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ENTREVISTA Presidente del Gobierno del Principado de Asturias

Adrián Barbón: “El PSOE necesita liderazgos que sumen, cercanos, humildes y que conecten con la ciudadanía”

Adrián Barbón, presidente del Principado de Asturias

Bárbara A. Peri / Antonio Vega

Oviedo —

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Es uno de los tres únicos presidentes autonómicos con los que cuenta el Partido Socialista en el mapa político nacional y no duda en presumir de su carácter dialogante y su continua búsqueda de acuerdo, así como de su absoluta fidelidad al PSOE. Aplaude la decisión de la Comisión Ejecutiva de su partido respecto a José Luis Ábalos y lamenta que su compañero de filas no haya cumplido el mandato del máximo órgano interno. Tiene claro que el listón ético de los socialistas está mucho más alto que el de otras formaciones, “contra la corrupción, tolerancia cero”, repite.

Arranca su segunda legislatura al frente del ejecutivo del Principado de Asturias –en coalición con Izquierda Unida– con la aprobación de sus quintos presupuestos regionales consecutivos. Y los saca adelante con el apoyo de dos diputados de signos políticos muy diferentes, Adrián Pumares, de Foro, y Covadonga Tomé, elegida en la lista de Podemos. Unas cuentas que le permiten poner sobre la mesa promesas electorales que van tomando forma; pero a las que aún les queda mucho recorrido: la red autonómica de escuelas de 0-3 años y la reforma del mapa sanitario público.

Sobre el futuro industrial de Asturias no contempla otra variable que el cumplimiento por parte de Arcelor de sus compromisos para la transformación verde de las factorías. Para este barón territorial, que lleva como bandera su gobierno de carácter progresista-reformista y su 'proyecto asturianista', el ejercicio de la política, según afirma, es un examen continuo.

Arranquemos con la actualidad. José Luis Ábalos no deja su escaño y se pasa al Grupo Mixto. ¿Qué le parece su posición?

Yo creo que todos los que formamos parte del Partido Socialista Obrero Español sabemos que cuando nuestra Comisión Ejecutiva Federal adopta una decisión, y en este caso fue unánime exigiéndote la dimisión, no hay otro camino que cumplir con el mandato. Y eso con independencia, como dijo muy bien Esther Peña, de que no entramos ni a enjuiciar; porque es verdad que no forma parte del sumario, ni parece que esté imputado.

En este sentido, nadie de nosotros puede ejercer ni de fiscal ni de juez. Pero la Ejecutiva ha valorado, ha analizado la cuestión y se ha tomado una decisión. Cuando la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE te pide que renuncies al acta de diputado por un tema como este, no hay otra respuesta posible que renunciar a la misma.

Me voy ahora a lo que sí está en el sumario y a mí me parece muy grave. Que una persona que formaba parte de nuestro partido se aprovechara de los momentos más difíciles, como fue el intentar conseguir mascarillas, porque todos teníamos necesidad, porque el personal sanitario necesitaba de ello, porque no había material y estábamos buscando en todas partes. Pues hombre, me parece lamentable que una persona que era un cargo de confianza de un ministro, se aprovechara de su condición para hacer negocio. Desde luego, yo lo tengo muy claro, en este partido –son lecciones de nuestra propia historia– tolerancia cero con la corrupción.

Ya sé que alguien dirá, “pero en otros partidos también hay casos”. Bien, de acuerdo, pero nuestra condición ética tiene que ser muy superior a esa.

¿Ábalos tiene que ser expulsado del partido?

Es la Ejecutiva quien tiene que tomar decisiones al respecto.

¿Dónde está el límite? ¿Hay que asumir siempre las responsabilidades políticas de quien nombra a alguien acusado de corrupción?

No, no es exactamente eso. Pero yo creo que aquí hay un matiz claro que es la cercanía. Insisto, no está imputado, no está en el sumario, pero claro, imagínense que yo siempre voy con una persona, siempre, y esta persona hace actuaciones o reuniones en mi nombre. Por poner un ejemplo, mi jefe de gabinete, imaginémonos que estuviera haciendo cuestiones aquí que luego se prueban que hay corrupción por detrás. Lógicamente hay una responsabilidad por la cercanía.

