El grupo de empresas de un cargo del PNV se vale de un cambio de CIF para seguir facturando con el Ayuntamiento de Hondarribia

El auditorio Itsas Etxea de Hondarribia

El Ayuntamiento de Hondarribia, dirigido por el ‘jeltzale’ Txomin Sagarzazu con mayoría absoluta, continúa contratando con el grupo de empresas del miembro del PNV de Gipuzkoa Aitor Elorza, compuesto por cuatro mercantiles, Montai Produkzioak, Denok Zuzeneko Komunikazioa, Estali La Karpa y Kultur Kirol Zerbitzuak y en el que trabajan otros cargos en activo del partido. El último ejemplo es la decisión de que Estali La Karpa pase a gestionar el servicio de portería de instalaciones como el auditorio Itsas Etxea, unas labores que inició sin concurso el pasado 14 de octubre y por las que ya está facturando de los usuarios del servicio. Es un cambio de CIF para que el grupo Montai continúe prestando el servicio.

La interventora de Hondarribia vuelve a alertar de irregularidades en las adjudicaciones a empresas y en la contratación de personal

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Itsas Etxea es un equipamiento que se inauguró hace una década, aproximadamente. Desde su origen, este servicio de gestión ha sido llevado a cabo por otra de las firmas de Elorza, Kultur Kirol Zerbitzuak. No consta que se realizara un concurso de esta duración, pese a lo cual a lo largo de los años quienes han querido utilizar las instalaciones han tenido que abonar un canon al grupo Montai a instancias del Ayuntamiento. El servicio consiste en apertura y cierre del edificio o controles de acceso, entre otras tareas. Ocurre lo mismo en Kultur Etxea.

Se da la circunstancia de que Kultur Kirol Zerbitzuak dejó de prestar el servicio el 13 de octubre y que, en cuestión de 24 horas, su empresa hermana Estali La Karpa empezó a facturar por los mismos conceptos. Ya lo ha hecho en media docena de ocasiones en estas pocas semanas desde el 14 de octubre, la última por actos culturales del pasado fin de semana. Concurren en este cambio algunas circunstancias especiales. La primera es que Kultur Kirol Zerbitzuak ha llegado ya al tope máximo anual que se permite para contrataciones sin concurso público, fijada tras los últimos cambios legales en 15.000 euros más IVA. En concreto, sus obligaciones reconocidas a 13 de octubre alcanzaron los 18.233,50 euros. Estali La Karpa, en cambio, pertenece al mismo empresario y tiene ese margen para facturar sin concurso, ya que no ha llegado aún a 2.000 euros adjudicados en 2020. Antes una entidad podía facturar sin límite siempre que cada uno de los pagos no superara en solitario los 18.000 euros más IVA.

Se da la circunstancia también de que un repaso a las facturas de Kultur Kirol Zerbitzuak muestra que las presentadas en Hondarribia por este servicio son correlativas salvo muy pocas excepciones. Esto quiere decir que casi el único cliente de esta mercantil es el Ayuntamiento, que no tiene mucha más actividad. En 2020, la numeración de las facturas arranca con las últimas de 2012 y van del 130 al 139. Únicamente la 136 no aparece adscrita a este servicio. Después llegan las de 2020, que van de la 1 a la 58. Solamente las facturas 11, 18, 27, 28, 29 y 37 de Kultur Kirol Zerbitzuak han ido dirigidas a otro trabajo que no sea el de Itsas Etxea y Kultur Etxea.

Las fuentes consultadas explican que el único cambio real en el servicio en Hondarribia es el de facturación, en el CIF, ya que el personal y las características son idénticas de cuando el servicio estaba en manos de Kultur Kirol Zerbitzuak. Es más, Estali La Karpa nunca se ha dedicado a este tipo de trabajos. El objeto social de la empresa nada tiene que ver con este trabajo y, hasta 2018, no tenía apenas personal. Esta mercantil fue creada en vísperas de la creación del Instituto de la Memoria (Gogora), adscrito a la Presidencia del Gobierno vasco hasta este mes de septiembre. El proyecto estrella de este organismo fue una exposición itinerante sobre derechos humanos en una carpa que fue concebida, montada y gestionada en su integridad por las cuatro firmas de Montai. En el caso de Estali La Karpa, recibió las primeras adjudicaciones de Gogora cuando no tenía a ningún trabajador de alta.

La interventora del Ayuntamiento de Hondarribia ya ha puesto de manifiesto en reiterados informes de reparo y controles anuales de contratación las irregularidades en torno a las contrataciones con el grupo Montai. Mediante facturas que generalmente no son muy abultadas y que no responden a ningún concurso público, las cuatro marcas de Elorza llevan cobrando alrededor de 2,5 millones de euros desde hace una década. Montai también ha sido contratista habitual en otros ayuntamientos como Llodio, de la Diputación de Gipuzkoa y en organismos del Gobierno vasco como Presidencia, Juventud, Tknika, Hazi, Turismo o EiTB. En algunos casos se puede comprobar en los expedientes cómo 'competían' entre sí varias marcas del mismo grupo empresarial o cómo se repetían año tras año ofertas erróneas y que acaban siendo excluidas para facilitar la adjudicación a Montai.

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