"Trabajadores estresados y con malas condiciones no pueden ofrecer una buena calidad asistencial"

Cientos de personas participaron en las concentraciones convocadas pola CIG contra la política de contratación del SERGAS

Cientos de personas se concentraron este miércoles en centros hospitalarios de toda Galicia en demanda de un cambio en la política de contratación del SERGAS, criticando el abuso de los contratos precarios para la cobertura de bajas y la aplicación de la tasa de reposición, que está suponiendo la reducción del número de plazas de personal sanitario y, en consecuencia, una degradación en la atención y en las condiciones laborales.

Muchas de las bajas del personal están siendo cubiertas por los restantes profesionales de ese mismo centro de salud o hospital. Y cuando se recurre a las listas de sustitución, en lugar de cubrir la baja con un contrato nominativo (es decir, que una persona sustituya a otra), se hace a través de las acumulaciones de tareas, un instrumento que permite realizar sustituciones por días (a través de las listas pool). Las listas pool fueron creadas para cubrir sustituciones de urgencia y de corta duración (días o incluso unas horas), pero -según denuncian los sindicatos- están siendo usadas para cubrir bajas de larga duración, reservas de plaza e incluso vacaciones, perjudicando además a las personas inscritas en las listas generales de contratación. De este modo, una baja de varios días de un profesional puede llegar a cubrirse cada día con una persona distinta, perjudicando no sólo a las personas que están en las listas de contratación, sino también a los y las pacientes. 

Las concentraciones fueron convocadas por la CIG, que exige el "correcto uso de las listas pool" y que dejen de realizarse contratos por horas o días, una práctica que según Rocío Mosquera, conselleira de Sanidad, es "excepcional", pero que según las centrales sindicales es más que habitual. La CIG denuncia que el SERGAS realizó en el último año 100.000 contratos por días.

En las concentraciones también participó el personal eventual del SERGAS, los y las profesionales sin plaza fija y que están inscritas en las listas de contratación y que son quienes están sufriendo en primer término la precariedad en las fórmulas escogidas por el Gobierno gallego para realizar los contratos. Este personal eventual viene denunciando desde el pasado año esta situación, que los condena al paro y a condiciones laborales "indignas". Una parte de estos profesionales acaba de crear un sindicato, Sanitarios Galegos Públicos (SAGAP) para defender este colectivo de personal sanitario sin plaza fija y exigir una mejora en su situación. Hablamos con Mayra Dorribo, una de sus representantes.

¿Por qué criticáis la política de contratación del SERGAS?

La actual política de contratación del SERGAS se basa en la realización de contratos por acumulación de tareas, una modalidad pensada para dar respuesta a situaciones puntuales de incrementos de demanda. Pero ahora mismo ese tipo de contratos se está utilizando para todo: para cubrir vacaciones, para cubrir días de libre disposición programados, para cubrir bajas... Se hace un uso abusivo de este tipo de contratos, cuando lo lógico sería que las sustituciones -por ejemplo, si una persona se marcha de vacaciones- fueran nominales: si son 15 días, pues yo sustituyo a esa persona los 15 días. Pero no es así: se hacen contratos por días y varias personas cubren esas mismas vacaciones. Los contratos por acumulación de tareas permiten trabajar un máximo de 180 días por año. No adquieres ningún derecho laboral, no tienes derecho a vacaciones, ni a los días de libre disposición, ni a los descansos obligados en función de los días y horas que trabajas (por ejemplo las 12 horas entre turno y turno). Además, no puedes realizar tu trabajo de forma normal: no puedes hacer seguimiento de pacientes.

La situación, supongo, es mucho peor para las personas que no están nos primeros puestos de las listas, ¿verdad?

Las listas corren muy poco. En Santiago somos 1.088 personas apuntadas en la lista de contratación de enfermería y pueden estar trabajando las cien o doscientas primeras y con contratos muy precarios. En Vigo la situación es semejante: de los 1.400 apuntados pueden estar trabajando trescientos. En el anterior pacto de contratación existía el denominado 'paro biológico': si tú estabas muy arriba en la lista y trabajabas un número determinado de días, durante un tiempo no podías ser llamado de nuevo, por lo que ganaban opciones los que estaban en lugares más relegados. Las listas eran más dinámicas, por lo que la gente más joven, la que acaba de terminar las carreras, podía comenzar a trabajar. Ahora no: esas cien personas que encabezan la lista trabajan mucho, a veces sin descansos.

