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“No tiréis la toalla”: la mayor evacuación de universitarios gazatíes a España deja atrás aún a una veintena de estudiantes

La mitad masculina del grupo de estudiantes, en una imagen tomada por ellos este lunes 14, entre los trámites en Jordania.

María Iglesias

Sevilla —
15 de septiembre de 2026 22:00 h

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Se produce, al fin, la mayor evacuación de universitarios gazatíes a España. Un contingente de 25. Es la cuarta operación de traslado de universitarios del Ministerio de Exteriores, que dirige José Manuel Albares, tras las tres previas en que el alumnado ha llegado a cuentagotas, pese a llevar uno y hasta dos cursos esperando. Desde el 2024-2025.

Pero aún se deja atrás, sin explicación, a una veintena de estudiantes, con los requerimientos cumplidos, cada cual con su nombre y sufrimientos, varios separados de hermanas y hermanos a quienes sí se autoriza a venir. La arbitrariedad ensombrece la noticia. Y los separados por la “buena” y “mala suerte burocrática”, así como la Red Universitaria por Palestina (RUxP) y Juristas por Palestina (JxP) ruegan que se traiga a España, cuanto antes, al total de la lista.

En el contingente viene Diana A.M. Aish, una de las gazatíes con más tiempo en la lista de espera, pues fue admitida en su doctorado de Sistemas Complejos, en la Politécnica de Madrid (UPM), en octubre de 2024. Hace dos años. Este 2026 consiguió, además, una beca de investigadora predoctoral. Y ahora manda un mensaje de resiliencia a sus compañeras y compañeros obligados aún a seguir aguardando. “Sé por mi experiencia, de dos años, que, cuando no te incluyen entre los evacuados, sufres y te desesperas. Pero no tiréis la toalla. Y ojalá pronto tengáis la oportunidad y alegría que yo, ya hoy, puedo disfrutar”.

En la primera evacuación española, en diciembre de 2025, llegaron siete alumnos. En la segunda, en junio de 2026, seis. Y en la tercera, en julio de 2026, otros seis. En total, hasta ahora, habían llegado 19. En esta cuarta ocasión vienen tres veces más que en cada una de las anteriores. Son 25, repartidos en vuelos a distintos destinos de la geografía española, hacia las ciudades donde están sus universidades. El primero de estos vuelos despegó ayer, martes 15, a las 10.55h, hora jordana (una más que en España) y llegó al madrileño aeropuerto de Barajas a las 15.25h, hora española.

Cuando aterricen todos, en conjunto, habrán sido evacuados a esta España cuyo gobierno de coalición progresista se ha significado internacionalmente en la defensa de Palestina, 44 estudiantes, a lo largo de tres cursos, mientras que Italia ha llevado a sus universidades a 229 gazatíes, con el gobierno Meloni, sólo el curso 2025-2026, y, en el mismo periodo, Reino Unido a 113, con el ejecutivo Starmer.

Parte del grupo de gazatíes de esta cuarta evacuación de universitarios a España, ayer, en Amán, junto a voluntarias de “Ozwet Tulab Gaza" que significa “Apoyo, Orgullo y Protección para estudiantes de Gaza”, asociación que les ayuda en el tránsito en Jordania.

La veintena de gazatíes dejados atrás, de nuevo, pese a tener su plaza en universidades españolas y todos los requisitos burocráticos cumplidos, son mucho más que números. Entre ellos están las cinco personas entrevistadas por elDiario.es el pasado julio y que, protegidas por nombres ficticios (Fadwa, Adania, Hiba, Refaat y Ghassan) transmitieron, de forma escalofriante, su padecimiento bajo el genocidio que perpetra el Israel de Netanyahu: desplazamientos, hambre, frío, calor, bombardeos, ráfagas de disparos, pérdida de seres queridos, temor a morir los siguientes… e incluso tentaciones de suicidio. Mientras, pese a todo, han seguido estudiando y tramitando formularios.

Los datos de la RUxP reflejan que la andaluza Universidad de Jaén es, con ocho estudiantes gazatíes, la que más universitarios ha traído desde Gaza, en estos tres cursos. En segundo lugar, está la Autónoma de Barcelona que, con esta cuarta evacuación, pasa de un alumno a seis. Y en tercer plano, coinciden con cuatro estudiantes, la Carlos III de Madrid y la Universidad de Las Palmas, en Canarias.

Una vez llegados a España estos 25 nuevos universitarios gazatíes, según datos de la RUxP, la andaluza Universidad de Jaén seguirá siendo la que más estudiantes gazatíes ha recibido en estos tres cursos, pues a los seis que ya tiene, se unen dos recién llegados hasta sumar ocho. La sigue la catalana Autónoma de Barcelona que tenía un alumno, ahora recibe cinco y se pone en seis. Y, en tercer lugar, coinciden con cuatro la Carlos III de Madrid y la Universidad de Las Palmas en Canarias.

