El 59% de los contratos de la Presidencia vasca para la exposición de Gogora recayó en Estali, una empresa nueva sin medios ni trabajadores

Carpa instalada por el grupo Montai en Vitoria en una de las paradas de la exposición de Gogora Plaza de la Memoria

El Instituto de la Memoria de Euskadi (Gogora), un organismo dependiente de la Presidencia del Gobierno vasco, contrató en 28 ocasiones al grupo Montai, conformado por cuatro empresas del cualificado militante del PNV de Gipuzkoa Aitor Elorza (Montai Produkzioak, Denok Zuzeneko Komunikazioa, Estali La Karpa y Kultur Kirol Zerbitzuak) y en las que trabajan también otros cargos en activo del partido. Las adjudicaciones suman 762.886,51 euros. Estas mercantiles han gestionado en su totalidad la exposición itinerante Plaza de la Memoria, una carpa que ha recorrido desde 2016 un total de 21 localidades vascas y que ha constituido el proyecto estrella de Gogora.

La Presidencia vasca contrató 28 veces a empresas de un cargo del PNV para una exposición del Instituto de la Memoria

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Diez de las adjudicaciones, valoradas en 456.228,20 euros (el 59,8% del total), recayeron en la empresa Estali La Karpa. Esta firma ha sido seleccionada como la proveedora de la carpa en cuyo interior se han instalado los diferentes elementos expositivos de la muestra. Se trata de una lona blanca y negra con tejado a dos aguas y con los rótulos de Gogora. Si el Instituto de la Memoria se inauguró el 10 de noviembre de 2015, esta filial de Montai se constituyó el 6 de noviembre, cuatro días antes, según datos del Registro Mercantil.

En esos primeros meses, a tenor de esa misma documentación, la compañía no tenía trabajadores dados de alta en la Seguridad Social y nunca en su historia ha tenido una plantilla de más de dos empleados. La persona de referencia para contactar con la firma es Boris Nogales, administrativo de Montai y excargo público del PNV, y las direcciones tanto postales como electrónicas son las de la empresa matriz. Pese a ello fue adjudicataria del servicio. Se da la circunstancia de que en ese primer año de andadura de Plaza de la Memoria (2016), la exposición fue cofinanciada por las instituciones locales de turno. Este periódico ha hallado facturas a una empresa de nueva creación, sin currículum y sin personal como era entonces Estali La Karpa pagadas por los ayuntamientos de Bilbao, Vitoria, Eibar (gobernada por el PSE-EE y no por el PNV), Donostia y Arrasate, además de por la Diputación de Álava.

Elorza, preguntado por estas cuestiones, manifiesta que no hay irregularidades de ningún tipo y se escuda en que todos los trabajos están ejecutados. Fuentes de Gogora indican igualmente que todas las contrataciones se ajustan a la normativa vigente. No obstante, desde Lehendakaritza apostillan que, a raíz de la consulta de este periódico sobre la gestión de Gogora, se ha solicitado un informe de legalidad al Departamento de Hacienda.

Los socios asturianos

Este periódico ha podido saber que, en verdad, la carpa de Gogora fue subcontratada por el grupo Montai a la compañía asturiana Langreana de Carpas, más conocida como Grupo La Karpa. Requeridos en varias ocasiones, los responsables de Langreana de Carpas han declinado ofrecer explicaciones sobre estos trabajos. Se da la circunstancia de que estos socios del grupo Montai participaron en los concursos convocados por Gogora en 2017 y 2018 en aparente competencia contra Estali La Karpa y la propia Montai.

Así las cosas, los trabajos los ha acabado realizando una empresa que fue desechada por presentar una oferta más cara que la que resultó elegida, cuando el criterio principal de valoración era el precio. Algo similar ha ocurrido en los contratos del festival de blues de Hondarribia: Langreana de Carpas compite contra Montai, pierde el contrato por tener un peor precio pero, al final, acaba colaborando con la compañía vasca. En este caso se puede ver la fotografía de un mismo escenario musical en las respectivas páginas ‘web’ de ambos grupos (una y dos). La interventora municipal de esa localidad lleva meses alertando de irregularidades en adjudicaciones al grupo de mercantiles de Elorza.

En el caso de los dos concursos de 2017 y 2018 ganados por Estali La Karpa –en las adjudicaciones menores directas no existe tanta información del expediente en el Registro de Contratos- el punto 15.1 de la carátula establece con claridad la prohibición de subcontratación de los trabajos. Es más, cita en el punto 17.2 que incumplir ese requisito es motivo de resolución.

