Madrid justificó en un correo las directrices a los médicos de Primaria para no trasladar al hospital a pacientes mayores

Montaje residencias.

Se sabía que habría un gran aumento de casos, un número muy difícil de asumir por el sistema hospitalario. Los responsables de la Atención Primaria en la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid tenían claro que los enfermos de COVID-19 se iban a disparar así que informaron de que "estas previsiones" llevaban irreversiblemente a un punto: habría que seleccionar los pacientes que irían al hospital. En un correo electrónico remitido desde la gerencia de Primaria al que ha tenido acceso eldiario.es, los responsables sanitarios reconocen que la situación les obligaba "a contemplar todas las situaciones posibles a fin de dar la respuesta más adecuada a cada caso, procurando el mayor bien al mayor número de personas posible". En ese correo se adjuntaron las directrices para designar a los pacientes de COVID-19 a los que no se trasladaría desde sus casas a hospitales y que fueron publicadas por eldiario.es hace dos semanas.

Las pautas vinieron recogidas en un documento fechado el 23 de marzo –tres días después del que llegó a las residencias para no derivar a mayores– en el que los responsables de Primaria recomendaban a los sanitarios dejar fuera a pacientes con "compromiso respiratorio" si tenían más de 80 años y "enfermedad en órgano terminal", aquellos con demencia moderada o grave, con cáncer en fase terminal o si tenían una enfermedad con "expectativa de vida inferior a un año". Un día después, este protocolo era remitido a las direcciones de área y de ahí a los centros para su difusión entre todos los facultativos encargados de atender pacientes en sus casas.

Tanto el texto como el momento en el que fue comunicado a los profesionales pone en evidencia una decisión de las autoridades sanitarias de la Comunidad de Madrid ante el colapso del sistema hospitalario –que los médicos relataban pero los políticos se empeñaban en negar aquellos días–. La escasez de recursos que no reconocían públicamente impedía esas semanas atender a todos los pacientes infectados de coronavirus, sino que obligaba a elegir a quienes tenían a priori más posibilidades de sobrevivir. Este jueves la presidenta Isabel Díaz Ayuso reconoció en la Asamblea que solo 921 mayores de 70 años con COVID-19 han ingresado en las UCI de Madrid desde el 1 de marzo. En las residencias de la Comunidad han fallecido desde el 8 de marzo más de 6.000 personas con coronavirus o con síntomas compatibles con la enfermedad.

Según el texto firmado por el gerente adjunto, Jesús Vázquez, las directrices estaban "orientadas a prestar la mejor asistencia en base a criterios clínicos y científicos y a apoyar a los profesionales en la toma de decisiones en base a criterios clínicos y éticos". El correo señala la importancia de que todos los médicos que esos días atendían a posibles casos de coronavirus estuvieran al tanto de los criterios que trasladaba la Consejería de Sanidad. "Es necesario que difundáis este documento entre los profesionales de vuestro centro", recalca.

El correo de la gerencia de Atención Primaria descarta la justificación de las autoridades de la Comunidad de que las instrucciones que llegaron a las residencias eran borradores que se enviaron por error. En la explicación se deja claro que la estructura de la Sanidad madrileña tiene conocimiento y participa de la decisión, ya que menciona diferentes departamentos de la Consejería de Sanidad.

Apoyo del equipo de paliativos

La comunicación a la plantilla contiene un reconocimiento de la situación de gran compromiso ante la que ponía a los sanitarios y la dificultad de la selección que debían realizar. "El profesional que requiera apoyo ante la situación descrita en ellas contará con el respaldo de una estructura que se encuentra en el centro operativo coordinador", explica el texto. En ese apoyo se "incorpora la colaboración de profesionales de los equipos de soporte de atención paliativa domiciliaria destinados a este efecto", describe también. En este sentido, el documento de directrices subraya que "es recomendable que las decisiones sean tomadas por al menos dos profesionales sanitarios, contando con toda la información disponible en el momento, para que dichas decisiones sean las mejores".

Para los pacientes "no susceptibles" de traslado, el plan indicaba que se les suministrara un tratamiento a base de cloruro mórfico para aliviar la sensación de ahogo además de tranquilizantes y antiespasmódicos. La Consejería de Sanidad sostiene que estas "orientaciones" se modificaron más tarde para eliminar las referencias a la edad: "La edad por sí sola no es un criterio válido para orientar ninguna decisión".

Este jueves, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha admitido, tras negarlo en varias ocasiones, que los hospitales se desbordaron durante la oleada de la pandemia: "Se ha hecho lo humanamente y técnicamente posible con lo que se tenía, con lo que se conocía en esas noches de altísima tensión, donde los hospitales, donde las urgencias también estaban colapsadas", ha dicho en la Asamblea de Madrid al referirse a los protocolos de traslado desde las residencias de mayores. Unos protocolos que no eran ni mucho menos privativos para estos centros sociosanitarios, sino que se trasladaron, con argumentos muy similares, a toda la atención médica que entonces prestaba la Comunidad.

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11 de junio de 2020 - 22:10 h

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