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CV Opinión cintillo

Cuanto antes

21 de septiembre de 2026 11:32 h

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Un enjambre de bicis se cruza por delante mientras intento avanzar por la calle Caballeros. Empieza a hacer fresco, pero visten en tirantes. Sigo andando. Hacía mucho que no pisaba la calle Alta. En cada esquina hay un café de especialidad. Muebles de Ikea, letreros azules. La sensación de estar en un paisaje prestado constante.

Llegan voces en alemán. Varias señoras, familias, parejas pasean por las callejuelas de El Carmen. Imposible entender lo que dicen. A las 9.30 de un sábado parece no haber ni un residente en este barrio.

Un guía turístico que habla inglés explica en el Portal de la Valldigna la expulsión de los moriscos.

Me siento en una cafetería no de especialidad y persisto en mi búsqueda de un piso lo más barato posible. Abro la aplicación de Idealista: Estudios de 40 metros con la cama en el salón por más de 350.000 euros. La ansiedad se me va al ombligo con una náusea.

El casero, después de 16 años, necesita recuperar su casa. No sé dónde acabaré antes de Navidad, pero desde luego no será en el Botànic.

Minutos después, la camarera pide que me mueva a la barra porque un grupo de estadounidenses de unos 25 años quieren mi mesa. Le contesto que preferiría que no. Me concede 10 minutos mientras me vigila con la mirada.

Molesta, sigo mirando en redes y veo los últimos vídeos de la precampaña de Mónica Oltra y Pilar Bernabé. Las promesas se encadenan, pero aún está por ver si podrán hacer frente a los grandes tenedores, fondos buitre y demás rentistas.

Más nos vale. Eldiario.es publicaba en agosto que más de 100 inquilinos compiten por cada piso de alquiler en la Comunitat Valenciana, donde el 14% se adjudica en menos de 24 horas.

Estos días, hemos sabido también que los norteamericanos pagan hasta un 55 por ciento más por vivienda que una familia media. Imposible competir.

Copio la noticia en un chat de amigas y el veredicto parece unánime. “Hay que quemarlo todo”, dicen.

En Valencia, la rabia nos empieza a calar hasta los huesos y explotará en cualquier momento. Ojalá sea cuanto antes. No tenemos dónde ir.

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