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El giro ideológico de Ciudadanos en su Asamblea causa las primeras bajas en el partido

Albert Rivera en su discurso de clausura de la IV Asamblea de Ciudadanos

Carmen Moraga

La renuncia al “socialismo democrático” que ha certificado Ciudadanos en su IV Asamblea General, celebrada el pasado fin de semana en la localidad madrileña de Coslada, ha desencadenado las primeras bajas en el partido y lo que podría ser el inicio de la primera crisis interna para Albert Rivera en esta nueva etapa.

El primer caso de abandono saltó justo al día siguiente de la clausura del cónclave. El que fue cabeza de lista de la formación naranja al Congreso en las elecciones generales por la provincia de Segovia, Javier Rodríguez Recio, anunció en su perfil de Facebook que se daba de baja en el partido para pasar a ser simple “simpatizante” al considerar “que los nuevos valores no recogen lo necesario para mi compromiso de afiliado”.

Rodríguez Recio, médico de profesión, explicaba que en la nueva definición del partido “me faltan valores como solidaridad, estado de bienestar, sanidad pública de calidad sin injerencias privadas, equidad, gestión pública, trabajadores públicos independientes, regulación de la iniciativa privada en lo que afecte a los ciudadanos”.

Ahora ha surgido otra baja en Valencia, en donde los críticos capitaneados por la eurodiputada Carolina Punset y el portavoz en Les Cortes, Alexis Marí, hace meses que llevan denunciando que, a su juicio, ese viraje ideológico certifica que Rivera ha convertido a Ciudadanos en “la marca blanca del PP”.

La propia Inés Arrimadas, portavoz de la Ejecutiva, al ser preguntada por estas opiniones durante su primera rueda de prensa tras la Asamblea rebajó a este sector a la categoría de “minoritario”. “En el congreso de este fin de semana se ha visto muy bien cuál es la unión del partido. Siempre hay opiniones de todo tipo pero en ningún caso son mayoritarias”, zanjó Arrimadas.

La situación en esa comunidad es tan tensa que la dirección regional está intentando apaciguar los ánimos para evitar que la crisis estalle con toda su crudeza tan poco tiempo después del estreno de la nueva etapa de Rivera.

Pero algunos no han querido esperar. El portavoz en la Diputación de Valencia y concejal-portavoz en el Ayuntamiento de Benetússer, José Enrique Aguar, pidió el miércoles pasado su baja en el partido, y se integró en el grupo de los 'no adscritos', similar al Grupo Mixto que hay otras instituciones.

En una dura carta Aguar acusa a la dirección del partido de haber “traicionado sus principios” y estar “retrocediendo a posiciones de derechas que lo han convertido en una marca blanca del PP”. También carga contra los dirigentes regionales a los que acusa de dirigir el partido de modo “dictatorial”.

“Los que siguen rigiendo el partido en la Comunidad Valenciana no los ha elegido ningún valenciano sino que han sido designados desde la cúpula nacional. Su manera de llevar el partido es dictatorial, de manera similar a como funcionan otros partidos que tanto hemos criticado”.

Aguar, que fue concejal de esa misma localidad valenciana con el PSPV, es la segunda baja de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana ya que hace un año también abandonó la formación el portavoz en la Diputación de Alicante y concejal de esta provincia, Fernando Sepulcre. Tampoco renunció a ninguna de sus dos actas.

La dirección de Ciudadanos, en un comunicado posterior, ha respondido exigiendo a Aguar que devuelva tanto su acta de diputado provincial como de concejal en cumplimiento del compromiso ético que firmó con el partido al acceder al cargo.

Se da la circunstancia de que en la reciente Asamblea General entraron a formar parte del Consejo General trece representantes valencianos, pero Aguar no estaba entre ellos. Pero sí la concejal de Alboraia, Mari Carmen Peris, que formó parte de la candidatura de Rivera 'España Ciudadana'.

Precisamente algunos militantes críticos han denunciado que durante la elección de este órgano –el máximo del partido entre congresos– se les entregó la candidatura de los aspirantes a ocupar los 125 puestos –las listas eran abiertas y desbloqueadas– con los nombres de los que pertenecían a la de Rivera en verde. Algo que consideran una manera de “teledirigir” el voto y que discriminaba a los pocos aspirantes independientes que figuraban la la lista.

El goteo de bajas podría continuar en los próximos días. En concreto, en la Rioja militantes con cargos municipales han asegurado a eldiario.es que comparten las críticas de Aguar y Rodríguez Recio, pese a que todavía no han decidido seguir los mismos pasos que ellos. Pero tampoco lo descartan.

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