Finalmente, se marcan unos requisitos a las contratistas. Son básicamente dos: 1) “Volumen anual de negocios, que, referido al año de mayor volumen de negocio de los cinco últimos años concluidos, deberá ser al menos una vez y media el valor anual medio del contrato, esto es, 290.385,00 € (sin IVA)”; y 2) “Relación de los principales servicios o trabajos efectuados por la licitadora en el curso de los cinco últimos años correspondientes al mismo tipo o naturaleza al que corresponde el objeto del contrato. El requisito mínimo es que el importe anual acumulado en el año de mayor ejecución, como mínimo, el 70% de la anualidad media del valor estimado del contrato, esto es, 135.513,00 € (importe sin IVA)”. Con todo, la mesa de contratación, presidida por la directora de Régimen Jurídico de Lehendakaritza, Nieves Martínez de Antoñana, dio el visto bueno en varias ocasiones a la solvencia profesional de Estali La Karpa. Aquí se puede leer la información relativa a 2017.

Jurisprudencia reciente, como la sentencia del 'caso De Miguel' de corrupción –hecha pública en diciembre por la Audiencia Provincial de Álava, alerta en uno de sus apartados de la contratación de empresas que “carecen de recursos y medios” conociendo que “se iba a desarrollar el contrato por otra entidad distinta, aceptando sin embargo facturas a nombre de las sociedades contratantes respecto a las que sabía que no habían realizado materialmente los trabajos o servicios”. Una de las empresas implicadas en esa trama, Errexal, ha tenido relaciones comerciales muy recientes con el grupo Montai, por ejemplo en el festival de blues de Hondarribia.

Facturas de aire acondicionado a empresas no instaladoras

En la relación de contratos al grupo Montai figura también una factura pagada a Denok en 2017 para la instalación de aire acondicionado por valor de 5.131,85 euros y correspondiente a la exposición de Plaza de la Memoria en Gernika, celebrada abril coincidiendo con el octogésimo aniversario del aniversario del bombardeo franquista, fascista y nazi a la villa vizcaína. Denok no es una instaladora de climatización –como han confirmado fuentes del grupo Montai- y, además, en el contrato de carpas vigente en 2017 Estali ya tenía la obligación de proveer “calefacción” en el “equipamiento de la carpa” siempre que lo requiriese la “climatología”.

De hecho, existen algunas subcontrataciones a la compañía especializada TST para ese cometido. Se trata de un trabajo muy complejo dado que los equipos técnicos de la muestra necesitan una temperatura uniforme para su adecuado funcionamiento. En 2018 hay una factura de similar cuantía (5.586 euros) por “aire acondicionado”. Pero en esta ocasión no la cobró el grupo Montai, sino una de sus empresas asociadas en Hondarribia, Dardarak. Desde esta mercantil confirman que tampoco se dedican a climatización –y sí a imagen y sonido- y, preguntados por la factura, no recuerdan los detalles. Se da la circunstancia de que entre ambas facturas cambió la ley de contratos de modo que los contratos directos pasaron de tener un límite de 18.000 euros (más IVA) a 15.000 euros (también sin impuestos) y, sobre todo, se prohibió que ninguna empresa pueda acumular contratos ‘a dedo’ en un año por encima de esa cifra en cada organismo adjudicador.

Las empresas del grupo Montai son cuatro: Montai Produkzioak eta Zerbitzuak (la matriz y con una trayectoria de más de 25 años), Estali La Karpa, Denok Zuzeneko Komunikazioa y Kultur Kirol Zerbitzuak. Sus sedes están en Asteasu e Irún en Gipuzkoa y, desde fechas más recientes, también en Vitoria. El administrador de todas ellas es Aitor Elorza Gurrutxaga, cualificado militante de PNV y que ha sido cargo público con ese partido hasta las elecciones locales de 2019. Llegó a ser candidato en las autonómicas de 2009. Su hermana es la responsable de Organización del partido en Gipuzkoa, presidido por Joseba Egibar. Su esposa Maije Zelaia es miembro de las Juntas Generales, el Parlamento foral, y ha sido edil en Donostia, cargos que ha simultaneado con su labor dentro del grupo de empresas. En ellas trabaja también otra persona que ha tenido escaño en Gipuzkoa, Boris Nogales. Ejerce como responsable administrativo.

En la delegación de Vitoria están empleados dos miembros actuales de las Juntas Generales de Álava, Roberto González Muro –que llegó a ser portavoz y que trabajó para la citada empresa Errexal- y Onintze Guerra. Otras personas del partido han sido empleadas en Montai y sus filiales. La compañía, además de contratista habitual de la Administración, es la que organiza los actos políticos del PNV.

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Publicado el
6 de enero de 2020 - 20:55 h

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