El Gobierno aprueba el plan de 30 millones para regenerar las playas del Parque Natural de la Albufera dañadas por el Puerto de València

La playa de la Garrofera con las dunas dañadas y con manchas de fuel.

La Dirección General de la Costa y el Mar dependiente del Ministerio de Transición Ecológica ha aprobado definitivamente el proyecto de regeneración de las playas de El Saler y la Garrofera con importe total de 30 millones de euros, tal y como publicó el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 10 de enero.

El visto bueno del plan se produce tras haber respondido a un total de 18 alegaciones e informes, muchos de los cuales se han tenido en cuenta para mejorarlo, y tras haber obtenido la declaración de impacto ambiental, publicada en el BOE el día 6 de agosto de 2021.

El proyecto, para cuyo inicio de obras no existe aún un plazo concreto, consiste en la regeneración del frente costero, que comprende las playas de l'Arbre del Gos (2.600 metros), de El Saler (2.700 metros) y la Garrofera (1.800 metros), desde el espigón sur de la playa de Pinedo hasta la gola de Pujol, en el término municipal de València, con una longitud de 7.000 metros.

En todo este frente se llevará a cabo una recarga artificial con 2,9 millones de metros cúbicos de arena, para la regeneración de estos espacios naturales lo que permitirá la restitución de la línea de orilla actual a su posición en el año 1965, hasta conseguir un ancho de entre 40 a 70 metros según las zonas, y la prolongación de la Gola de Pujol, que permita el apoyo del material vertido.

En el caso de la Gola, se prolongarán los dos espigones actuales, el norte con una longitud de 161,1 metros y una batimetría de -2,3 metros y el sur tendrá 172,3 metros de longitud y una batimetría de -1,5 metros, según especifica la evaluación.

La forma en planta de ambos espigones arranca continuando la traza de los espigones actuales, y se adentran en el mar siguiendo una alineación recta hasta alcanzar las cotas batimétricas indicadas. Estas alineaciones forman un ángulo de unos 125 grados respecto a la línea de costa.

La “descripción y localización del proyecto”, señala al Puerto de València como uno de los causantes de la erosión de las playas. Tanto es así, que el propio proyecto redactado por el Ministerio de Transición Ecológica, en la memoria justificativa de la actuación, achaca la erosión que vienen sufriendo estas playas “al efecto sombra y de difracción que provocan las obras de abrigo” del Puerto de València y considera que “el proceso regresivo amenaza, de forma especial, a los ecosistemas de la Dehesa, por el estrechamiento de la restinga que cierra L'Albufera”.

Informe vinculante del Parque de la Albufera

Entre las alegaciones aceptadas, el Ministerio ha aceptado incluir en el proyecto definitivo un sistema de captadores para la fijación de la arena y favorecer así la generación de embriones dunares, una observación realizada por la Concejalía de Devesa-Albufera del Ayuntamiento de València. Por otra parte, y en respuesta a la Conselleria de Emergencia Climática, se monitorizarán las especies silvestres presentes durante la realización de las obras para “evitar y minimizar el impacto” de las actuaciones en la fauna y flora del lugar y se adjuntará un “informe previo favorable, preceptivo y vinculante, del órgano gestor del Parque Natural”, que se dispondrá antes del comienzo de las obras.

Asimismo, el Ministerio se compromete a contemplar el listado de especies marinas de la zona y sus hábitats como condicionantes durante la ejecución de la obra para “evitar cualquier vertido” de la draga durante el trayecto entre el yacimiento de arena y el tramo de costa a regenerar. Y también efectuará un estudio de patrimonio arqueológico en la gola de Pujol que, si es necesario, modificará el plan de vigilancia ambiental.

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