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"La solución del Brexit pasa por la reunificación de Irlanda"

La eurodiputada irlandesa Martina Anderson explica la importancia del Acuerdo de Viernes Santo en el Brexit 

"Vivimos una guerra, yo pasé 13 años en la cárcel; el Acuerdo de Viernes Santo selló la paz y hay que respetarlo", afirma la dirigente del Sinn Féin

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Martina Anderson (1962) es eurodiputada del Sinn Féin, y como norirlandesa y republicana considera que la solución al bloqueo del Brexit es la "reunificación de la isla de Irlanda". El bloqueo tiene mucho que ver con la obligación de respetar el Acuerdo de Viernes Santo, aquel tratado de paz firmado hace más de dos décadas que puso punto final a un conflicto armado entre comunidades republicanas y unionistas, católicas y protestantes, por el cual nunca más habría una frontera dura entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte (Ulster).

Martina Anderson conoce bien ese tratado, por el cual salió de la cárcel, en la que llevaba 13 años por pertenecer al IRA.

Las negociaciones del Brexit están bloqueadas en la frontera irlandesa. Como norirlandesa, ¿cómo ve las negociaciones relacionadas con el backstop?

Tanto el Gobierno británico, como el irlandés y la UE dijeron que iban a respetar el Acuerdo de Viernes Santo en todos sus extremos. Es un acuerdo internacional, garantizado por Naciones Unidas. No fue un choque de manos, fue un acuerdo que establecía instituciones a lo largo de la isla de Irlanda.

Para los gobiernos británico e irlandés, no puede haber ninguna infraestructura física en la frontera de Irlanda, y Theresa May acordó que así sería en diciembre en el acuerdo con la UE, y que si había un Brexit sin acuerdo, habría soluciones específicas para evitar la frontera dura y, si no, la isla de Irlanda permanecería en la unión aduanera y el mercado único.

Nosotros avisamos a la UE, porque conocemos como nadie a los británicos, hemos estado negociando con ellos más de 20 años y no cumplen los compromisos a los que llegan. Nunca han terminado de cumplir el acuerdo de Viernes Santo, hay aspectos que quedan pendientes.

No nos sorprende, por eso, que después de que se han comprometido y firmado que no habría frontera dura en la frontera de Irlanda y que el backstop sea una salvaguarda para eso, que Theresa May y su exministro David Davis hayan dicho en Londres que era sólo una declaración de intenciones.

El Parlamento Europeo ha dicho aquí que el Gobierno británico debe cumplir los acuerdos, y ha defendido el Acuerdo de Viernes Santo en todas sus partes. Un acuerdo que, debo decir, la mayoría de los eurodiputados al principio pensaban que era un trozo de papel, no entendían la institucionalidad de un acuerdo que hace imposible que una parte de Irlanda esté dentro de la UE y la otra fuera.

Esperamos apoyo internacional y solidaridad de países como España, porque nadie quiere volver a una situación de tensión, y más cuando estamos en un contexto de paz. Pedimos a la gente de España, a pesar de sus dificultades y problemas propios con el País Vasco y Catalunya, que recuerden que en Irlanda tuvimos un conflicto terrible y una guerra. Y como resultado de aquello establecimos un proceso de paz político en el que los dos gobiernos dijeron que cumplirían el acuerdo y lo llevaron a Naciones Unidas.

Cuando la gente se pone nerviosa, en Madrid por ejemplo, con Catalunya y el País Vasco, por favor no lo mezclen con lo que pasa en Irlanda. Esto tiene que ver con respetar el derecho internacional y un acuerdo de paz que se firmó para acabar con un conflicto terrible. Y defender los derechos humanos y el acuerdo significa pensar en cosas que quizá no haya que aplicar en tu país, pero no lo uses tampoco para impedir que quienes quieran tener una conversación legítima sobre las legítimas provisiones del Acuerdo de Viernes Santo. ¿Por qué? Porque la solución para el problema del Brexit para todos es la reunificación de Irlanda, y esa posibilidad está prevista también en el Acuerdo de Viernes Santo.

Así, cuando de entrada decían, sin la unidad de Irlanda, lo que podemos conseguir en este proceso es una frontera física en la isla de Irlanda, una Irlanda partida, no queremos volver a eso. La gente de Irlanda no lo va a tolerar. Y eso permitiría que progresara el acuerdo de retirada, pero es el Gobierno británico el que no quiere cumplir sus compromisos en el Acuerdo de Viernes Santo y permitir la conversación sobre que la isla entera de Irlanda esté la UE: la única forma de hacerlo es con la reunificación de nuestro país.

