Pinchazo de las manifestaciones en el Congreso durante el primer día de investidura: “Somos cuatro gatos”
Escasa asistencia de manifestantes a las concentraciones convocadas frente al Congreso de los Diputados para protestar durante la primera sesión del debate de la investidura de Pedro Sánchez. Solo unos pocos cientos se han concentrado desde mediodía en la glorieta de Neptuno, frente al vallado policial que protege la Plaza de las Cortes mientras que la convocatoria de la calle Cedaceros ha reunido a un centenar. Entre ellos ha cundido el desánimo a medida que se desinflaba la protesta: “Somos cuatro gatos. Ya verías si fuera un partido de fútbol”.
Ambas concentraciones se han desarrollado sin incidentes. En la entrada de la calle Cedaceros a última hora de la tarde quedaban apenas unas pocas decenas de manifestantes: “Somos muy pocos y deberíamos ser más siempre de manera pacífica” reclamaba un joven que ha venido “especialmente” para estos días desde Granada.
A lo largo de la mañana varios centenares de personas se han concentrado en la plaza de Neptuno para protestar contra la amnistía y la investidura, junto con otras decenas que se han ubicado en las inmediaciones de la calle Cedaceros, otro de los puntos de acceso a la cámara baja.
En Neptuno, a mediodía, se ha producido un enfrentamiento verbal por las banderas que esgrimían distintos grupos de manifestantes. “Esta es la bandera de los españoles, la de los reyes católicos” –gritaba una mujer al tiempo que otra persona ataba una enseña con águila en el vallado policial– “¡Esa es la de los Borbones, idiota!”, remataba señalando una enseña constitucional. “Tenemos que estar todos unidos, ¡como ellos!”, concluía un tercero, aunque sin especificar quiénes son ellos.
También se escucharon lamentos por la congregación de poca gente. Una mujer a pocos metros del dispositivo policial se lamentaba de que “somos cuatro gatos. Ya verías si fuera un partido de fútbol”. Sin embargo, su compañera, envuelta en una enseña rojigualda le explicaba: “Hay gente que está trabajando”. Sus palabras no convencían a los demás: “Tenía que haber más gente”.
El grupo más numeroso ha ido perdiendo fuelle tras varias horas con gritos contra la prensa, la investidura, el PSOE y Pedro Sánchez, con presencia del grupo Revuelta, ligado a Vox. “No pongas cara de pena que hay que comer”, ha dicho uno de los concentrados cuando ha empezado a recoger su pancarta antes del parón de mediodía. Y una transeúnte les jaleaba: “Os han llamado terroristas en el Congreso”. “Bueno, vamos a picar algo”, le ha respondido el hombre con la pancarta enrollada bajo el brazo.
Mientras, durante la noche la Policía ha detenido a quince personas en la decimotercera manifestación frente a la sede del PSOE de la calle Ferraz.
“Graba esto, perra, demonio”
Las decenas de personas que se han concentrado en la calle Cedaceros han dedicado los insultos habituales al candidato del PSOE (“Pedro Sánchez, hijo de puta” o “Este presidente es un delincuente”) y sobre todo contra los reporteros y cámaras de televisión que han acudido al lugar para cubrir la manifestación. “Graba esto, perra, demonio” o “La prensa es cómplice del golpe” han sido algunos gritos proferidos hacia los profesionales de medios de comunicación. Un equipo de La Sexta ha tenido que abandonar esa zona de la calle por el hostigamiento de un grupo de manifestantes.
“Con los de Ceuta y Melilla no os metéis”, ha dicho un manifestante sobre las fronteras donde en los últimos años han muerto decenas de personas. Una mujer vendía banderas de España mientras otro ofrecía ejemplares de 'La España que queremos', de José Calvo Sotelo mientras otro de los concentrados llamaba “cipayos, cabrones”, a los policías nacionales que custodian el Congreso. Un término con el que la izquierda abertzale se refirió durante años a los agentes de la Ertzaintza.
Estos manifestantes han recibido con gritos y silbidos a diputados de PP y PSOE cuando abandonaban la cámara baja, entre ellos Rafael Hernando o Cayetana Álvarez de Toledo. Diputados de Vox, como por ejemplo Javier Ortega-Smith, han sido recibidos con aplausos por la mayor parte de los manifestantes.
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