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CV Opinión cintillo

El movimiento se demuestra andando

El 'president' Carlos Mazón y el diputado de Compromís Juan Bordera, en el pleno de Les Corts.

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La tarde del 17 de abril del año 2023, Juan Bordera, activista ecologista de enorme reconocimiento por su trabajo en la divulgación del cambio climático antropogénico, recibió en su móvil una llamada que estaba esperando. En buena medida, podía estar en juego el destino de los años siguientes del País Valencià. Juan y yo estábamos convencidos de que su generosidad y la de Verds serían decisivas para la creación de una candidatura conjunta de Compromís y EUPV en las elecciones autonómicas.

En el despacho del Verds en la sede nacional de Compromís estaban reunidos los secretarios generales de los tres partidos que integran la coalición. Ante el impasse y viendo que el tiempo pasaba, el secretario general del Verds marcó el teléfono de Juan Bordera. Un mes antes había propuesto a la ejecutiva nacional de Compromís actuaciones pioneras en la política valenciana: Verds cedía su puesto en la lista a un independiente y dado el prestigio de este solicitaban que la ejecutiva nacional validara la propuesta. Quedó aprobada por unanimidad.

Verds, sin embargo, a la vista de cómo transcurrieron las negociaciones sin éxito para la confluencia electoral de la izquierda volvió a hacer una apuesta sin precedentes. Y esta vez, juntamente con Juan Bordera, cedían la mitad de su representación parlamentaria, y Bordera su futuro escaño para que hubiera una candidatura conjunta de la izquierda.

Las elecciones se presentaban muy inciertas: Mónica Oltra, vital para la constitución de los gobiernos que desalojaron a la derecha más condenada penalmente de España, por primera vez en la historia de Compromís, no estaba en la papeleta de la circunscripción de Valencia. La lucha contra la corrupción, que Mónica había enarbolado y representado no solo en el País Valencià, sino también en todo el Estado, se había cobrado su primera víctima. También fue la primera ocasión en que se utilizó el lawfare. La recuperación de los servicios públicos, que habían sido degradados para poder ser privatizados por el PP, había tenido como respuesta acciones que podríamos calificar de mafiosas.

En 2026, el promedio de las encuestas de los últimos 12 meses sitúa a Compromís en condiciones de aspirar a todo en las próximas elecciones. Recordamos que en 2015 se consiguieron los mejores resultados autonómicos, hasta la fecha, con cerca de 460.000 votos. También ese año se consiguieron unos resultados históricos en unas municipales con 380.000 votos. Hoy esos registros son superables.El próximo ciclo electoral en el PV va a volver a ser histórico. Por primera vez, una fuerza ecologista, valencianista y transformadora podrá liderar la coalición de gobierno.

No será fácil. Tenemos que afrontar la revolución tecnológica que dota de medios capaces de segmentar hasta el 1:1 la propaganda electoral como tendrán las derechas de los tech bros. También debemos contrarrestar la manipulación que ya es conocida y perfectamente descrita en la película Brexit: The Uncivil Waren la que se muestra cómo la potencia en el tratamiento de datos por parte de la empresa Cambridge Analytica y el talento mercenario de Dominic Cummings consiguen ganar unas elecciones en contra de la opinión inicial del pueblo británico que fue manipulado por el uso de una nueva tecnología que desconocía y por lo tanto para la que carecía de anticuerpos.

Hoy sabemos que la respuesta eficaz es el contacto directo con el pueblo. Es el pueblo valenciano el que hizo dimitir a Mazón; es el pueblo valenciano el que apoya las huelgas educativas; es el pueblo valenciano el que podrá tirar a un gobierno de inútiles. Las asociaciones de víctimas de la DANA, La PAH, el Sindicat de Llogateres, los movimientos antituristificación… muestran un camino. Aprendamos de ellas.

Els Verds-Esquerra Ecologista fue y es un partido integrado por activistas curtidos en la presencia en el espacio público y en poner el cuerpo. El ecologismo social desde siempre ha debido enfrentarse con oligopolios y el poder económico. Hace 30 años, cuando estas ideas no estaban tan asumidas como ahora, hablar de la necesidad de limitar las actividades depredadoras para la ciudadanía y el planeta requería valor.

Defender en zonas hostiles la protección del territorio a veces supone arriesgar patrimonio y seguridad física. ¿Cómo afrontamos desde el ecologismo esa situación? Con lazos extremadamente fuertes entre las personas que compartíamos una misma visión. Creando espacios de trabajo conjunto donde todas las personas sensibilizadas confluimos: Xarxa de l’Aigua Clara, Mesa pel Xúquer, Compromís pel Territori, Acció pel Clima, Plataforma pel Nou Model Energètic, Tanquem Cofrents, en el ámbito de país; y, en el espacio comarcal, Per l’Horta o València Ciutat-Port. No fue en vano. Décadas de no conseguir resultados dieron paso a alcanzar grandes logros.

Las organizaciones ecologistas no desaparecieron: Ecologistes en Acció, Acció Ecologista-Agró, Greenpeace, WWF, SEO/BirdLife, las organizaciones preexistentes en el País Valencià están rejuvenecidas y fuertes. Se crearon sinergias decisivas. Supimos entender la gravedad del momento. Y actuar con altura de miras.

La información que recibimos sabemos que es parcial ya que nos llega por medios con sesgo. Todas las personas hemos oído hablar de la competición darwinista, pero pocas conocen a Lynn Margulis. Seguramente es porque desarrolló una teoría de la cooperación simbiótica que cuestiona la tesis darwinista de la competencia en la lucha por sobrevivir. La evolución también se produce por la cooperación.

Compromís es un espacio de cooperación simbiótica y de competición virtuosa. Posiblemente somos creíbles porque no nos acomodamos. Compromís no es un acuerdo de élites. Seguramente el mayor acierto que hemos tenido es organizarnos sobre la base de la auctoritas y no de la potestas. No es el cargo sino la capacidad y lo que aportas al objetivo común lo que valida. Nos está mandando el “gobierno de los peores” y lo hemos pagado con vidas. Necesitamos un gobierno con las mejores personas para restañar profundas heridas.

Creemos que necesitamos a las mejores personas en su mejor momento. No hablamos de currículums que dependen del lugar de nacimiento, hablamos de lo hecho día a día en organizaciones sociales, ecologistas, sindicales, las luchas feministas y migrantes. Y también en los partidos. Verds-Compromís volvemos a estar en condiciones de contribuir aportando propuestas y personas.

Nuestro pequeño país tiene la ventaja de la proximidad, de permitir que todos y todas nos conozcamos y que sepamos a quién preguntar para hacer una mesa redonda para hablar de ciertos temas, para buscar soluciones. También para gobernar.

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