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La Universidad de Cantabria expone las imágenes tomadas hace 50 años por Pedro Palazuelos y sus alumnos de la escuela rural de Bielva

Adelina Calvo, Pedro Palazuelos, Carlos Rodríguez Hoyos y Ana Castro.

elDiario.es Cantabria

12 de mayo de 2026 19:58 h

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La Facultad de Educación de la Universidad de Cantabria (UC) inaugura este miércoles la exposición 'Primeras miradas. Una escuela rural', que reúne por primera vez fotografías tomadas por Pedro Palazuelos junto a sus alumnos durante los cinco años en los que fue maestro de la escuela unitaria del pueblo de Bielva (Herrerías), entre 1975 y 1980.

También, la muestra incluye materiales pedagógicos y documentos que reconstruyen aquella experiencia pedagógica, marcada por una forma “distinta” de entender la educación que marcó el origen del fotógrafo cántabro y acabó transformando también su manera de mirar el mundo. Medio siglo después, todavía recuerda aquellos años como “una aventura continua”.

Así, además de recuperar unas fotografías inéditas, el proyecto expone una manera de enseñar basada en la curiosidad, la participación y la creación colectiva, en una escuela donde los niños escribían cartas a escritores y editoriales, editaban revistas, construían su propia biblioteca, revelaban fotografías o convertían las tardes en un espacio abierto para leer, pintar, jugar al ajedrez o simplemente seguir aprendiendo juntos.

“Éramos un equipo, no el maestro frente a los alumnos”, relata Palazuelos, que, aunque solo permaneció cinco cursos en Bielva, asegura que los vivió “como 20” por la intensidad de todo lo que ocurrió allí.

Y es que cuando llegó al pueblo apenas había recursos, de modo que el primer objetivo fue llenar la escuela de libros. A base de cartas, más de 2.000 enviadas desde Bielva, lograron reunir una biblioteca de cerca de 1.200 volúmenes gracias a editoriales y autores que respondían directamente a los niños.

Miguel Delibes, Camilo José Cela o Manuel Tuñón de Lara enviaron ejemplares dedicados de su puño y letra a los estudiantes que habían escrito las peticiones.

La misma lógica colectiva impulsó después otro proyecto inesperado: la fotografía. Fue a raíz de que uno de los alumnos propusiera un día “hacer fotos de todo”, cuando nadie tenía cámara. Sin embargo, escribieron nuevas cartas y terminaron llegando cuatro máquinas fotográficas.

Una de ellas fue con la que empezó el propio Pedro Palazuelos, que por aquel entonces “no tenía ni idea de fotografía” --terminó pidiendo una excedencia y nunca volvió a ejercer como maestro, pero desde entonces ha desarrollado una extensa trayectoria como fotógrafo a lo largo de cinco décadas--.

Los niños fotografiaban el pueblo, a sus vecinos, los animales, la nieve, las fiestas o la vida cotidiana, y después comenzaron a revelarlas y montaron un pequeño laboratorio improvisado en la escuela. Palazuelos cuenta con unas 200 de aquellas fotografías, 20 de las cuales forman parte de la exposición.

La muestra incorpora además las portadas de los cuatro ejemplares de la revista 'Nuestro Pueblo', editada por el alumnado y premiada por Radio Nacional de España en 1979, que muestran cómo aquella escuela funcionaba casi como un espacio comunitario abierto al pueblo.

La profesora de la Facultad de Educación e integrante del grupo de investigación Global Education, Adelina Calvo, impulsora de la muestra, destaca que la experiencia de Bielva “sigue resultando sorprendentemente contemporánea”. “Hay muchas cuestiones de esa pedagogía que hoy seguiríamos considerando innovadoras”, afirma.

Calvo destaca especialmente dos aspectos presentes en la exposición: la confianza en la infancia y el uso de la fotografía como herramienta para conocer el entorno más cercano. “La fotografía aquí no sirve solo para registrar imágenes. Sirve para mirar de otra manera, para generar comunidad y para que los niños expresen su propio punto de vista sobre la realidad”, señala.

La muestra nace precisamente de las líneas de investigación desarrolladas por el grupo Global Education en torno al patrimonio educativo y al uso de la fotografía como herramienta de documentación e investigación social. El proyecto está coordinado por la profesora Ana Castro y comisariado por la fotógrafa María de las Casas, con la colaboración del CRIEME (Centro de Recursos, Interpretación y Estudios de la Escuela) y el Ayuntamiento de Herrerías.

La exposición podrá visitarse en la planta -1 de la Facultad de Educación hasta el 22 de mayo, y posteriormente se trasladará de forma permanente a Bielva.

El acto de inauguración, que tendrá lugar este miércoles a las 17.30 horas, contará con la presencia de la decana de la Facultad de Educación, Susana Lázaro; la directora del CRIEME, Laura Romero; o el alcalde de Herrerías, Ramón Cuesta.

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