socialista. Aquí se gastó mucho dinero, se dejaron obras sin hacer y sin pagar, y cuando llegamos nosotros al Gobierno en una situación de déficit público brutal (70.000 millones de euros menos recaudados en 2012, que en 2007) tuvimos que hacer frente al pago de obras con las que otros habían intentado ponerse medallas, algunas que no servían para nada y que no eran útiles para llegar a ningún sitio, como fueron los tramos del AVE que se construyeron en nuestra provincia, sin conexión alguna ni con el norte ni con el sur, con una inversión de 700 millones de euros, y que es una decisión absolutamente errónea y equivocada”, manifestó.

Estas palabras han provocado la respuesta inmediata socialista afirmando la diputada al Congreso Sonia Ferrer que al PP “se le ha visto el plumero. Por fin han admitido que las obras podían haber empezado ya. Que a estas alturas el Partido Popular aún no haya pedido perdón a los almerienses por lo que está ocurriendo y que, en lugar de eso, siga culpando a otras administraciones, a los vecinos, a los animales… del retraso en las obras no tiene otro nombre que macarrismo político”. Ferrer acusaba al gobierno Rajoy de mentir a los almerienses porque “ha sido una desvergüenza por parte del PP permitir que Almería haya perdido 417 millones que estaban presupuestados para el AVE desde el año 2013 y que nunca se han gastado, y fue una grave irresponsabilidad firmar el año pasado el contrato con esta empresa, que concursó con una oferta excesivamente baja. Ya advertimos en su momento que esta obra se podía convertir en una nueva chapuza y el único responsable de que hayamos llegado a este punto es el Gobierno del Partido Popular, que a sabiendas de lo que podía ocurrir, aceptó esa baja temeraria”, añadió.

 

 

 

 

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