Porque otra cosa es que me dijera “oiga, un director general en no sé qué procedimiento contractual”. Esos son diferentes casos. Y además este caso tiene un simbolismo especial, porque mire que dijimos que era indecente lo de los comisionistas que se enriquecieron a base del dolor de la gente en la pandemia. ¿Hay un componente también emocional, no? Que es que hicieron negocio en el peor momento, cuando se estaban muriendo miles de españoles.

Esa cercanía de la que habla ¿habría que habérsela aplicado a Isabel Díaz Ayuso en el caso de su hermano?

Cada uno tendrá sus comportamientos y cada partido tendrá su listón ético. En este caso, el listón ético del PSOE es el que ha definido muy claro la Ejecutiva Federal y tiene mucho que ver con un partido que ha aprendido lecciones de su historia, de que la corrupción es un mal que hay que intentar atajar por todos los medios. Todos estamos expuestos al riesgo y en este caso, hablamos de un eventual de gabinete, ni siquiera de un alto cargo, pero hay que ser tajantes, la cercanía es un plus de responsabilidad. El comportamiento al que se refiere en relación al Partido Popular, los ciudadanos juzgarán. ¿En mi opinión, quién pone los límites y quién no los pone? El PSOE ha sido claro, lo mejor es hacer ese torniquete.

Vamos a analizar el último escenario electoral. ¿Qué análisis hace del resultado del Partido Socialista de Galicia en las últimas autonómicas y de que el Partido Popular haya renovado allí su mayoría absoluta?

El resultado es claro y contundente y da igual con las gafas que lo quieras ver, tienes que reconocer que es un mal resultado para el PSOE de Galicia y hay que asumirlo. Mis compañeros y compañeras gallegas me consta que son los primeros que harán una reflexión de en qué se ha fallado.

Es verdad que hay muy poco tiempo desde que se nomina al candidato hasta que llegan las elecciones. También es verdad que se visualizó que la opción de cambio podía ser el BNG y eso genera un voto útil. Quizá ahí estuvo parte del error. De eso también se aprovechó el PP con el mensaje de que puede gobernar el BNG, lo que hizo que el nivel de resistencia y concentración llevará el voto en torno al Partido Popular. El resultado es complejo, sin duda.

Hay que dar es mucho cariño al candidato, a Besteiro, que en muy pocos meses afrontó una cuestión que no pintaba ya bien en las encuestas. Y, lógicamente, el partido tiene que analizar y diseñar una estrategia de construir un proyecto de mayorías. El otro día en la Comisión Ejecutiva Federal también parece que se debatió en torno a esta cuestión y se dijo algo así como que necesitábamos proyectos transversales que trascendieran la propia marca, la propia potencia electoral del PSOE

Desde el 2017 me he dedicado a tener el mejor proyecto para Asturias. Dije que teníamos que ser el partido de referencia de lo que es el asturianismo o esa visión asturianista política. Fui objeto de críticas, también internas, por decir esto

Exactamente la expresión fue “reforzar los liderazgos territoriales”.

Eso es, que necesitamos líderes que vayan más allá de la fuerza de las siglas. Y claro, yo digo, oiga, es que yo estoy de acuerdo porque a eso me he dedicado desde el 2017, cuando asumí la Secretaría General de la Federación Socialista Asturiana. Entonces dije dos cosas, que nosotros no podíamos ganar en Asturias por ser los menos malos, sino por tener el mejor proyecto, y que teníamos que ser el partido de referencia de lo que es el asturianismo o esa visión asturianista política. Fui objeto de críticas, también internas, por decir esto.

El tiempo nos ha dado la razón porque, en 1995 y en 2011, cuando España giró a la derecha, en Asturias el PSOE perdió el Gobierno. Sin embargo, en el 23, por primera vez en la historia democrática y desde que existe la autonomía asturiana, pese al giro a la derecha en el país, en Asturias crecimos en votos y crecimos en porcentaje de apoyo y nos mantenemos con un gobierno de unidad progresista y reformista.

Esa reflexión creo que es muy importante, que nos la tenemos que aplicar en todos los territorios. Necesitamos liderazgos que sumen, que sean cercanos, que sean empáticos, que sean humildes, que conecten con la ciudadanía. Y yo reivindico ese asturianismo político que representa en Asturias la Federación Socialista Asturiana.

