ENTREVISTA Cantante y compositora

Brisa Fenoy: "Es casi imposible salirse del sistema, cuando te alejas de lo políticamente correcto van a por ti"

La cantante y compositora Brisa Fenoy

A Brisa Fenoy no le da miedo expresar sus ideas por controvertidas que puedan llegar a ser. Lo hace a través de sus redes sociales, en entrevistas y, por supuesto, a través de su trabajo. Acaba de lanzar una nueva canción que se titula Fake y llega acompañada por un videoclip grabado por Apátrida Producciones en la reserva natural de Wakana, en Cádiz, la residencia actual de la artista. Ha contado con la colaboración de Vinila Von Bismark y en su letra denuncia la desinformación en la que vive la sociedad y aboga por un despertar colectivo.

Le gusta hablar y se explaya en las respuestas que concede a elDiario.es por teléfono desde el campo de Cádiz, acompañada por su perra. La artista que revolucionó Operación Triunfo en 2018 con su canción Lo malo se encuentra ahora en un proceso de autoconocimiento mientras trabaja para terminar su primer disco, previsto para febrero de 2021. Se titulará Amor o poder, como el libro que publicó en septiembre de 2019 con la editorial Temas de Hoy, una recopilación de manifiestos en los que explica el por qué de su música.

Su última canción, Fake, habla de las noticias falsas y la desinformación ¿Es una crítica a los medios de comunicación? ¿Quién gana con esa desinformación?

Al final no es solo una crítica a los medios de comunicación, también señalo la forma en que nos informan las grandes empresas, los gobiernos y todos los que "gestionan" el mundo en el que vivimos. Por eso en el vídeo aparezco yo vestida de presentadora.

Es una analogía de la sociedad. También se ve una tribu de la que me quiero ir porque sus normas, sus leyes y sus ritos no van conmigo y quiero ir por libre. Así que me escapo pero me vienen a coger corriendo. Al final es eso, que ninguno podemos ir por libre, todos pertenecemos a una sociedad en la que todo es un fake.

Yo creo que es casi imposible salirse del sistema, pero creo que sí te puedes desmarcar un poco. Pero cuando te sales de lo políticamente correcto van a por ti. A censurarte, a silenciarte. A muchos artistas y a muchas personas hasta los han matado. Me he dado cuenta de que estamos en una Matrix, en una realidad que está gestionada por ellos, bajo su control y que nosotros no podemos salir. Es un mundo fake.

Habla de censura. ¿De qué manera se ha sentido censurada?

Me he visto censurada en muchos momentos a lo largo de mi vida. El próximo single, que va a salir el 13 de noviembre, se llama Bonita. Y el estribillo dice "si fuese bonita y calladita al final todo me iría mucho mejor". Si no te censuran, te llaman loca, racista, lo que sea, porque me han llamado de todo. Cuando empiezas a ser tú, a tener un pensamiento crítico y empiezas a señalar cosas, mucha gente o medios sensacionalistas, empiezan a ponerte etiquetas. Desde 'conspiranoica', 'negacionista', 'extrema derecha', 'racista', 'extrema izquierda'. No gusta que cada uno tenga su verdad.

Obviamente no puedo ser 100% congruente con todo lo que pienso y lo que hago porque al final el sistema es el que es. Pero lo intento y cada día voy haciendo un poquito más, construyendo mi realidad conforme a mis valores, mi manera de pensar y de sentir.

Ha dicho varias palabras que llaman la atención. Por ejemplo, negacionista y conspiranoica. ¿Tiene que ver con el tema de la COVID-19? En su canción Fábricas de miedo habla del confinamiento con frases como "tu casa es tu nueva cárcel".

Yo lo que veo es que en la historia de la humanidad se han creado crisis para ofrecernos sus soluciones. Pero la mayoría de veces los problemas están organizados. Un 1% de la población es dueño de la mayoría de los recursos del planeta y nos dirigen. Esa élite controla las grandes multinacionales, las grandes empresas. Los políticos están después. Y al final parece que son lo mismo: de derechas, de izquierdas, da igual. En el mundo en el que vivimos todo está organizado en base al poder.

También ha dicho otra palabra: racista. Sorprende porque usted tiene letras bastante comprometidas como la de Jericó y colabora con el Sindicato de Manteros.

Sí, a favor de la igualdad siempre. De ese amor por encima del poder. Al final esto fue una movida de cuando el confinamiento por lo de Black Lives Matter. Me pareció muy curioso cómo de repente los medios de comunicación generalistas y sensacionalistas se fijaron en el tema cuando hay racismo, matanzas y asesinatos todos los días en nuestro país y por supuesto en el Estrecho de Gibraltar, donde yo vivo, que muere gente diariamente. De los refugiados cada vez se habla menos. Mi chico es de Ecuador, y yo he ido mucho a Latinoamérica y allí también hay un gran éxodo de personas que se van a Estados Unidos y mueren por el camino. Los chicos del Sindicato de Manteros casi una vez a la semana tienen algún problema.

Cuando todo el mundo subió su fotito negra a Instagram para apoyar al Black Lives Matter me pareció muy hipócrita. Y ese día publiqué una reflexión sobre todo esto que te estoy contando y me tildaron de racista por no poner la foto. Pero a veces no sabemos ni qué estamos defendiendo. Igual eso es un movimiento ecocapitalista que quiere simplemente distraer para movidas de elecciones, de consumo, para beneficiar a unas empresas y no a otras. Al final, detrás de todo lo que consumimos diariamente casi siempre hay algo fake detrás.

