Victorino Alonso asegura que solo “era cuestión de tiempo” que se produjese un accidente en Zarréu por “negligencias de todo tipo”
Victorino Alonso, el empresario leonés conocido como “el rey del carbón” y que explotó en el pasado la mina de Zarréu, prestó declaración desde la Asamblea de Madrid esta mañana en la comisión parlamentaria que investiga el accidente en el que fallecieron cinco mineros en marzo del año pasado a causa de una explosión de grisú.
Alonso no se contuvo y aseguró que todo el mundo sabía lo que ocurría en la mina de Degaña, además de cargar contra el empresario Chus Mirantes, a quien tildó de “carbonero” y poco profesional, y acusó de haberle robado. Mirantes se hizo con la explotación en el año 2022. “Ahora se ha metido a minero, es un chamicero que se llama”, afirmó, negando haber tenido relación empresarial con él. “No va a poder dormir en toda su vida porque se han cometido negligencias de todo tipo”, añadió sobre Mirantes y el accidente ocurrido.
Chus Mirantes es apoderado de la empresa Combayl cuya administradora era su mujer y traspasó los derechos mineros a Blue Solving, propiedad de su hijo, la empresa que explotaba la mina de Zarréu en el momento del siniestro.
A diferencia de sus predecesores en la comisión —Mirantes, su mujer y su hijo, que optaron por no declarar—, Alonso no dejó títere con cabeza y repartió responsabilidades, aunque admitió no recordar de cuántas empresas es él administrador.
Según su versión, “solo era cuestión de tiempo que ocurriera un accidente”. Aseguró que en la mina “no tenían ventilación, no tenían una segunda salida y contaban con todos los elementos necesarios para que se produjera un accidente muy grave”.
“Todo el mundo lo sabía”
Alonso, conocido en el sector minero por su historial controvertido, acumula condenas por delitos medioambientales en varias de sus explotaciones y ha protagonizado múltiples polémicas por la desaparición y reaparición de toneladas de carbón en sus empresas. Durante décadas ha estado vinculado a incidentes judiciales relacionados con sus minas en León y Asturias.
El empresario asegura que es “imposible” que las administraciones no fueran conocedoras de la situación en Zarréu, afirmando que estaban enterados “el Principado, el Ayuntamiento y todo el pueblo”.
Según Alonso, él ahora está “jubilado y tengo otros menesteres”, pero sus palabras no dejaron indiferente a nadie. En una comparecencia que mantuvo un tono desafiante, y en la que el empresario aseguró que ponía a disposición de la investigación el teléfono del transportista que “llevaba el carbón de forma ilegal cuando se produjo el accidente del año 2022. Quiere comparecer”, aseguró Alonso.
“No tiene formación”, dice Alonso
Victorino Alonso defendió su gestión, pero tiró por los suelos las gestiones de Chus Mirantes, su mujer y su hijo. “Estas personas no tiene formación” , remató. El empresario minero Jesús Rodríguez Morán, 'Chus Mirantes', eludió esta semana responder a cualquier cuestión relacionada con el accidente mortal registrado en la mina de Zarréu, en el concejo asturiano de Degaña, donde el pasado 31 de marzo murieron cinco trabajadores y otros cuatro resultaron heridos. El apoderado de Combustibles Asturiana y Leonesa (Combayl) se acogió a su derecho a no declarar ante la comisión parlamentaria que investiga las circunstancias en las que se produjo el siniestro laboral, al igual que lo hizo su mujer, Ana María Rodríguez, administradora única de la compañia Combayl; y su hijo, Adrián Rodríguez; administrador único de Blue Solving, la actual explotadora de la mina, quienes tampoco respondieron a las preguntas de los diputados en sus respectivas comparecencias.
0