Escuchándole, usted no se siente aludido por “la necesidad de reforzar liderazgos territoriales”, ¿considera que su liderazgo está más que asentado?

Hombre, los resultados están ahí. En todo caso, los liderazgos tienen que seguir reforzándose cada día. Creo que hay que seguir profundizando en nuestro discurso. Primero, nuestro proyecto para una Asturias de cambio y transformación, de eso que yo llamo 'la década del cambio'. Somos el único partido que tiene un proyecto para Asturias, el único de cambio, de transformación, de adaptación de la economía, de nuevas redes y posibilidades. Y segundo, profundizando en el asturianismo como como bandera política que representa la FSA y que arrancó en el Congreso del 2017.

Su compañero de partido Emiliano García-Page fue muy claro, el resultado de las elecciones gallegas fue una derrota para Puigdemont. ¿Qué piensa de esas declaraciones del presidente de Castilla-La Mancha?

Fíjese, yo dudo de ser tan categórico. No tengo elementos. En política, aparte de lo que a uno le dicte el olfato, que está muy bien, hay que analizar el panorama poselectoral, que es donde se explica la razón del voto. Lo de la amnistía estaría bien si el que se hubiera disparado hubiera sido el PP, pero quien se dispara es el BNG, que ha tenido una posición favorable a la amnistía. Que haya influido, como tantas decisiones que adoptamos, sin duda todo influye. La polarización nacional influye. Que no se hable de las políticas del Gobierno, porque el ruido mediático nos lleve a hablar de otras cosas, influye, por supuesto. El clima de toxicidad, de crispación, de tensión, perjudica. Pero claro, el PP que gana con mayoría absoluta, algo incontestable, pierde diputados, quien gana escaños es el BNG.

Si sumamos al bloque de la derecha está rayando el 50%, pero es que hay otro casi 48% de voto al bloque de la izquierda. No hay que olvidar el error de dos candidaturas de la izquierda que no se tenían que haber presentado, porque claro, un dos o un cero coma no sé qué, que no suma absolutamente nada, pues ya habla por sí mismo.

Como ya dije, creo que a los compañeros de Galicia hay que darles mucho, mucho apoyo. Tendrán que estudiar dónde están las causas y tendrán sobre todo que configurar un proyecto alternativo para Galicia. Yo estoy convencido de que la alternativa en Galicia pasa por el PSdG, igual que la alternativa en Euskadi pasa por el PSE, en Cataluña por el PSC, en Valencia por el PSPV, porque por algo soy socialista. Lo tengo claro.

Vamos con Asturias. Acaba de visitar en el País Vasco el arranque de la fabricación de los nuevos trenes para ancho métrico que se prevé entren en servicio en el primer semestre de 2026. Euskadi acaba de recibir las transferencias en materia de Cercanías y usted comparte gobierno con una formación, Izquierda Unida, que en la legislatura pasada insistió en pedir el traspaso de estas competencias. ¿Está este debate sobre la mesa del Consejo de Gobierno del Principado?

Hay que ir paso a paso. Primero, para hablar de alguna transferencia, ha de haber las inversiones que se deben, que son mil seiscientos millones de euros del Plan de Cercanías que presentó el ministro, póngase a punto todo y que los trenes nuevos estén en funcionamiento. Entonces será el momento de abordar este debate.

Yo no me niego a ninguna transferencia por sistema, me niego a recibir una transferencia que suponga llevarse por delante la estabilidad financiera de la Comunidad Autónoma. Me gustaría mucho ampliar en competencias, de hecho yo propuse una reforma estatutaria de ampliación de las mismas que los partidos del centro derecha me echaron para atrás.

No descarto ninguna competencia nueva, pero primero ejecuten las inversiones y que los trenes empecemos a ver que son realidad, porque como Santo Tomás, si no lo veo, no lo creo.

Quiero recordar a Miguel Ángel Revilla. Revilla y yo hicimos una batalla dura, en este caso con el Ministerio de Transportes, de la que salieron los 'Acuerdos de la Castellana' que reforzaron el plan de Cercanías, incrementaron las inversiones, el número de trenes –18 más para Asturias–, la gratuidad de los viajes hasta 2026... Hay aún muchos elementos de negociación, la integración tarifaria, queremos ir a trenes semidirectos para que las Cercanías, sobre todo las de la antigua FEVE, sean útiles a los ciudadanos... No descarto ninguna competencia nueva, pero primero ejecuten las inversiones y empecemos a ver que los trenes son una realidad, porque, como Santo Tomás, si no lo veo, no lo creo.

