Rusia pone en marcha ejercicios a gran escala de las Fuerzas de Misiles Estratégicos
Las Fuerzas de Misiles Estratégicos de Rusia han iniciado este jueves ejercicios a gran escala en la región de Oremburgo, en el sur del país y cerca de la frontera con Kazajistán, con la participación de 3.000 efectivos y 300 equipos de combate.
“En los ejercicios de la unidad de misiles de Yasnensk, en la región de Oremburgo, participan más de 3.000 militares y más de 300 equipos de combate”, ha informado el departamento de prensa del Ministerio de Defensa de Rusia en un comunicado citado por la agencia Interfax.
Las Fuerzas de Misiles Estratégicos son uno de los principales componentes de las fuerzas estratégicas nucleares de Rusia y tienen como fin la contención nuclear de una posible agresión contra el país.
Estas fuerzas disponen en su arsenal de complejos de misiles Yars, capaces de destruir objetivos a 11.000 kilómetros de distancia, además de sistemas de misiles Voyevoda, Stilet, Topol-M y el novedoso Avangard.
Las maniobras, que se celebran a unos 1.500 kilómetros al este de la frontera de Ucrania, estarán dirigidas por la alta plana de las Fuerzas de Misiles Estratégicos de Rusia y el Distrito Militar Central de las Fuerzas Armadas de Rusia.
“En correspondencia con el plan de preparación de las Fuerzas de Misiles Estratégicos para 2022, la comisión de la comandancia de estas tropas lleva a cabo una inspección integral de la unidad de misiles de Oremburgo”, ha señalado el Ministerio de Defensa ruso.
Durante los ejercicios se practicarán maniobras de evasión de unidades atacadas, respuesta a medios modernos y de avanzada aéreos y de los sistemas de alerta en caso de un ataque con este tipo de armamentos.
“El principal objetivo de los ejercicios es perfeccionar el trabajo en equipo de los órganos de dirección militar, valorar la preparación práctica de la comandancia y los oficiales de la unidad de misiles (...) y la capacidad combativa, organizativa y de abastecimiento general” de las tropas“, añadió el ministerio.
El 27 de febrero, tres días después de la entrada de las tropas rusas en Ucrania, el presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó poner las fuerzas de contención rusas en “régimen especial de servicio” tras “declaraciones agresivas” de los principales países de la OTAN, que condenaron la operación militar iniciada por el Kremlin.
Informa EFE.