Osakidetza vuelve a minimizar la huelga en la Atención Primaria mientras que los sindicatos elevan su seguimiento al 50%

Trabajadores de la Atención Primaria durante la manifestación de Bilbao por la tercera huelga convocada este año

Los trabajadores de la Atención Primaria en Euskadi han protagonizado este viernes la tercera huelga de este año para reivindicar “una voluntad real” por parte de Osakidetza para mejorar sus condiciones laborales y para denunciar “la precaria situación que se vive en los centros de salud”. Como viene siendo habitual en estos paros, la guerra de cifras de seguimiento entre los sindicatos convocantes Satse, ELA, LAB, CCOO, UGT y ESK y el Departamento de Salud, es latente. Mientras que los primeros han asegurado que el 50% de los trabajadores “que han podido secundar la huelga” lo han hecho, los segundos han informado de que el seguimiento ha sido del 14,41%, un 10,82% en Álava, un 17,50% en Bizkaia y un 11,63% en Gipuzkoa. “Siempre hay una manipulación por parte de Osakidetza de ese dato que se da, porque hay muchos trabajadores que no tienen derecho a huelga debido a que tenemos un servicio mínimo del 100% en muchas categorías”, ha denunciado la representante del sindicato ELA, Esther Saavedra, quien ha detallado que durante la jornada, al igual que en las anteriores huelgas en la Primaria, hay ambulatorios cerrados como los centros de salud Karmelo y Gazteleku en Bilbao y el de Rontegi en Barakaldo.

Sindicatos vascos convocan dos nuevas jornadas de huelga en Osakidetza

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Durante la última mesa sectorial, celebrada el pasado 1 de abril en Vitoria, los representantes de los sindicatos se levantaron y abandonaron la reunión al considerar que “después de dos horas de reunión” vieron que “no había ninguna voluntad de negociación ni tampoco había contenidos”. “Exigimos a Osakidetza que incluyera en el orden del día nuestras reivindicaciones, al ver que no había voluntad de negociación ni contenidos decidimos levantarnos. Esperamos que se pueda desbloquear el conflicto, porque nuestra voluntad es la del diálogo, nos parece que es urgente ponerse a trabajar. Nos parece que el Departamento de Salud está en una clave de propaganda y que no tiene ninguna voluntad de negociación real. Por lo tanto, seguiremos con la negociación, porque vemos que es la única manera de que Osakidetza se empiece a mover”, ha indicado Saavedra, minutos antes de comenzar una manifestación en Bilbao que ha transcurrido desde la recién rebautizada Plaza de los Trabajadores de Osakidetza Olvidados, hasta el centro de salud Sáez de Buruaga.

Según han explicado, este mismo viernes el Departamento de Salud ha lanzado una convocatoria a los sindicatos para la celebración de una nueva mesa sectorial el próximo 27 de abril. “Osakidetza hoy nos ha mandado una convocatoria de mesa sectorial, claramente nos deja ver que si no hay movilizaciones en la calle, no hay voluntad para negociar las condiciones laborales de la plantilla. Si no hay un cambio de actitud, Osakidetza deja de negar los problemas que tenemos en la sanidad pública vasca y no hay voluntad de solucionar estas cuestiones, no vamos a negociar”, ha indicado la representante del sindicato de enfermería Satse, Amaia Mayor.

Desde el sindicato LAB, Ana Tere Álvarez, ha denunciado que “Osakidetza miente cuando dice que está dispuesta a negociar”, por ello, ha pedido “la dimisión de la consejera de Salud, Gotzone Sagardui”. Iñigo Garduño, representante de CCOO, ha lamentado el “hartazgo de la plantilla” y ha exigido “más recursos para que puedan trabajar y ofrecer un servicio digno a la ciudadanía”. Por último, Ana Vázquez, de UGT, ha recalcado que “con la llegada del verano, habrá un cierre de centros y de la atención al público”, por lo que ha realizado un llamamiento a Osakidetza para que “ponga soluciones a estas problemáticas”.

“No poder atender a los pacientes como nos gustaría genera mucha impotencia”

Ane Naia Sufrate lleva tres años como médica de familia en Osakidetza, dos años como trabajadora eventual y, el último, como interina. Sufrate ha confesado a este periódico que la situación en la Atención Primaria “ha explotado”. “Nuestras agendas son imposibles, el cupo de pacientes es inasumible. Hemos pasado de lo telefónico a lo presencial, pero sin ese cuidado de ver que necesitamos más tiempo para dedicar a cada persona. No poder atender a los pacientes como nos gustaría genera mucha impotencia. Médica de familia no es solo ofrecer asistencia y estar con los pacientes, es estar en una comunidad y crear espacios de comunidad, pero no tenemos tiempo. Nos estamos convirtiendo en trabajadoras que llegan, se meten en su cueva e intentan hacerlo de la mejor manera posible sin salir demasiado tarde. Por eso hay falta de seguridad hacia el paciente y hacia de nosotras también como profesionales”, ha explicado. En su caso, como médica de familia joven e interina, ha visto cómo muchas de sus compañeras de promoción se han ido a trabajar a otros lugares que no son la Atención Primaria por los contratos eventuales y precarios que les ofrecen en ella. “Pronto no va a haber médicas de familia en los centros de salud porque van a preferir trabajar en Urgencias, en hospitales o incluso en extranjero”, ha lamentado, mientras portaba una pancarta que anunciaba “Se vende la Antención Primaria” en euskera.

Gustavo Pastora es periodista, pero trabaja como celador desde hace 15 años en Osakidetza, un año con plaza fija. “Hay un déficit muy grande de personal porque no están dispuestos a soportar los malos contratos que ofrece Osakidetza. No hay estabilidad en la plantilla y, por eso, la Atención Primaria se ha convertido en un espacio que no es atractivo para el personal. No ha habido políticas que han hecho más atractivo el trabajar para que se repongan los puestos de trabajo de los trabajadores que se han jubilado, por eso hay un déficit en todas las categorías de personal”, ha indicado Pastora, quien ha lamentado que desde el Departamento de Salud no atienden a sus reivindicaciones, como evitar los cierres de los Puntos de Atención Continuada (PAC). “Con estos cierres lo que pasa es que no podemos ofrecer a los pacientes la atención que merecen y si desde la Atención Primaria no podemos atender los problemas más leves, lo que termina pasando es que las urgencias hospitalarias se terminan colapsando”, ha indicado.

La próxima huelga, si no se desbloquea el conflicto en las próximas semanas tendrá lugar el próximo 16 de mayo en toda la red de hospitales y en salud mental. A su vez, se celebrarán jornadas de huelga en el Centro Vasco de Transfusiones y Tejidos humamos ante “la falta de soluciones a un conflicto que lleva meses abierto”. Por lo pronto, los sindicatos han insistido en seguir con las movilizaciones hasta lograr que sus reivindicaciones se pongan encima de la mesa sectorial. “No nos dejan otro camino que la movilización, es la única manera en la que Osakidetza se empieza a mover”, han concluido.

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