Las otras consecuencias de la crisis sanitaria: se esperan “decenas de miles de ERTE's en Castilla-La Mancha”

Foto: Junta de Castilla-La Mancha

Hasta el martes 17 de marzo, 540 trabajadores se habían visto afectados en Castilla-La Mancha por un Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERTE) derivado de la crisis del coronavirus. Son datos oficiales que horas después se han multiplicado, aunque sin que Gobierno, patronal o sindicatos hayan facilitado datos concretos. Tampoco sobre aquellas empresas que los están aplicando.

La planta de Vestas en Daimiel cesa su producción durante cuatro días con 18 trabajadores en aislamiento

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El Gobierno de España publicaba la medida este miércoles en el BOE. Los primeros afectados son los de sectores que han tenido que cerrar sus puertas por imperativo legal: la hostelería o los comercios que no venden productos de primera necesidad.

La secretaria de Acción Sindical de CCOO Castilla-La Mancha cree que es todavía pronto para saber cuántos afectados habrá. Carolina Vidal recuerda que los primeros días “han sido de emergencia sanitaria para controlar el virus. Ahora es cuando veremos los efectos sociolaborales. De momento es difícil aventurarlo. Sabemos que será importante pero también coyuntural y temporal”.

“Esto no va a parar, ya sabemos que hay más expedientes y va a ir creciendo”, señala Carlos Duque, secretario de Federación de Industria, Construcción y Agro (FICA) UGT Castilla-La Mancha. Los más de 500 afectados de los primeros días de esta semana “no son nada con lo que va a venir. Estimamos decenas de miles ERTE’s en la región por el simple hecho de que las empresas no puedan estar abiertas y todos los sectores en general se están viendo perjudicados”, apunta el secretario general de CECAM, Félix Peinado.

“Entiendo a las empresas y menos mal que el gobierno va a paliar este boom. Todo es muy delicado. En muchas empresas falta materia prima, no es fácil moverse y hay miedo entre los trabajadores en aquellas empresas en las que no es fácil estar a dos metros”, añade Carlos Duque.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha publicado esta misma semana el procedimiento a seguir en los casos de un Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERTE) por fuerza mayor como consecuencia del COVID-19. Se tramitarán en apenas cinco días. “La idea es evitar en la medida de lo posible la intervención de la Inspección de Trabajo. Estamos haciendo piña todos”, comenta Carolina Vidal.

El Real Decreto del Gobierno de España que se ha publicado en el BOE explica que las medidas relativas a la suspensión temporal de contratos y reducción temporal de la jornada (ERTEs) “persiguen evitar que una situación coyuntural como la actual tenga un impacto negativo de carácter estructural sobre el empleo”.

Esta medida especifica que las pérdidas de actividad consecuencia de la epidemia “tendrán la consideración de fuerza mayor” para suspender contratos o reducir jornada, aunque añade otros casos en los que se podrá optar a un ERTE por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.

Sobre estos últimos casos, recuerda el secretario general de CECAM, Félix Peinado, “hay algunas dudas porque no es una decisión administrativa directa como en el caso del comercio o la hostelería, sino indirecta”. La patronal castellanomanchega recuerda que será “mucho más farragoso”, de ahí su demanda de que todos los casos se tramitasen por causa de fuerza mayor, algo que no ha ocurrido.

Desde CCOO, Carolina Vidal sugiere que este tipo de expedientes, “los de causas productivas, pueden llegar en unos días por falta de material. Pero para hacer un ERTE la producción deberá estar gravemente afectada. Estaremos muy atentos para que no haya desmadre, aunque en general hay actitud colaborativa por parte de todos”.

Hay que recordar que los trabajadores despedidos en estos ERTE’s tendrán acceso al paro aunque no tengan el periodo de cotización que marca la ley y además, durante el tiempo de suspensión del contrato o de la reducción de jornada no se les computará consumo de la prestación por desempleo. “No es poco”, comenta Carlos Duque de UGT.

Además, en los casos de fuerza mayor se exonera a las empresas del pago del 75 % de la aportación empresarial a la Seguridad Social (alcanzando el 100% de la cuota en caso de empresas de menos de 50 trabajadores) siempre que éstas se comprometan a mantener el empleo. Sobre esta cuestión el responsable del sindicato ugetista sugiere a empresas y trabajadores “abrir mesas de negociación para no perder el 25% de la cotización. La situación no es culpa de nadie, pero no es justo que los trabajadores sean los que pierdan”.

Si hay algo en lo que coinciden empresas y sindicatos es en la falta de equipos de protección. “Faltan EPI’s en casi todas las empresas”, apunta Carlos Duque. “No hay porque cuando la Administración detecta la existencia de una partida, la requisa para el ámbito sanitario y es normal por la situación que vive el país. Eso no se puede achacar a la responsabilidad de las empresas”, subraya Peinado.

“Hemos tenido problemas en Airbus, en Vestas, en algunas empresas de logística en Guadalajara…Ha sido todo muy rápido y ni trabajadores ni empresas tenían que EPI’s debían tener. A eso se une la carencia. Ha sido la tormenta perfecta. A veces la alarma social pesa más que el peligro real” y, añade, “esos conflictos se van solucionando con diálogo y negociación. Y si no han medios que protección hay que usar la imaginación, con medidas razonables”.

También subrayan el temor a que la situación de confinamiento pueda prolongarse más allá de dos o tres semanas. “A partir de 30 días, las pymes lo van a notar mucho y eso es muy preocupante. Y en esa situación nos tememos que los expedientes temporales puedan ser definitivos”, afirma Duque. Algo que rechaza la patronal: “Esperamos que haya una reactivación económica cuando pase la crisis sanitaria. Ahora mismo hablar de eso es aventurarse mucho. Vamos a ser optimistas. Ahora lo que hay que hacer es mantener con vida a las empresas”.

“Valoro de forma muy positiva que una de las últimas disposiciones del Real Decreto se señale la obligación de mantener el empleo al menos durante seis meses después de finalizar los ERTE’s por causa de fuerza mayor. Es la clave para mantener el empleo y hacer de esto una situación temporal”, señala Vidal, desde CCOO quien reclama “compromiso” por parte de los empresarios. “Nosotros ahora estamos facilitando estos ERTE’s, en otra situación no lo haríamos”.

"Decepción" por las medidas para los autónomos

“Creemos que esta crisis puede ser peor que la de 2008 en términos de desaparición de empresas”, asevera Félix Peinado quien confía en que la medida de los ERTE’s pueda ayudar a las empresas con trabajadores pero, reprocha, “nos faltan muchas cosas en este Real Decreto que ahora estamos estudiando y que nos ha decepcionado profundamente”.

En particular, esa decepción tiene que ver con las medidas para los autónomos. “No se ha tomado ninguna medida cuando lo que se necesita es la supresión de la cotización y de la obligación de presentar impuestos mientras dure el estado de alarma. Es de sentido común”.

También critica que el Estado no se haya hecho cargo de los vencimientos de préstamos mientras dure la situación. “No tiene sentido que un autónomo que va a pasar a tener cero ingresos siga asumiendo todos os gastos. Desaparecerán centenares de miles de autónomos en el país”.

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