Llega una de las veteranas de la lista

“Al saberme entre los evacuados”, revela Diana A.M. por WhatsApp a elDiario.es, “sentí felicidad por poder hacer el doctorado con el que tanto sueño. Pero también miedo de morir uno de estos últimos días aquí, antes de salir. Y de dejar a mi familia en este norte de Gaza, junto al mar, desde el que nos disparan, de dejarles bajo los ataques que aún nos lanzan”, confía sus sentimientos encontrados.

Diana Aish insiste en trasladar su mayor gratitud “a las autoridades y a la gente de España”, así como a la UPM, al tutor de su doctorado, Javier Galeano, catedrático de Física aplicada, a Laura Cordero, del Vicerrectorado de Internacionalización de la misma universidad y a David Peñafuerte, de la RUxP “por no abandonarme nunca en este largo proceso”.

El catedrático Galeano, que el 2 de julio, en declaraciones a elDiario.es, se manifestaba preocupado por “el riesgo de que (Diana) pierda esta oportunidad”, está ahora “muy contento” porque “al fin, ella podrá impulsar su investigación y estudios”. Pero, además, “porque en Madrid vivirá con la seguridad que hoy falta en Gaza”.

La Politécnica de Madrid acogerá, tras dos años de espera, a una de las gazatíes con más tiempo en la lista para ser evacuada. Se trata de Diana A.M. Aish, admitida en el doctorado de Sistemas complejos, en octubre de 2024. Sin embargo, Mahmoud M.M. Abudraz, aceptado como ella ese 2024, pero en el máster de Química avanzada de la Universidad de Burgos, ha vuelto a ser dejado atrás, ahora por problemas en los trámites con Jordania.

Mientras celebran la buena noticia, Galeano y su equipo hacen gestiones para ayudar a la joven a encontrar alojamiento, en un Madrid con los precios de los pisos disparados, y anticipan los pasos burocráticos que ella deberá dar en la Universidad “para ocupar su sitio con nosotros y emprender cuanto antes la investigación pura y dura”.

Sin información sobre por qué a la cuarta ha ido la vencida, Galeano, quiere creer que “tras la movilización de las universidades, contactos diplomáticos, la prensa… todo ha sumado para lograr la mayor evacuación hasta ahora”. Que incluye, “por suerte”, a su alumna. Pero, de cara a futuros casos “el proceso no debería ser tan lento ni opaco”, sino que “habría que explicar la prioridad de salida de un alumnado en vez de otro”.

Sensaciones muy parecidas traslada David Peñafuerte, de la RUxP, ya mencionado por Diana Aish, y técnico en Relaciones Internacionales de la Universidad de Jaén. “Desde la Red valoramos positivamente que aumente el contingente de estudiantes que el Ministerio de Exteriores saca”, manifiesta. “En efecto, es muy positivo” -coincide Pilar Barrado, magistrada, doctora en Derecho y coportavoz de JxP-. “Que llegue la mayor evacuación hasta ahora y que lo haga en septiembre, para aprovechar el curso”.

La Red Universitaria por Palestina espera, “con todas las cautelas”, que, ahora que se ha logrado la mayor evacuación, tras cambios en los consulados de Amán y Jerusalén, “haya más fluidez en el traslado del alumnado que todavía sigue en Gaza aguardando" llegar a España.

Peñafuerte apunta como factores explicativos de esta cuarta evacuación más numerosa y eficaz, cambios en los equipos consulares españoles tanto en Amán (Jordania) como en Jerusalén (Israel). Si bien quiere pensar “que también ha aportado la presión que hayamos podido hacer. El papel de la prensa, fundamental”, apunta en conversación telefónica con elDiario.es, tras la publicación de noticias sobre el tema por este periódico, en las que se dio cuenta de las gestiones tanto de la RUxP y las universidades, como de JxP, de asociaciones como la internacional Gaza40+ y la jordana “Ozwet Tulab Gaza”, así como de las preguntas parlamentarias, planteadas al Ministerio de Exteriores desde el Congreso, en junio de 2025, por el portavoz parlamentario de IU, Enrique Santiago, y su portavoz en temas de Educación y coordinador general de IU Andalucía, Toni Valero.

A criterio de la RUxP, según señala David Peñafuerte, “de ahora en adelante, lo esperable, lo que esperamos nosotros, aun con toda la cautela, es que haya mayor fluidez en las evacuaciones de quienes siguen todavía aguardando en Gaza para incorporarse a sus plazas en España”.

Barrado, de JxP, anuncia a elDiario.es que todos seguirán “trabajando para evacuar al resto de estudiantes” porque “la opacidad y arbitrariedad del proceso están llevando hasta a separar hermanos pese a cumplir los mismos criterios”. “Y además”, añade la magistrada, “hay que mejorar la ayuda económica al alumnado, una vez en España”. Todo ello “para garantizar una generación gazatí bien formada que, tras parar el genocidio, reconstruya Gaza”.