En la Alta Velocidad, las cifras son incontestables en número de viajeros...

Todo para desestacionalizar, que es uno de los debates que aquí tenemos, porque Asturias puede crecer como destino turístico, pero no en las épocas del año en las que habitualmente hay turistas. El AVE nos sirve para desestacionalizar y se ha visto en el crecimiento en enero, que no es un mes turístico aquí, y espero que en febrero los datos consolidados sean igual.

Pero lo que se ha puesto ahora sobre la mesa de debate es la gran demanda empresarial de llegar a Madrid antes de las nueve y media de la mañana ¿Es más importante ese horario o tener unas tarifas que los usuarios dicen que aún no están al alcance del bolsillo de todos?

El servicio AVE tiene unos precios determinados, pero van a llegar los Avlo, con lo que habrá unos precios asumibles, eso sí, en trenes con más paradas. ¿Por qué es importante la llegada a la capital cuanto antes? Porque en Madrid hay muchas negociaciones que los empresarios tienen que hacer en el día y por eso asumimos esa demanda y la trasladamos al Ministerio, porque quien negocia esto es el Gobierno del Principado. Y hemos sido nosotros los que les hemos convencido de esta necesidad y hemos conseguido ese compromiso.

Pero ese horario competitivo también es importante porque hay mucha gente que puede teletrabajar y vivir en Asturias y tenga que ir un día a la semana a Madrid. Y no sólo eso, hay que tener en cuenta que a la variante hay que sacarle mucho jugo en el tráfico de mercancías, fundamental para que sea un tráfico sostenible, que no contamine y genere riqueza.

Así que, bueno, los precios asequibles tienen que llegar y yo espero que llegue también la liberalización y la entrada de competidores para que no solo sea Renfe quien ofrezca el servicio.

Para eso tenemos que hacer una infraestructura prácticamente nueva desde León hasta la variante, y luego de Pola de Lena hasta Oviedo.

No exactamente, ahí lo que hay que hacer es ir actualizando la vía.

Hay que hacer una vía de tercer carril para que el ancho permita transitar trenes que no sean de Renfe, si no, de momento, no hay en competidores privados.

Puede haber ancho variable. Igual que Renfe contrata trenes de ancho variable, van a venir los Avril, puede perfectamente haber empresas privadas que puedan invertir en este tipo de trenes.

Habla de la Alta Velocidad como efecto de desestacionalización del turismo. Este verano ya se han oído voces que hablaban de zonas masificadas. ¿Hay algún límite? ¿Tiene margen Asturias para seguir creciendo en visitantes? ,

Asturias tiene margen para crecer, pero sobre todo si se hace bien y se desestacionaliza. Hay regulaciones que nosotros vamos a afrontar como gobierno de unidad progresista y reformista. Por ejemplo, todo lo que tiene que ver con los pisos de alquiler. Es verdad que el turismo tensiona el mercado de la vivienda y nos preocupa, por ello vamos a llegar hasta donde sea nuestro límite legal. Porque hay que dejar claro que hay muchas competencias que son sólo de los ayuntamientos y, si ellos no hacen su trabajo, no lo puede hacer el Principado, ni imponer nada.

Uno de los retos de este Gobierno es que el turismo asturiano crezca de forma sostenible. Que nadie crea que vamos a permitir la voracidad empresarial de algunos sectores que destruyan la costa a cambio de urbanizaciones creadas para especular. Si algo han conseguido los gobiernos socialistas asturianos, frente a los intentos de la derecha de que todo sea hacer negocio, fue precisamente defender la costa mejor conservada, no ya de España, sino de Europa, como dicen algunos informes. Compare la costa asturiana con la costa de otras comunidades, se ve la diferencia.

Uno de sus grandes proyectos de legislatura es la red de escuelas de 0 a 3, lo que ustedes han denominado 'Les Escuelines'. Se trata de otro plan de cogobernanza con los Ayuntamientos porque en la ley que ya está en información pública se regula la adscripción voluntaria de los consistorios. ¿Qué sucede si no se suman?

