Luchando por la recuperación de la memoria en épocas de pandemia: el caso de Feliciano Ramírez en Almadén

Trabajos de exhumación de Feliciano Ramírez en Almadén

En el quinto patio del cementerio de Almadén, en la quinta fila y en la sepultura número 28. Ahí se llevó a cabo esta semana la exhumación de un cuerpo, que se confía sea el de Feliciano Ramírez, represaliado en la posguerra que fue asesinado en noviembre de 1940. El ahínco de la familia del que fuera también militante del PCE por encontrar sus restos y darles un entierro digno en su localidad de origen, La Puebla de Don Rodrigo, no ha cesado a pesar de la crisis sanitaria y de las dificultades iniciales. De hecho, desde la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica denunció que el Ayuntamiento de Almadén "impedía" la exhumación del cuerpo.

Así, apuntaban que "sorprende que la actitud del Ayuntamiento de Almadén sea la de dificultar la búsqueda de los restos de Feliciano, como si no fuera suficiente que su familia haya tenido que esperar casi 80 años para poder llevar a cabo la identificación de los restos y su traslado al pueblo de la familia". Desde el año 2010 la ARMH ha exhumado con sus propios recursos y ninguna ayuda pública, varias fosas comunes en diferentes localidades de Ciudad Real; precisamente una de ellas, la fosa conocida como la de los 9 del Contadero, en el término municipal de Almadén.

Feliciano Ramírez Alcobendas nació el 13 de diciembre de 1913 en Puebla de Don Rodrigo y los datos señalan que fue militante del Partido comunista de España. También se investigó su posible relación con la masonería, que finalmente, se descartó. Durante la guerra civil formó parte del Ejército Popular de la Segunda República, siendo detenido en su localidad de origen cuando regresaba del Campo de Concentración de cerro Muriano (Córdoba). Según su familia, su hermana había conseguido un salvoconducto para que le dejaran libre pero fue detenido antes de llegar al pueblo en un camino cercano. Durante un día estuvo detenido en el cuartel de la Guardia Civil de Puebla de Don Rodrigo junto a otras personas.

Las difcultades inicales se lograron superar y la exhumación se llevó a cabo de manera exitosa. Ahora, todavía hace falta esperar a los resultados que confirmen que se trata del cuerpo de Ramírez. Marco González, vicepresidente de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, explica que la familia se puso en contacto con la organización en el año 2011, cuando también se puso en marcha la búsqueda del cuerpo del padre de Feliciano, Victorio Ramírez. "Desgraciadamente, no pudimos encontrarlos por el mal estado de los restos, pero nos reclamaron también buscar el cuerpo del joven asesinado, cerca de Almadén, y enterrado en el cementerio de la localidad".

Ramírez fue asesinado debido a su ideología comunista, explican desde la ARMH, y su familia también fue perseguida, de hecho, fue una de las que más sufrieron la persecución franquista tras la Guerra Civil en la Puebla de Don Rodrigo. "Damos por hecho que se aplica la Ley de Fugas y que es asesinado en un punto concreto del cementerio de Almadén". A partir de esta información, la Asociación realiza un detallado estudio de las tumbas del camposanto de la localidad, teniendo siempre en cuenta la posibilidad de que la exhumación pudiese no ser exitosa. "Pero vemos que se puede intervenir en la fosa, al no haber enterramientos posteriores y al ser una sepultura sin nombre. Así llegamos al punto en concreto", explica González.

Saben que no hubo enterramientos posteriores, puesto que se encontró una moneda de dos céntimos, que se retira de circulación en 1943, explica. De este modo, la Asociación solicita los permisos tanto al Ayuntamiento como a Sanidad en junio, para empezar el día 3 de agosto. Este mismo martes llegan a los restos que creen pertenecen a Feliciano, bajo la supervisión de la antropóloga forense Luisa Mariño, a pesar de que la tierra ha sido "bastante perjudicial" para los restos. Ahora, falta recibir los resultados de la prueba genética, que se ha hecho con los datos de un sobrino-nieto de Feliciano, ya que esto se rige por la línea masculina. "En el momento en que se indentifiquen los restos, se devuelven a la familia y se enterrarán en su panteón familiar".

"La familia insiste en que esté con su hermana, que estuvo toda la vida preguntando por su hermano. Recuperar estos restos llega, por desgracia como ocurre siempre en este país, tarde", lamenta Marco. Esperan que en unos dos meses la situación esté resuelta. "Tenemos la esperanza de que sea Feliciano", recalca. Además, recuerda que las exhumaciones de la Asociación se hacen con sus propios medios, ayudados con voluntarios y voluntarias, y donaciones como la de los sindicatos noruegos o colectivos culturales. "No tenemos acceso a ninguna ayuda pública y la familia no se enfrenta a ningún gasto, ya que ya bastante tienen", reclama González.

"Esto se ha convertido en una carrera permanente a contrarreloj. Es muy emotivo ver a la familia tan agradecida al final del día, pero nosotros creemos que esto es una deuda que tiene nuestra generación con personas como la hermana de Feliciano y que es el Estado el que debería resolver, porque ella ya no pudo llegar a ver este momento. Cada día, más personas de entre 80 y 90 años están muriendo sin encontrar a sus padres, madres o hermanos. No podemos perder ni un minuto más, y es lo que reclamamos desde el año 2000", concluye.

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Publicado el
7 de agosto de 2020 - 19:40 h

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