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Fusi: La transición cultural comenzó diez años antes de la muerte de Franco

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El historiador Juan Pablo Fusi ha dedicado hoy su discurso de ingreso en la Real Academia de la Historia al cambio cultural que fue produciéndose en España en la década de 1960, en la que, "a pesar del franquismo", la cultura "supo conquistar ámbitos propios de libertad".

"La cultura española hizo su pre-transición cultural diez, quince, años antes de la muerte de Franco, y se instaló en un horizonte moral e ideológico radicalmente distanciado del franquismo", ha afirmado Fusi, especialista en historia española y universal de los siglos XIX y XX y cuya obra se ha centrado en el nacionalismo como sujeto histórico.

Ese cambio cultural, que Fusi calificó de "hecho histórico trascendente", y que tuvo su reflejo en la literatura, la filosofía, el arte y las ciencias sociales, contribuyó al restablecimiento de la democracia y alumbró "nuevas formas de entender y de explicar la realidad: nuevas formas, también, de re-pensar España".

Fusi (San Sebastián, 1945) pertenece a una generación "nacida bajo el régimen de Franco, pero crecida 'a la sombra de la democracia'", y que hizo "del problema de la democracia en España tal vez la clave fundamental" de su preocupación historiográfica.

A esa preocupación responde su discurso, titulado "Espacios de libertad: la cultura española y la recuperación de la democracia (1960-1990)", que leyó ante numerosos invitados.

El nuevo académico partió en su disertación de unas reflexiones del filósofo Julián Marías, quien en diferentes artículos y ensayos decía que, en torno a 1960, existía en España "una floreciente vida intelectual", gracias a los "esfuerzos sin cuento" de "unos cuantos grupos de intelectuales". "El futuro había empezado ya", pensaba Marías.

Pero, antes de centrarse en su discurso, Fusi elogió la figura de Gonzalo Anes, su antecesor en la medalla número 15 y director de la Real Academia de la Historia desde 1998 hasta su muerte, en marzo de 2014, y dijo que quien fue uno de los creadores de la Historia de la Economía como disciplina en España, era "un investigador excepcional" y "un historiador de enorme talento".

En la Academia, la gran obra de Anes fue "El Diccionario Biográfico Español", que en 50 volúmenes ofrece 50.000 biografías redactadas por 5.000 autores.

Una obra "colosal, ciclópea", como la ha definido la actual directora de la Academia de la Historia, Carmen Iglesias, y que, según dijo Fusi, "exigirá continuidad y actualización permanentes". Y una obra que puede tener "omisiones y sin duda insuficiencias, algunas de erudición, otras de análisis".

Dada la importancia y la utilidad social del Diccionario, "la obligación imponente" de todos los académicos es "mejorarlo", aseguró Fusi, que formó parte de la comisión encargada de revisar esta obra tras la polémica que suscitaron algunas biografías, en especial la de Francisco Franco, firmada por Luis Suárez.

En la entrevista que concedió a Efe esta semana, Fusi señaló que no sabe aún cómo ha quedado la biografía de Franco ni "la treintena de voces" que la comisión recomendó mejorar, pero aseguró que "no cuesta nada rectificar aquella biografía". "La actual dirección tiene interés en que ese capítulo quede resuelto", subrayó.

El discurso de ingreso de Fusi fue "un pequeño homenaje" a Julián Marías y a José Luis López Aranguren. Si una de las "grandes obsesiones" del primero fue "España como preocupación", al segundo se le asocia con "la democracia como moral", una "doble herencia" de importancia vital para la generación de Fusi.

Y si Marías en 1966 decía que el futuro había comenzado ya, Aranguren en un ensayo publicado en el 75 (pero escrito en el 70) afirmaba que lo que "había ocurrido era 'el triunfo tardío' de los que llamaba 'los militarmente vencidos pero culturalmente superiores', sobre los vencedores con las armas". "El triunfo 'en toda la línea cultura' del exilio exterior y del exilio interior".

Aunque hasta el último momento del franquismo hubo "incidentes graves", como el cierre de varias editoriales, el asalto a una galería que exponía obra de Picasso o la prohibición de "Viridiana", de Buñuel, fueron muchos los escritores, pensadores, editores, historiadores, economistas y profesores que contribuyeron con sus ideas al cambio cultural. Y a un buen número de ellos los citó Fusi.

Un cambio visible en la literatura de aquella época, en obras como "Cinco horas con Mario" (1966), de Delibes, "una tremenda diatriba contra la mediocridad moral de las clases medias del franquismo". O "El tragaluz" (1967), de Buero Vallejo, "una obra simbólica -dijo Fusi- sobre las consecuencias de la guerra civil".

Ya fuera en el ámbito literario o en el académico, en los años finales del franquismo "pensar España era, ante todo, pensar la democracia", señaló el autor de obras como "España, la evolución de la identidad nacional" o "La patria lejana. El nacionalismo en el siglo XX".

Una democracia que se haría realidad a partir de la muerte de Franco (20 de noviembre de 1975) y que daría lugar a la Transición, "difícil, azarosa, jalonada de graves y múltiples problemas", afirmó Fusi. Pero fue también "una nueva era de concordia", como la ha definido Santos Juliá.

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