Pues que seguirían con la escuela municipal, como hasta ahora. La ley no es necesaria para que nazca la red autonómica. Esta va a nacer sí o sí con 31 escuelas a partir de septiembre. Irán incorporándose a medida que vayan finalizando las obras y contratando personal. La ley es necesaria para incorporar las escuelas municipales que voluntariamente se quieran adscribir a la red autonómica y asumir el personal en la misma condición y con la misma situación que tengan en este momento actual. Si hay ayuntamientos que no quieren incorporarse, mantendrán la escuela municipal bajo su gestión y sin ningún tipo de convenio con el Principado.

Si se suman, la red autonómica tendrá una plantilla en la que existirán diferencias salariales, porque si se respetan las mismas condiciones que en los ayuntamientos, una educadora de Oviedo no cobra lo mismo que una educadora de Proaza, por poner un ejemplo.

Porque así lo decidieron sus ayuntamientos en su momento en uso de su autonomía municipal. Pero es que el Principado sólo puede pagar de acuerdo al convenio que tenemos establecido.

¿Y no teme el Principado que al asumir una red en la que las trabajadoras van a estar haciendo lo mismo pero con sueldos diferentes, haya un foco de litigiosidad laboral?

No tendría por qué. Insisto, para eso lo primero que tienen que aclarar las trabajadoras con sus ayuntamientos es si quiere adscribirse voluntariamente. Por eso nosotros ponemos como condición de adscripción de los ayuntamientos que, si las trabajadoras tienen un complemento salarial pagado por el consistorio –porque en uso de su autonomía así lo decidió–, tiene que hacer una compensación económica al Principado para que la trabajadora siga cobrando ese complemento. Pero esas serían trabajadoras a extinguir, por así decirlo, a medida que se jubilen.

Nosotros tenemos un convenio de referencia en el que se establece la masa salarial para todos. Hablamos de las que cobran más pero hay muchas educadoras que están cobrando por debajo. Los ayuntamientos van a ahorrar coste si se adscriben

Nosotros tenemos un convenio de referencia en el que se establece la masa salarial para todos. Estamos hablando de las que cobran más que lo que regula nuestro convenio, pero hay muchas trabajadoras que están cobrando por debajo, yo creo que más de un centenar. De todas maneras, los ayuntamientos van a ahorrar coste si se adscriben. Por ejemplo, las sustituciones de bajas por enfermedad de las que ahora se tienen que hacer cargo, esas las asumiría el Principado.

Son todo ventajas si se adscriben, pero en todo caso es voluntario. Yo no quiero hacer de esto una guerra y respetaré, por supuesto, a aquellos ayuntamientos que quieran quedarse fuera, como no puede ser de otra manera.

¿Qué retorno trae la consejera de Educación después de presentar el proyecto en el Ministerio?

Lógicamente hemos pedido más dinero y, si como parece otras comunidades van a dejar de ejecutar fondos europeos para ampliar la red, seguramente se nos transfiera más a Asturias. Vamos por delante, las comunidades autónomas se están sorprendiendo porque es un modelo totalmente pionero y rompedor, como lo fue en su día las primeras escuelas de 0 a 3.

Sobre la reforma del mapa sanitario. ¿Cuál es el principal beneficio que la unificación de áreas trae para el usuario?

Primero, menos burocracia, que estamos todos de burocracia hasta la cabeza. Segundo, facilitar y agilizar las compras, que a veces en las áreas sanitarias –son ocho servicios de compra diferentes– tienen complejidades técnicas porque no todas las áreas están dotadas igual. Y tercero, refuerzo de los servicios que se van a prestar en las propias áreas. O sea que los ciudadanos van a ganar en todo.

¿Desmiente entonces las dudas que se plantean de que hay hospitales comarcales que van a perder especialidades?

Absolutamente, todo lo contrario. Van a ganar. De hecho, a la derecha yo les digo que rectifiquen ahora que están a tiempo, porque el decreto de mapas sanitarios va a salir sí o sí, y cuando los ciudadanos vean en los próximos años que el cambio no solo no deteriora sino que mejora, pues van a quedar bastante mal.