Esta paradoja de Irlanda en el Brexit, ¿puede suponer una oportunidad para la reunificación?

La discusión sobre la reunificación de Irlanda ya es común. Y no hay duda que el Brexit ha acelerado esa conversación. Pero vayamos a cuando fue activado el Brexit [29 de marzo de 2017], y cuando el 29 de abril de 2017 el Consejo Europeo dio el mandato a Michel Barnier para el proceso de negociación del Brexit, también dijo entonces que en el caso de la reunificación de Irlanda a través de, por supuesto, un proceso democrático, toda la isla de Irlanda permanecería en la UE. Porque Europa reconoce que para cumplir con el Acuerdo de Viernes Santo y el acuerdo de paz necesitas que toda la isla esté en la unión aduanera y el mercado común, para asegurar que funciona la economía de Irlanda y las áreas de cooperación y de aplicación del Acuerdo de Viernes Santo.

Así, es una conversación legítima la que está teniendo lugar ahora en Irlanda, porque es una previsión en el Acuerdo de Viernes Santo que los dos gobiernos acordaron. En ese documento, se acordó una obligación vinculante en el caso de que la gente decidiera un cambio constitucional en la isla de Irlanda, y han dicho que no habría ningún cambio salvo que los pueblos lo acuerden.

Pero el pueblo de Irlanda de Norte no apoyó el Brexit, y no es como Escocia o Gales, porque Irlanda tiene una herramienta internacional con una cláusula que dice que sin consentimiento no habría cambios constitucionales en Irlanda. Y esto está pasando mientras hablamos, sacar Irlanda del Norte fuera de la UE en contra de los deseos expresados democráticamente por todos aquellos que votaron para quedarse. Debemos dejar que la gente se exprese y decida.

Independientemente de lo que pienses de Catalunya, la gente tiene derecho a decidir, quizá su gobierno [el español] no respete ese derecho, pero lo que tenemos en el Acuerdo de Viernes Santo es que podemos decidir. Y la gente puede decidir quedarse con Gran Bretaña; que la unión de la que quieren formar parte es la unión con Gran Bretaña. Y también tenemos derecho a decidir si queremos estar en la UE y reunirnos al resto de la isla porque el daño de la partición está hecho, y el Brexit lo está haciendo.

Tenemos el derecho de decidir, y es legítimo y democrático, y decimos a la gente: respete lo aprobado por el Acuerdo de Viernes Santo, y que lo active el Gobierno británico y nos deje decidir. La gente puede decidir seguir como está o cambiar. Pero lo que han acordado los dos gobiernos que es que respetarán el resultado y que legislarán y tendrán que cumplir.

La conversación ya está ocurriendo, ha sido generalizada, en toda Irlanda, también en el Parlamento Europeo, porque muchos eurodiputados reconocen que la solución para el problema del Brexit es la reunificación de Irlanda.

Pero no parece probable que el Gobierno británico quiera meterse en otro referéndum, después del caos que tiene con el del Brexit.

El referéndum fue un envite en el Partido Conservador, donde había una parte que quería quedarse y otra irse. Así se puede ver el lío que el Brexit ha causado, y sigue causando mientras hablamos, con diputados que dimiten del Partido Conservador, y hay diputados que son partidarios de seguir en la UE.

El Gobierno británico está apuntalado por el Partido Unionista Democrático y eso es una grieta en el acuerdo de viernes santo, porque el gobierno británico supuestamente debería actuar con “rigurosa imparcialidad”, cito textualmente la literalidad del texto, y no está pasando eso, porque está apuntalado por el UDP.

Lo que me gustaría que entendiera la gente en España es que con la partición de Irlanda, construyeron una mayoría artificial en el Norte, unionista, pero desde 2017 ha habido dos elecciones. Y por primera vez en casi 100 años, esa mayoría artificial ha desaparecido en términos electorales. El unionismo ha perdido su mayoría, se ha visto demográficamente que la comunidad republicana ha crecido, y la tendencia es hacia la reunificación de Irlanda. La única manera que tiene el UDP, el único partido de Irlanda del Norte que hizo campaña contra el Acuerdo de Viernes Santo y cuyo objetivo a largo plazo ha sido destruirlo, de reforzar la partición y empotrar Irlanda del Norte en Gran Bretaña es con una frontera dura a través de un Brexit sin acuerdo.

Pero eso contraviene el Acuerdo de Viernes Santo.

