El futbolista Rafa Mir niega las acusaciones de agresión sexual y alega que las relaciones fueron “consensuadas”
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El futbolista del Elche Club de Fútbol Rafa Mir, procesado por agresión sexual y para quien la Fiscalía solicita diez años y medio de prisión, ha presentado su escrito de defensa. En este insiste en su inocencia y solicita su absolución tras las acusaciones por los hechos sucedidos el 31 de agosto de 2024, cuando era jugador del Valencia Club de Fútbol. Además, ha aportado una serie de vídeos con los que pretende demostrar su inocencia.
En el escrito, al que ha tenido acceso elDiario.es, Mir, que siempre ha defendido su inocencia, relata su versión de los hechos sucedidos aquel día, tanto en la discoteca de València donde conoció junto a unos amigos a la denunciante y a una amiga como, posteriormente, en su domicilio de Bétera, donde asegura que se produjeron interacciones personales y sexuales “consensuadas” entre ambos.
Así, relata que surgieron “tensiones” debido a “episodios de celos” relacionados con las interacciones sexuales de una de las dos chicas con el acusado, lo que derivó en una discusión entre ambas amigas y su expulsión del domicilio por parte del compañero de Rafa Mir, también acusado de agresión sexual en la causa.
Estos hechos y las discusiones que se produjeron ya en el exterior de la vivienda provocaron la intervención de la seguridad de la urbanización y de la Policía Local de Bétera, que registró las declaraciones de ambas mujeres sobre lo sucedido.
La defensa del futbolista niega las acusaciones del Ministerio Fiscal y de la acusación popular, ya que defiende que los hechos no son constitutivos de delito e insiste en que las relaciones sexuales fueron “consensuadas”, por lo que reclama la libre absolución de Rafa Mir. Además, argumenta que las pruebas documentales aportadas por las acusaciones no cumplen con los requisitos legales y rechaza que existan razones suficientes para la celebración de un juicio a puerta cerrada.
La instructora ve indicios de delito
La instructora entiende que de las diligencias practicadas durante la instrucción de la causa existen indicios y no meras sospechas que apuntan a que Rafa Mir agredió sexualmente en dos ocasiones a una de las dos chicas a las que él y otros amigos, habían conocido previamente en una discoteca de Valencia.
La jueza también aprecia indicios de comisión de un delito de agresión sexual sin acceso carnal y de un delito leve de lesiones por parte del otro procesado, Pablo Jara, respecto a una segunda chica, hechos ocurridos igualmente en la piscina de la casa de Mir.
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