Un nuevo mapa sanitario es algo que reivindican todas las personas que saben de sanidad pública. Claro, si me pones a hablar a una persona de sanidad privada del mapa sanitario público, pues entonces tenemos un problema. Pero hasta dentro del PP, la gente que sabe del mapa de sanidad pública, reconoce que es necesario una renovación. Todos.

Hablemos de la industria verde y del proyecto de Arcelor. ¿En qué punto está en este momento?

Estamos en la expectativa de que Arcelor confirme la ejecución del plan que pactó en su día, porque hay que recordar que Arcelor recibe ayudas. Tiene concedidos 450 millones de euros del Gobierno de España, la mayor ayuda pública directa a una empresa para transformación industrial. Tiene por lo pronto 36 millones del Principado de Asturias, más todas las ayudas que dimos en el pasado, que se acaban de incrementar hasta 300 millones de los derechos de emisión de CO2 para compensar a la industria gran consumidora de energía.

Estamos totalmente alineados y coordinados el Gobierno del Principado y el de España en la defensa de nuestro sector estratégico. Porque para mí la máxima es que Asturias tiene que ser y seguir manteniendo la siderurgia integral

Lo que está claro es que en el punto en el que estamos es que Arcelor tiene que ejecutar el plan y en todo caso, la negociación, y esto lo quiero dejar claro, la está llevando el Gobierno de España, porque hablamos de una multinacional que lógicamente quien mejor interlocución puede tener es el ministro de Industria. Y otra cosa, estamos totalmente alineados y coordinados el Gobierno del Principado y el de España en la defensa de nuestro sector estratégico. Porque para mí la máxima, y esto lo quiero dejar claro, es que Asturias tiene que ser y seguir manteniendo la siderurgia integral.

¿Y si Arcelor dice no? ¿Qué le parece el planteamiento del PSOE de Gijón que avaló UGT y que resulta que ahora Meloni también lo pone en marcha en Italia, nacionalizar la industria pesada?

Ese no es el planteamiento en el que está trabajando el Gobierno de España.

¿En el hipotético caso, usted pediría que la SEPI tome una participación?

Eso no soluciona el problema. El problema en ese caso sería quién continúa, porque la SEPI en los procesos industriales, nadie pueda pensar que va a construir una nueva Ensidesa. Eso es imposible. Meloni toma el control de esa siderúrgica porque ya tenía una participación pública del 36%, y eso son palabras mayores. Nacionalizar una industria tiene unos costes determinados.

No hay que olvidar cómo fue la salida del Gobierno Aznar de todos los procesos industriales. En aquel momento recordarán que la estrategia de Felipe González era quedar con una reserva accionarial, lo que llamaban la acción de oro, que te permitía en sectores estratégicos tener influencia política. Eso el gobierno de Aznar lo rechazó, decidió hacer caja y privatizarlo todo. Pero yo no voy a hablar de lo que pudo ser y no fue. Permítame que me centre en lo que debe ser y es que sí o sí tiene que haber siderurgia integral.

Me gusta ser prudente en estos temas, pese a que estamos hablando muchas cosas con el Ministerio, permítanme que en esto sea extremadamente diplomático. En estos temas –y esto lo aprendí sobre todo siendo Presidente del Principado– para lograr éxitos en cualquier transformación, operación o proyecto, lo mejor es el silencio, la diplomacia discreta. El ruido sólo distorsiona.

Para esos grandes proyectos se necesita además consensos. Álvaro Queipo, el líder del PP en Asturias, mostró esta semana, tras reunirse con el presidente de la Cámara de Comercio de Oviedo, su disposición a grandes acuerdos.

Bienvenido sea, bienvenido sea.

¿Usted cree en esa disposición?

Mire, voy a contarle una anécdota. El señor Canga me pidió personalmente, cuando íbamos a llevar la Ley de Impulso Demográfico al primer consejo de Gobierno, que paralizara la aprobación porque quería plantearnos diferentes aspectos para el texto. Pues paramos la ley, les escuchamos e introdujimos algunas modificaciones porque lo vi públicamente dispuesto a alcanzar un acuerdo en esta materia. El otro día viví un esperpento, en la Comisión de Impulso Demográfico, en el que la portavoz del PP, aparte del tono bronco y faltón que tuvo con la vicepresidenta, dijo que la petición por carta del señor Canga no la había escrito él. No sé qué pensará cuando escuche eso. Yo me quedé de piedra porque yo puedo dar fe que el señor Canga sí quería pactar la ley.

