Sobre este blog

El caballo de Nietzsche es el espacio en eldiario.es para los derechos animales, permanentemente vulnerados por razón de su especie. Somos la voz de quienes no la tienen y nos comprometemos con su defensa. Porque los animales no humanos no son objetos sino individuos que sienten, como el caballo al que Nietzsche se abrazó llorando.

Editamos Ruth Toledano y Concha López.

Los perros de nuestra vida desde hace más de un siglo

Colección de fotografía popular de Rafael Doctor Roncero

Capital Animal quiere acompañarnos, por quinto año consecutivo, en todos los días de este 2020. Esta vez, proponiendo que reflexionemos sobre el animal más cercano en nuestras vidas. Quien es considerado nuestro "mejor amigo" sigue siendo habitante sin derechos en esta sociedad antropocéntrica, y ello a pesar de la relación afectiva y familiar que ha desarrollado con la especie humana desde el origen de nuestra civilización: 30.000 años de coexistencia entre ambas especies y más de 500 millones de perros compartiendo mundo en la actualidad.

En la escalada frenética de la historia humana, los perros han sido compañeros inigualables, estando ahí sin pedir nada y siempre pendientes de nuestras necesidades. Un buen amigo de Capital Animal nos dijo un día que los perros nos habían regalado el sueño: desde que se pusieron a nuestro lado, y gracias a su vigilancia constante, los humanos pudimos dormir tranquilos.

Sin embargo, solo en nuestro país son abandonados más de 150.000 perros cada año, condenados a un destino fatal. Esta agenda va dedicada a todos ellos, deseando que sea cercano el día en el que nos avergoncemos del pasado y no exista abandono alguno.

La selección de estas imágenes (en la agenda, una por cada semana del año) está realizada sobre el archivo de fotografías populares que uno de los creadores de Capital Animal, Rafael Doctor Roncero, ha ido recopilando a lo largo de treinta años.

Son imágenes originales provenientes de álbumes familiares, casi todos europeos, que muestran la bellísima relación que se establece entre muchas personas y los perros desde que la fotografía pasó a ser un ejercicio cotidiano que documenta nuestras vidas. Las familias se representan a sí mismas y ahí están los perros, ocupando un papel esencial, siendo el eje de unas escenas que ellos no saben que existirán pero que, sin embargo, van a protagonizar.

Lo esencial en estas fotografías es su naturalidad, gracias a los aparatos fotográficos que desde finales del siglo XIX se empezaron a democratizar entre las clases medias y que posibilitaron que cada vez más personas fuesen hacedoras de sus propias imágenes.

Este tipo de representación, realizada por mujeres y hombres que no tenían necesariamente formación artística, guardan un grado de espontaneidad y frescura que las distingue de otro tipo de escenas construidas, en las que cada uno de los representados tiene un rol asumido a priori. En ellas, los perros, como las personas humanas, están mucho más libres y solo sujetos a ese momento lúdico que alguien ha decidido atrapar en un pequeño soporte de papel y gelatina de plata. 

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El caballo de Nietzsche es el espacio en eldiario.es para los derechos animales, permanentemente vulnerados por razón de su especie. Somos la voz de quienes no la tienen y nos comprometemos con su defensa. Porque los animales no humanos no son objetos sino individuos que sienten, como el caballo al que Nietzsche se abrazó llorando.

Editamos Ruth Toledano y Concha López.

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Publicado el
3 de enero de 2020 - 22:26 h

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