Seis meses para poder salir de un atolón del Pacífico
“Bueno, finalmente, ¡acabo de aterrizar en Fiji! Hasta una hora antes de llegar el avión a Tuvalu todavia no sabía si estaba autorizada a viajar...ufff... no te imaginas qué montaña rusa de emociones”.
Así de eufórica y emocionada se ha mostrado Susana Hernández, conductora de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València, tras lograr abandonar Funafuti, el atolón de 400 metros de ancho por 15 kilómetros de largo en el que permanecía atrapada desde el pasado mes de marzo como consecuencia del cierre de fronteras derivado de la pandemia del coronavirus. Esta isla es la capital de Tuvalu, uno de los países más pequeños del mundo.
Hernández salió de España con destino a las islas Fiji y a otros archipiélagos del Pacífico el pasado mes de enero con la idea de regresar a finales de mayo “con el motivo de trabajar durante unos meses en un proyecto de reconstrucción de casas destrozadas por el ciclón Winston en una de las islas no turísticas de Fiji y también en diferentes proyectos de permacultura en otra de las islas”.
La irrupción de la pandemia le cogió realizando otras labores humanitarias (reparto de víveres de primera necesidad) en la mencionada isla, de la que ya no pudo salir pese a los reiterados intentos, hasta ahora. Tras publicar su caso eldiario.es, el portavoz de Compromís en el Senado, Carles Mulet, se puso en contacto con el gabinete de la ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europa y Cooperación, Arancha González, para trasladarle la preocupación por el caso y el departamento de Exteriores, desde el consulado de Sídney (Australia) informó de que estaban realizando gestiones para que pudiera desplazarse a Fiji, única vía de escape para conectar con vuelos internacionales, con el fin de que desde allí pueda tomar un vuelo internacional y llegar a España.
Según explica Hernández vía mail, llevan confirmando y cancelando vuelos “desde finales de julio cada vez con excusas diferentes y muchas sin demasiado sentido, pero finalmente y tras muchas cancelaciones, se ha dado un vuelo especial desde Fiji a Tuvalu con repatriados de Tuvalu que estaban en Fiji y ha sido mi gran oportunidad para salir de la isla”.
La valenciana llegó a Fiji el pasado miércoles 16 de septiembre y estaba en un hotel designado por el Gobierno pendiente de una prueba PCR que le hicieron a su llegada al aeropuerto para poder seguir su ruta de regreso hasta España: “En el caso de que fuera negativo, podría salir mañana (jueves 17 de septiembre), puede ser que encuentre una ruta vía Nueva Zelanda, Hong Kong, Zurich, Madrid y consiga por fin poner muy pronto mis pies en suelo español”.
Así pues, si todo sale bien, podrá cumplir sus deseos nueve meses después de abandonar su casa en València: “Lo primero que haré cuando llegue será abrazar fuertemente a mi familia y celebrar que estamos vivos”.
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