El PP de Asturias es poco confiable y en la vida lo peor que uno puede tener es que, dependiendo del interlocutor con el que estés, digas una cosa y mañana la contraria y pasado otra

Desde entonces ha habido votaciones: la tramitación del Impulso Demográfico, la Ley de Presupuestos que contempla las mayores rebajas fiscales para las familias de Asturias en la historia, la gratuidad de cero a tres... Y todo lo que me he encontrado en el PP es no, no, no, no y no. El PP de Asturias es poco confiable y en la vida lo peor que uno puede tener es que, dependiendo del interlocutor con el que estés, digas una cosa y mañana la contraria y pasado otra.

Va a tener oportunidades de demostrar que quiere consensos y acuerdos. Por lo pronto, cuando se negocien los presupuestos del 2025, que negocien y que voten a favor de los presupuestos, que no votaron ni en el peor momento de la pandemia. El señor Canga venía de una dinámica política que es la política comunitaria, con mucha experiencia en ese tipo de diálogos entre partidos, lo que sería la Democracia Cristiana o los partidos conservadores con los partidos socialdemócratas, los liberales, siempre en una política del acuerdo. Pero aquí entienden que hacer oposición es simplemente criticar al Gobierno y decir alguna declaración un poco faltante hacia el presidente. Allá ellos.

Para acabar, en un tono más personal. Es usted uno los los políticos con más actividad en redes sociales del panorama político español. ¿Qué beneficios le aporta? ¿Por qué ese perfil tan activo?

Tengo un equipo que lleva el tema de redes porque yo ya no doy abasto. De hecho, distingo lo que son mis post personales, porque es imposible mantener esa comunicación todo el tiempo. ¿En qué me beneficia? Pues en tener siempre contacto directo con la sociedad. Muchísima gente utiliza mis redes sociales para transmitirme problemas que me permiten tomar el pulso de políticas que en los informes oficiales pueden venir de una manera pero que en la calle, generan otras sensaciones o sentimientos.

Yo no estoy aquí simplemente para creerme todo lo que me dicen los informes oficiales. Estoy para cuestionarlos cuando la información que me llega de la ciudadanía es otra. Mi labor es ser director de orquesta y que todo suene muy bien afinado. Yo no dirijo directamente la política en cada consejería, pero sí es mi obligación decirle a cada consejería en qué temas estamos fallando y cómo poner solución. Para eso me sirven las redes, para saber la sensación que hay en la ciudadanía, los problemas que se van planteando, las demandas. Yo dije que quería ser un presidente cercano y creo que es mi estilo, es mi forma de ser. Va conmigo ser humilde en el reconocimiento de errores.

¿Hay un 'estilo Barbón' en redes sociales un poco contrapuesto al estilo del ministro Oscar Puente, que es un poco más bronco?

Bueno, es que cada persona tiene su estilo, y responde mucho al estilo personal. Si usted me dice ¿cuál es su estilo de hacer política? Pues es muy respetuoso con el adversario. Vaya a la Junta a los debates. A mí jamás me habrá escuchado faltar al respeto a nadie. A mí se me ha insultado en la Junta, pero sí creo que he conseguido algo que es importante gracias al estilo Barbón, si lo quiere llamar así, que es que los debates sean de diapasón controlado, que aquí la polarización no haya dado tan de lleno como, por ejemplo, en la Asamblea de Madrid, que es terrible. Yo soy un hombre de acuerdos, así ha sido en toda mi trayectoria política.

Lo reivindico como una seña de identidad. Dentro de este particular 'programa renove' que hizo el Partido Popular de Asturias –que recuperó diputados que ya tenían trayectorias pasadas– noto que quieren hacer bronca, que era el estilo parlamentario que tenían en etapas anteriores, y claro, se encuentran con que conmigo dan en duro, porque yo me pongo en modo zen y les aseguro que nada me va a alterar. Puedo decir con orgullo que la ciudadanía, cuando me para, me dice que siga siendo así de educado, de no entrar en la descalificación y el insulto.

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