Reverso triste: quienes se quedan aún

La cara amarga de esta historia, como se viene apuntando, es la situación de la veintena de estudiantes dejados en Gaza, pese a tener plazas y cumplir los pasos administrativos. Destacan los casos de hermanos separados por la arbitrariedad burocrática.

Fotografía del autobús que ha llevado a los universitarios gazatíes con plaza en España hacia el aeropuerto en Jordania.

Como la propia Diana A.M. Aish y su hermano Mohammed, quien está admitido por la Universidad Complutense para doctorarse en Ingeniería Informática. “Él y yo hemos hecho todos los trámites juntos y, aunque estoy feliz de irme a España, es muy triste dejarle atrás”, explica Diana. De inmediato, ruega “a las autoridades españolas que le permitan también a Mohamed salir de Gaza cuanto antes”. No sólo para que retome sus estudios sino “porque necesita tratamientos médicos”.

Un golpe inesperado ha sacudido a otro de los mayores veteranos de la lista de espera: Mahmoud M.M. Abudraz quien, como Diana Aish, fue admitido para estudiar en España el curso 2024-2025, hace dos años. En su caso, un máster en Química avanzada en la Universidad de Burgos. Ciudad donde los Abudraz tienen tíos y primos, ya nacidos en España, deseando recibirles. Hablamos de “los Abudraz”, en plural, porque el hermano de Mahmoud, Abdulkarim, sí que viene en esta cuarta evacuación y va a estudiar, en la Universidad de Burgos, el máster en Comunicación y Desarrollo Multimedia.

Mahmoud escribe a elDiario.es, por WhatsApp, desconcertado y desolado. “Tras hacerme perder un primer curso y, luego, otro”, empieza, “al fin, hace dos semanas, la Embajada de España en Jerusalén me anunció por teléfono que Israel había dado los permisos y yo estaría entre los evacuados el lunes 14. ¡Al fin la pesadilla terminaba!”. Pero todo se torció la semana pasada, cuando una nueva comunicación de la Embajada de España le informó de que ahora es Jordania, país desde donde suelen despegar los vuelos de evacuación, quien deniega el visto bueno a su viaje. “Me sentí como si alguien me hubiera arrancado del cielo en el que estaba y me hubiera reventado contra el suelo”, expone gráficamente.

“¿Por qué me pasa esto? ¡Soy farmacéutico, 100% civil, no he hecho daño a nadie en Jordania, ni en ningún sitio, jamás, ni a una mosca!”, clama. “Creo que me faltan las fuerzas para seguir viviendo. No es que quiera morir”, aclara, “sino que, de verdad estoy exhausto tras tantas bombas, la destrucción de nuestra casa, las huidas, entre muertes de gente querida, nuestra supervivencia en tiendas de campaña, con enfermedades, insectos, tantas necesidades sin cubrir y siempre esforzándome, siempre estudiando, siempre rellenando solicitudes, esperando, creyendo… ¡Cuánto puede aguantar un ser humano! Esto me hace sentir que sobro en el mundo, en la vida. Por ser palestino”.

Alternativas: vuelos desde Israel o Egipto

Pese a su angustia, tanto Mahmoud Abudraz como su hermano Abdulkarim, prefieren ser prácticos y centrarse en rogar a las autoridades españolas que insistan a Jordania o, si la vía jordana se estanca, que lo traigan desde un aeropuerto israelí, “o vía Egipto, que es por donde salió, en julio, un contingente de universitarios con plazas en Japón”, apunta el afectado.

Interior del autobús con alumnado gazatí rumbo a Jordania, para volar a España.

“La historia de mi hermano no debe acabar con esta puerta cerrada”, señala Abdulkarim. “Hemos estudiado juntos, solicitado plazas juntos, esperado, sufrido decepciones y resistido juntos, con la ayuda de la familia de nuestro tío Sameeh, en Burgos, y de la universidad allí. Y ruego al gobierno y a la ciudadanía españoles, a quienes agradezco en el alma mi evacuación, que saquen cuanto antes de Gaza a quienes aún ven bloqueados su derecho a viajar para recibir una educación que representa para todos nosotros la esperanza de una vida digna y futuro”.

Esta cuarta evacuación demuestra, a criterio de los contactados por elDiario.es, que es posible para el Ministerio de Exteriores sacar a grupos más cuantiosos de estudiantes de Gaza de los que venía trayendo. Por eso, a pesar de los pesares, Mahmoud Abudraz seguirá aferrándose “a la esperanza de continuar mi vida y formación, en España, con el objetivo de ayudar, como farmacéutico, a la sociedad”.

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