Hacienda se resiste a una subida de impuestos y deja el debate en manos de los grupos parlamentarios valencianos

En el centro, el conseller de Hacienda, Vicent Soler, acude a las Corts acompañado de su equipo.

La subida de impuestos a las grandes fortunas del Gobierno de coalición que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias anunciaron el pasado martes fue escuchada con mucha atención en las filas de Compromís y Unides Podem. Dos de los tres socios del Gobierno del Botánico llevan semanas reclamando en el Parlamento autonómico y en sus espacios como partidos una reforma fiscal a la Conselleria de Hacienda y Modelo Económico, sin encontrar respuesta.

Los socios lamentan que el PSPV y sus dirigentes no quieran hablar de una nueva subida de impuestos a grandes fortunas. El pasado jueves, en la sesión de control al president de la Generalitat, Ximo Puig dejó sin responder las preguntas de los portavoces de Unides Podem y Compromís sobre esta cuestión y se limitó a enumerar algunas partidas de los presupuestos que el Ejecutivo aprobaría al día siguiente. En los socios de gobierno hay cierto malestar por la elusión que hace el PSPV y la conselleria de Hacienda a estas medidas, muy similares a las que plantea el Gobierno central. La coalición, junto a Unides Podem, se apoya en la reforma presentada por Sánchez e Iglesias para reclamar coherencia al Gobierno autonómico y presionar para una subida de impuestos y la inclusión de tasas verdes.

El viernes, el conseller Vicent Soler expresaba tras la presentación de los Presupuestos de 2021, los más expansivos hasta la fecha, que el Ejecutivo ya abordó una ambiciosa reforma fiscal en 2017 -una medida que Podemos reivindica como fuerza impulsora- y se mostraba abierto a las propuestas "rigurosas y prudentes". Soler destacaba que el Gobierno central hace ahora lo que el valenciano lleva haciendo seis años: "Llevamos años de ventaja" en materia de justicia fiscal. "Estamos a favor del artículo 31 de la Constitución: que pague más quien más tenga. Como gobierno estamos absolutamente dispuestos, solo faltaba eso", zanjaba el conseller.

La reforma fiscal deberá abordarse en la Ley de Medidas Fiscales, también llamada Ley de Acompañamiento a los presupuestos, cuyo proyecto se aprobó hace más de un mes. En ello se amparan los dirigentes socialistas del Gobierno valenciano para no abordar esta cuestión: el debate, explican, se dará en las Corts Valencianes, puesto que debería introducirse como enmienda a la ley de acompañamiento. Si el Parlamento lo aprueba, el Ejecutivo lo integrará, responda o no al criterio de los responsables de Hacienda.

Los socialistas no son partidarios de incrementar los impuestos en esta época de pandemia. Como indicó su portavoz, Manolo Mata, en una entrevista con elDiario.es, confían en que si las grandes fortunas han incrementado su patrimonio, los mismos tipos impositivos bastarán para recaudar más. Sin embargo, las cuentas que ha presentado Soler prevén una caída superior al 1% en la recaudación de impuestos directos e indirectos. Además, muchos dudan de la capacidad recaudatoria del tramo del IRPF que plantea Compromís, que estima que afecte a 13.000 contribuyentes con rentas superiores a los 200.000 euros.

En otra órbita planea una segunda cuestión: el apoyo de Ciudadanos a las cuentas públicas. La formación que lidera Toni Cantó se ha mostrado muy interesada en esta negociación, con varias reuniones con el president Ximo Puig. Cantó no quiere apoyar unas cuentas que suban los impuestos, aunque la dirigente nacional, Inés Arrimadas, sí se ha mostrado dispuesta a apoyar las cuentas del Estado en el Congreso pese a la reforma fiscal. Un acercamiento que no gusta nada a los socios del Botànic, que insisten en seguir tirando de los de Puig hacia la izquierda.

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Publicado el
30 de octubre de 2020 - 22:31 h

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