Por supuesto, pero nunca lo apoyaron y es el partido que está apoyando al Partido Conservador, sosteniendo el Gobierno. Y algunos de los diputados pro UE que acaban de irse del Partido Conservador han dicho que es porque no soportan estar apoyados por el UDP o el European Research Group, que también quieren una salida abrupta.

Pero no les importa la gente de Irlanda, nunca se preocuparon de la gente de Irlanda del Norte más allá que para instaurar un régimen que discriminaba a una parte importante de los irlandeses republicanos.

No vienen de Irlanda, no tienen raíces en nuestras comunidades, no se presentan a las elecciones en Irlanda del Norte y el único modo de que la gente cree que puede tener una representación democrática que merecemos y necesitamos es activando la consulta sobre la unidad, pero el Gobierno británico está apoyado por el único partido que se opuso al acuerdo.

La primera ministra británica, Theresa May, tiene problemas para traer algo a Bruselas con mayoría en el Parlamento británico. ¿Hay algo que pueda concitar una mayoría en el Parlamento británico para lograr un Brexit ordenado?

Hay que tener en cuenta que Theresa May ha perdido diez votaciones importantes. Diez. Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve y diez. Ninguna mayoría para ninguna de las propuestas en la Casa de los Comunes. Es una busted flush [fracasada], como decimos en Irlanda. Creo que May no puede concitar una mayoría, se sabe. La Casa de los Comunes está negociando entre ellos, no han negociado en serio con la UE, cualquier observador imparcial ve el lío que hay, en una situación más que difícil, imposible, ella está dilatando los tiempos deliberadamente.

A mucha gente de tu [España] país que lleva muchos años viviendo en Gran Bretaña, y ha contribuido a la economía, doctores, enfermeras, que han criado a su familia, ahora les dicen que son migrantes, pero a los británicos que viven en tu país les llaman expatriados, son diferentes términos.

Gran Bretaña no ha negociado aún internamente, se están quedando sin tiempo, está esperando que quizá al final pueda persuadir a los que quieren quedarse en la UE que prefieran este acuerdo a un no acuerdo.

Pero pase lo que pase, será malo para Irlanda: un Brexit sin acuerdo o un acuerdo malo para Irlanda. Por eso Europa está mirando al problema y se está preparando para un Brexit sin acuerdo.

Nadie lo sabe mejor que los españoles y los irlandeses, los británicos nunca se van de ningún sitio sin dejar un follón. Y tiene que ver con la mentalidad británica. En particular, cuando ves a Jacob Rees-Mogg y gente así, que son quienes dejarán un caos. Creo que ya ha pasado el tiempo para que los Estados miembros se preparen para el caos y, si en las negociaciones llegan al final y se produce la situación de dar más a Theresa May, se habría destruido el concepto de unidad de la UE.

Nosotros, el Sinn Féin como partido abogamos por la integración crítica en la UE, y creemos que Europa ha perdido su camino. Se habla de la paz lograda en el continente, y es cierto en términos de lo que pasó después de las guerras mundiales, pero se está desviado presupuesto para la política de seguridad y defensa, y se habla de crear un ejército europeo.

Lo que pasa con la marea creada por el Brexit, que intentaba asustar a la bestia, es que se han dado cuenta de que necesitan tiempo, que se ha perdido el paso, porque no todos los que querían irse de la UE eran racistas, aunque todos los racistas votaran por irse de la UE. Algunos votaron porque tenían preocupaciones.

Si escuchamos a todos, y no ignoramos a quienes hacen ruido, tu país y el resto necesitan que tener listos los preparativos para el Brexit sin acuerdo para proteger la economía.

No es el momento de dejar de tener solidaridad ni el de permitir tensiones en el interior de los países, para no perder de vista lo que ha pasado en Irlanda. Irlanda es diferente, tuvimos una guerra terrible. Yo misma soy una ex presa, estuve 13 años y medio en la cárcel y fue liberada tras el Acuerdo de Viernes Santo. Y no quiero que nadie tenga que pasar por lo que hemos pasado, por eso valoro el Acuerdo de Viernes Santo y nuestro proceso de paz.

Entendemos las dificultades y desafíos que tienen otros países, como está pasando en Madrid en los tribunales con los ex consejeros, todo el mundo lo está observando. ¿Qué democracia golpea la cabeza de personas que querían expresar su derecho a votar'

Pero independientemente de las dificultades, y sé que hay muchas, y que muchos tendrán posiciones diferentes a las mías, lo que les pediría es que respeten lo que hemos pasado con el Acuerdo de Viernes Santo y no le hagan ningún daño.

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