¿La situación era distinta antes, para todas las personas apuntadas en las listas?

Yo hace una década que terminé la carrera y durante mucho tiempo trabajé de forma normal, con bastante estabilidad, trabajando muchos meses al año, pero en el último año y medio la situación ha cambiado completamente. Antes, además, casi todas las personas de la lista conseguían trabajar, y hoy lo hace la cuarta parte, con suerte. Y somos muchos los que estamos trabajando apenas un par de meses al año. Con eso no puede vivir nadie, la gente se está marchando la otros países. La mayor parte de las personas que terminan las carreras ni piensa en quedarse aquí.

¿Los contratos por días y la precariedad que sufrís perjudican la atención a los pacientes?

Como profesionales exigimos unos derechos laborales y una condiciones dignas. Pero no es sólo eso: nuestras condiciones, el hecho de tener que ir un día a un sitio y otro día a otro, el estrés que eso provoca, la imposibilidad de conciliar la vida laboral con la familiar, que te llamen a las dos de la tarde para entrar a trabajar a las tres..., todo influye en la calidad asistencial que les das a los usuarios y usuarias. Esto, en el fondo, es un recorte: si tú contratas menos y en peores condiciones, recortas la calidad del servicio.

La conselleira de Sanidad defiende que el sistema era transparente. ¿Estáis de acuerdo?conselleira

Ayer la consejera dijo que el sistema era transparente, si, que las listas de contratación eran públicas y que estaban basadas en un pacto de contratación. Pero la realidad es que no hay transparencia: nosotros no podemos ver en tiempo real el número de orden de llamada, qué contrato tiene cada persona, cuándo lo comienza y cuando lo termina... Además, hay muchos errores en los llamamientos, se ha dado el caso de que dos personas eran llamadas para un mismo puesto en el mismo día. Hay mucha opacidad y esto además provoca mucha rivalidad entre compañeros, porque esta situación nos obligan a estar siempre alerta.

Criticáis también, por insuficiente, la oferta pública de empleo...

La previsión de plazas para enfermería, por ejemplo, es de entre 50 y 60, una cantidad ridícula, cuando en las últimas oposiciones, sólo en enfermería, se convocaron 1.100 plazas. Es una convocatoria recaudatoria: cada persona paga más de 30 euros de tasas para participar en un proceso en el que no tiene opciones. Eso sí, tienes que participar para poder estar lo más arriba posible en las listas de contratación. Además, viene gente de otras comunidades autónomas, igual que nosotros vamos a otros lugares.

¿Por qué decidisteis crear un sindicato?

En los últimos meses intentamos dar a conocer nuestra situación y exigir nuestros derechos sin pertenecer a ninguna organización sindical. Pero encontramos muchas trabas para hacerlo, por lo que al final decidimos crear un sindicato, SAGAP (Sanitarios Galegos Públicos), para poder representarnos como colectivo. Nosotros aún no podemos convocar concentraciones, por lo que en esta ocasión decidimos unirnos a la convocatoria de la CIG para luchar por la sanidad pública y de calidad. No estamos ligados a ninguna organización sindical pero tampoco estamos en contra de ninguna.

¿La situación puede agravarse?

El gran perjudicado es el usuario y la usuaria de la sanidad pública, que no reciben el servicio que merecen. El sistema sanitario público en Galicia era muy bueno, gracias a sus profesionales, pero en la actualidad unos trabajadores estresados y con malas condiciones no pueden ofrecer una buena calidad asistencial. Y esto puede reventar algún día: ya sucedió el caso de un bebé que murió en Ferrol por una mala práctica. Y el SERGAS asumió su responsabilidad, porque la persona que lo había atendido no tenía experiencia con neonatos y estaba contratada por 48 horas. No sólo luchamos por nuestros derechos laborales, sino por una sanidad pública y de calidad para todas y todos.

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