El Instituto Carlos III crea una estrategia de estudio de la COVID persistente y otra sobre la inmunidad de las personas de mayor edad
El recientemente nombrado nuevo director del Instituto de Salud Carlos III, Cristóbal Belda, ha anunciado en la rueda de prensa posterior al Consejo Interterritorial del Salud de este miércoles la creación de dos estrategias de estudio con el objetivo de ampliar el conocimiento al respecto de la COVID-19.
Una de ellas pretende arrojar luz sobre “la incertidumbre” al respecto de los más de 200 síntomas que aparecen en muchas personas después de haber sido diagnosticadas con la enfermedad, según diferentes estudios, y que “no se deben confundir con las secuelas”. El objetivo es definir clínicamente qué es la COVID persistente, ya que todavía no está codificada como enfermedad, para a partir de ahí encontrar los tratamientos para su rehabilitación.
Para la segunda investigación se ha creado una cohorte de personas residentes de edad avanzada de las que se irá obteniendo información sobre cómo evoluciona su sistema inmunológico. “Es posible que la inmunidad dure menos tiempo y que la calidad de sus anticuerpos pueda ser ligeramente diferente a la de los anticuerpos en personas menores”, ha indicado Belda. No solo servirá para monitorizar la evolución ante la variante delta sino también ante otras que puedan aparecer.
Informa Elena Cabrera.