 ¿Y cómo llegó a colaborar con el Sindicato de Manteros?

Asistí a un evento que hicieron con Playground en Barcelona y contaron todo su proyecto y las necesidades que tenían. Entonces yo les apoyé siendo embajadora de su marca Top Manta y dándole muchísima visibilidad siempre. Además les encargué toda mi colección de camisetas de Amor o poder y de Jericó.

En su última canción, Fake, colabora con Vinila Von Bismark ¿En qué momento se encuentran y surge la idea?

Nos seguíamos por redes. Y todo lo que subía a mi me encantaba y la admiraba mucho porque no intenta agradar a nadie. Habla de su música y de sus cosas. De hecho tiene otro perfil en Instagram además del personal que se llama @elcorazondelawitch, en el que pone cosas de astrología o de numerología, que me parece muy interesante. Y en el confinamiento empezó a hablar abiertamente de que todo le parecía un fake, de páginas que había encontrado, de todo lo que está pasando a nivel mundial, del despertar colectivo, de que la tierra que está subiendo a quinta dimensión, de todos los destapes de Hollywood, todo esto de la élite.

Y me parecía muy valiente porque yo comenté alguna cosa y me pusieron a caldo, pero a ella le da igual. Yo hice Fake durante el confinamiento y le dije que tenía que hacer el featuring conmigo en esa canción. Este verano la grabamos aquí en Wakana y disfrutamos muchísimo. Ella y la Mari de Chambao son de las pocas amigas que podría tener yo dentro de la música.

Ahora trabaja como independiente, pero estuvo en Universal, una discográfica multinacional. ¿Cómo fue la experiencia?

Es una gran empresa y fue muy bien, lo que pasa es que la manera que yo tengo de trabajar y en la que yo concibo mi música y mi manera de vivir es muy diferente a lo que Universal me ofrecía. Para sacar un tema pasaban ocho meses, tampoco me daban nada a nivel económico para apoyar las canciones, realmente me lo ponía todo yo. Y si quería sacar algo por mi cuenta o no me dejaban o si me dejan tampoco me lo apoyaban económicamente.

Al final las discográficas están muy bien para artistas que hagan música más para desconectar y la reivindicativa no les interesa porque no venden. Ellos están acostumbrados como gran multinacional a recuperar el dinero rápido y a quien me ingresa más rápido le apoyan más, es como una carrera. Así que me hice independiente y por lo menos tengo la satisfacción de poder sentirme libre, más satisfecha y hablar de lo que siento y de lo que quiero.

He cambiado mucho desde entonces y la verdad es que el confinamiento, una parte de mí, lo ha agradecido. Porque yo antes no paraba de trabajar. Estaba todo el día con conciertos, producciones, eventos, viajes, marcas… y en el confinamiento pude parar y desde entonces he hecho un proceso muy fuerte, en el que sigo y seguiré toda la vida porque esto es un no parar hasta que nos morimos. Ahora me siento capaz de decir 'no' a lago si no quiero hacerlo. Porque antes sentía que tenía que estar en todo y pensaba que si no iba a tal evento o a recoger tal premio no iba a quedar bien. Así que he empezado a quitarme creencias, miedos, lastres. Y ahora me he venido al campo y si hay algo que me apetece o que sí que es bueno, pues lo haré y si no, no.

Su canción Lo malo salió justo cuando el movimiento feminista se hizo fuerte en 2018, con aquella manifestación del 8M en la que algunas pancartas llevaban sus letras. Y tiene más temas con letras feministas como Santos ovarios. Para usted, ¿ha mejorado o empeorado la situación de las mujeres en nuestra sociedad?

Yo creo que ha mejorado. Pero ahora está de moda el feminismo y todas las marcas van a la ola, todos los artistas se suben. Y también se confunde mucho lo del feminismo con la hipersexualización. Yo no me considero solo feminista sino que me considero humanista, en el sentido en que el objetivo es la igualdad de todas las cosas: las personas, los animales, las plantas, el planeta. El respeto mutuo en base al amor. Pero el mundo es totalmente contrario a eso: la competitividad es el poder, el miedo y el ego.

Se sexualiza mucho a la mujer y, en realidad, nosotras mismas también lo hacemos. Pero no sé hasta qué punto eso es lo que yo pensaba que iba a ser todo este movimiento, hasta qué punto se ha dispersado, se ha ido por otro lado. Ahora parece que la mujer es así porque ella lo quiere, mueve el culo porque ella lo quiere. No sé si es a lo que vamos o no, pero yo no lo veo así. Intento no caer mucho en esa hipersexualización.

Con todas estas ideas, ¿hacia dónde va ahora su trabajo?

El 13 de noviembre saco la nueva canción que se llama Bonita, que comenté antes. Estoy preparando el disco de Amor o poder, que saldrá en febrero de 2021. Recopilará canciones que ya han salido y algunas nuevas. Va a tener una narrativa audiovisual que se alojará en una plataforma a lo mejor como Filmin o algo así y si no directamente en YouTube.

Este primer disco es el que me hace presentarme y explicar por qué yo me quiero mover más en el amor y no en el poder. En Fake o Bonita ironizo sobre ese poder y lo caricaturizo para decir que nos tenemos que dirigir hacia un cambio que está en uno mismo para que después pueda ser colectivo.

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Publicado el
28 de octubre de 2020 - 23:22 h

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