Aragón abre curso político: PP y Vox se rehúyen hasta en las fotos para evitar que la coalición se agriete
Aragón abre curso político este martes con un Gobierno autonómico aún a medio gas y dos socios que se rehúyen para minimizar al máximo el riesgo de que surjan grietas: PP y Vox han evitado en este tiempo juntarse incluso en las fotos, con la extrema derecha poniendo el foco semana sí, semana también en los menores migrantes no acompañados. Tras el sobresalto de los incendios, por el que ambos partidos tendrán que dar explicaciones en las Cortes, llega un periodo con un objetivo principal: que la comunidad vuelta a tener unos Presupuestos tras dos ejercicios de prórroga.
La imagen más llamativa de este periodo, un buen ejemplo de la marcha de la coalición en esta primera fase, se dio en junio, cuando los dos vicepresidentes –Mar Vaquero, del PP, y Alejandro Nolasco, de Vox– evitaron coincidir frente a las cámaras en la sala de prensa, cuando primero una y luego el otro subieron al estrado a dar sendos mensajes contrarios a la inmigración. Juntos, pero no revueltos. La propia gestión de los fuegos del verano ha sido significativa, con consejeros y directores generales de uno y otro partido divididos en las apariciones públicas.
El principal objetivo de Azcón en su segunda legislatura como presidente autonómico es, como mínimo, que la coalición dure más que la anterior, rota en julio de 2024, menos de un año después de su formación. Pese a que en aquella situación primó más la política nacional, los populares han evitado en todo momento desde la toma de posesión de las consejerías –Vox se quedó con Servicios Sociales, con rango de Vicepresidencia, más Medio Ambiente y Agricultura– que surja cualquier fricción entre los socios.
Y eso que el vicepresidente de Desregulación, Bienestar Social y Familia, Alejandro Nolasco, ha estirado hasta el límite el chicle de la gestión de los menores migrantes y de los centros de acogida. Al punto de que la propia directora del Instituto Aragonés de Servicios Sociales presentó este lunes su dimisión, oficialmente por “motivos personales” pero con el trasfondo de las continuas polémicas de Nolasco en este ámbito. En todo caso, en las filas del PP el silencio sobre los pasos que da Vox es absoluto: por cualquier rendija se puede colar el virus de una hipotética ruptura.
El único conato de desacuerdo se vivió a finales de mayo, cuando Nolasco anunció un refuerzo policial en los centros de acogida legalmente inviable –y que además queda fuera de la competencia de su Departamento– y que fue replicado por la vicepresidenta y portavoz Mar Vaquero, del PP, quien constató públicamente que la medida no era “posible”. El máximo responsable de Vox en Aragón evitó el choque y se limitó a señalar que buscarían “otras opciones”. Desde entonces, nada más.
Las consecuencias de los incendios
Uno de los temas candentes del otoño va a ser, sin duda, las consecuencias políticas por los incendios de este verano, con el peor balance que ha vivido Aragón desde que hay registros y con actuaciones muy polémicas como las obras en la carretera A-132, autorizadas por el Ejecutivo autonómico y en las que se originó el incendio de Las Peñas de Riglos, que llegó hasta el mismo San Juan de la Peña.
Este mismo lunes, los portavoces de los grupos se han reunido con la presidenta de las Cortes y un asunto común que ha surgido ha sido el de los fuegos, y la necesidad de impulsar una comisión de investigación en la que se debata qué ha podido fallar. Así lo ha reclamado por ejemplo el representante de Chunta, Jorge Pueyo, para quien Azcón debe “depurar responsabilidades” ante las “absolutas negligencias” que desde su punto de vista se han dado. También lo ha pedido Tomás Guitarte (Aragón-Teruel Existe), quien ha puesto a su vez el foco en la proliferación de centros de datos.
Por su parte, la portavoz del PSOE, Pilar Alegría, ha propuesto acordar un “Plan Aragón 2027” frente a las emergencias climáticas que nazca “desde el consenso” y que recoja las “propuestas e ideas” de quienes viven en el territorio. “Desde el PSOE tendemos la mano. Lo vivido este verano nos tiene que llamar a todos a trabajar desde la unidad y la responsabilidad”, ha señalado la dirigente socialista, que ha pedido “más prevención, más medios, mejores condiciones laborales de los profesionales y un operativo preparado los doce meses del año”.
El entendimiento de la oposición con el Gobierno, en todo caso, se antoja casi imposible y más con la posición mantenida por Vox, para el que detrás de los incendios estaría el “fanatismo climático de la izquierda” y no la falta de medios que denuncian los bomberos forestales en la comunidad.
Además, la principal medida que debe ver la luz en los próximos meses es el Presupuesto autonómico de 2027 tras dos ejercicios de prórroga, algo inédito desde la debilidad parlamentaria en la primera legislatura del socialista Javier Lambán (2015-2019). Para ello deberán fructificar unas negociaciones entre el PP y Vox que nunca han sido fáciles, aunque el clima actual es mucho más propicio que en el pasado. En principio, en septiembre los socios deberían sacar adelante el techo de gasto para llegar con plazo suficiente al 31 de diciembre con la ley presupuestaria aprobada.
Escasa actividad legislativa
Y es que el hecho de haber tenido que prorrogar las cuentas de 2024 dos años seguidos ha supuesto que Aragón se haya situado entre las comunidades autónomas con menor incremento en políticas sociales. Mientras, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha venido advirtiendo de la “incertidumbre institucional” que genera la falta de presupuestos, algo que dificulta “la labor de supervisión fiscal”. La falta de cuentas fue precisamente el argumento que llevó a Azcón a convocar elecciones a finales del año pasado.
En materia legislativa, fuera de los presupuestos el PP tratará de que vea la luz la ley de Vivienda que tramita desde la legislatura pasada, para la que no ha tenido problemas en introducir la 'prioridad nacional' requerida por Vox. De hecho, la actividad normativa en las Cortes desde 2023 ha estado bajo mínimos debido a la fragilidad parlamentaria del PP de Azcón, ya que solo han visto la luz legislaciones de poco calado, otras que venían del Ejecutivo de Lambán y derogaciones ideológicas como la de la Ley de Memoria Democrática.
Para tapar esta parálisis legislativa, los populares continuarán llevando a la Cámara autonómica cuestiones de ámbito nacional, como la crisis inmigratoria en Ceuta. Y en asuntos que les puedan afectar también tratarán de girar el foco hacia Madrid, con el ejemplo de la proliferación de centros de datos en la comunidad y el decreto ley sobre estas instalaciones que desarrolla el Gobierno central.
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