Los españoles elegidos para representar a Die Linke en Berlín: “Sí que hay manera de frenar a la ultraderecha”
Si por algo es conocido Berlín, además de por la música electrónica, es por su diversidad y multiculturalidad. Y, consciente de ello, Die Linke (La Izquierda) ha querido aprovechar ese filón para conectar con partes de la población que han estado más desconectados de la política local. Las elecciones locales de Berlín han presentado una oportunidad excepcional para Die Linke, que ganó la semana pasada por primera vez en toda la capital alemana y en más de un tercio de los barrios, que cuentan con sus propias competencias como planificación urbanística, servicios sociales y movilidad, entre otros.
Con la vivienda y la limpieza de las calles como asuntos centrales, la formación liderada por la turco-alemana Elif Eralp ha conseguido el 25,7% de los votos. Dos emigrantes españoles y una hispano-alemana figuran en las listas de concejales y parlamentaria electos: Jaime Martínez, palentino; Luis Sanz, madrileño; y Pilar Caballero, berlinesa hija de españoles.
Jaime Martínez lleva trabajando en la Universidad Libre de Berlín desde 2016, milita en Die Linke desde 2019 y espera participar de la política local de Steglitz. Luis Sanz, que tuvo que emigrar con la crisis económica a Berlín, ciudad que le acogió hace 13 años, será uno de los concejales del barrio de Neukölln, un barrio multicultural del sur de la capital alemana. Ambos militaban en Izquierda Unida antes de afiliarse, en Alemania, a Die Linke. De hecho, Jaime Martínez encabezó la lista provincial de IU en Palencia a las Cortes de Castilla y León en 2019. Pilar Caballero es hija de inmigrantes españoles y, como ella sí es alemana, ha podido presentarse para la cámara de Diputados de Berlín.
Los tres destacan el trabajo que ha hecho su partido durante años para llegar hasta este punto y destacan la estrategia específica para estos comicios. “Hemos emulado el ejemplo de Mamdani”, apunta Martínez. Aunque Die Linke tenía más de cien propuestas, se ha centrado dos temas concretos: la vivienda y el servicio de limpieza, que atiende de manera desigual a los barrios pudientes y obreros, una idea englobada en el eslogan de Die Linke, 'Hacer Berlín asequible'. “Tras las elecciones de Sajonia-Anhalt, se lanzó una campaña antifascista, pero no solo se trataba de ir a la contra, sino de 'entendemos que hay un descontento, pero queremos generar un espíritu constructivo'”, explica este palentino.
Los tres españoles reconocen la excepcionalidad berlinesa después del crecimiento de la extrema derecha en Sajonia-Anhalt y en el estado de Mecklemburgo-Antepomerania, donde Alternativa por Alemania (AfD) ha conseguido el 38,2% de los votos.
Luis Sanz recuerda que más del 80% de la población de Berlín vive de alquiler, por eso la vivienda es una cuestión tan importante en la zona. “Berlín es una ciudad, y aquí el problema más importante es el de la vivienda. Los alquileres están demasiado altos y hay demasiada poca regulación”, reflexiona Pilar Caballero: “Y la estrategia de ir puerta a puerta y escuchar a la gente aquí ha funcionado. Les hemos preguntado por sus problemas”. Die Linke quiere implementar el referéndum de 2021 y expropiar a los tenedores de más de 3.000 viviendas.
Los jóvenes y las mujeres han sido dos de los grupos sociales que más han apoyado a Die Linke en Berlín, que también ha tenido crecimiento de voto entre las personas con formación superior y trabajadores por cuenta ajena. “En Sajonia-Anhalt, AfD ha arrasado entre las personas que tienen condiciones de vida más precarias, y en Berlín hemos ganado nosotros en ese grupo, aunque aún llegamos menos a los pensionistas, y tenemos que ver si tiene más relación con la historia y el Muro”, apunta Martínez.
Campaña en 400.000 puertas
Aupado por activistas, asociaciones, grupos sociales y organizaciones de inmigrantes como el Bloque Latinoamericano de Berlín, Die Linke ha querido mostrar la diversidad que vive y convive en Berlín y ha visto la necesidad de ser una referencia para sus habitantes: sus oficinas se han convertido en puntos de información sobre cómo afrontar los imposibles del alquiler o cómo pedir ayudas sociales, mientras la estrategia de ir puerta a puerta ha funcionado de manera muy positiva.
En dúos, los militantes de Die Linke se han personado en unas 400.000 puertas de Berlín para escuchar las demandas de sus ciudadanos y plantear sus propuestas. Sanz también destaca que Die Linke tiene marcado un sueldo máximo para sus representantes, y la diferencia va a la financiación del partido y a inversiones en los barrios.
Entre sus primeras medidas, Eralp plantea reforzar los topes del alquiler, trabajar contra la usura del alquiler, mejorar la limpieza, una 'gira' de escucha por Berlín y mejorar la atención a las personas sin hogar. “Ahora hay que no defraudar, que es complicado por lo difícil de la cuestión. No queremos ser un partido protesta, pero queremos canalizar la protesta”, sostiene Sanz.
Para Martínez, el crecimiento de AfD no es “imparable”, aunque sí reconoce que las políticas de conservadores (CDU) y socialistas (SPD) está generando “un caldo de cultivo de desesperanza, cabreo e indignación”. “Hay gente que no tolera más recortes sociales y que los trenes cada vez sean más impuntuales mientras se invierte en gasto militar. Si a esa frustración le sumas el racismo estructural, los discursos de extrema derecha o la arabofobia calan”, explica Jaime Martínez.
Luis Sanz vive en Neukölln, el distrito de Europa con la mayor comunidad palestina, en el que hay más de 300.000 habitantes y que en muchas ocasiones es criminalizado por parte de los partidos de extrema derecha. En ese distrito, ha ganado la candidatura de Die Linke de la mano del palestino Ahmed Abed con un 32% del voto, aunque aún no está claro si podrá ser elegido alcalde de distrito, porque necesita el apoyo del resto de formaciones.
En el barrio, el segundo partido ha sido la CDU, con un 15% del respaldo. “Neukölln es un ejemplo de lo que es Berlín”, defiende Sanz. “En el centro de la ciudad el voto suele ser verde o socialdemócrata. Y en la periferia hay mezcla de burguesía venida a menos y una clase trabajadora. Y es la historia de siempre, ¿cómo llegas a todos? No llegábamos a la periferia, pero en algunas zonas hemos pasado de un 3% a un 18%, siendo parte del granero de la extrema derecha, que aumenta bastante, pero se queda lejos respecto a otras regiones. Si uno se consigue plantear como alternativa, sí que hay una manera de frenar a la extrema derecha”.
Ahora toca pensar en el futuro más próximo: en las negociaciones para acordar qué áreas dirigirá cada partido dentro de los barrios y cómo se configura el nuevo gobierno de Berlín, porque buena parte de los berlineses busca cambios grandes en la ciudad. “Hay que no defraudar la esperanza. La gente tiene que notar que la vida cambia. Si no conseguimos que noten que pueden vivir mejor, de alguna manera, en cinco años la situación será diferente. La responsabilidad es muy grande”, remata Martínez.
0