La patronal rechaza la actitud “incívica” de ciertos manifestantes que increparon a turistas en Mallorca
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Miles de personas han protestado este domingo en Palma contra la “turistificación” en una manifestación que ha sido convocada por la plataforma Menys Turisme, Més Vida, en la que han exigido “decrecer turísticamente y poner límites”. La protesta ha congregado a unas 30.000 personas, según datos de los organizadores, mientras que los manejados por las autoridades policiales sitúan la cifra en 8.000 personas.
Al final de la manifestación, un centenar de personas se dirigió a las terrazas del Paseo del Born y de la plaza Joan Carles I —en el centro histórico de Palma— para rodear a los turistas. Este incidente (muy minoritario y apenas representativo) ha provocado la indignación de las patronales hoteleras y empresariales de Balears. La vicepresidenta ejecutiva de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), María José Aguiló, ha condenado estos comportamientos incívicos, que ha calificado de “puntuales”.
Por otro lado, ha lamentado que las reivindicaciones quedan “desdibujadas” y “desfiguradas” por la entrada de temas ajenos al turismo. En este sentido, ha afirmado que mientras que la manifestación del año pasado fue más numerosa, y estuvo centrada en la vivienda, la del pasado domingo fue “una centrifugadora en la que han entrado temas como la vivienda, el turismo, la lengua o la palestina”. Sobre los comportamientos incívicos de algunos manifestantes contra los turistas, añadió que “hacen perder la legitimidad de quien los comete”.
Pese a todo, la representante de la patronal hotelera afirmó compartir el “espíritu reivindicativo” en materias como la vivienda o la movilidad, aunque expresó sus dudas sobre el nivel de representatividad que pueden tener “8.000 personas respecto al millón de población del conjunto de Mallorca”.
También ha mostrado su rechazo a las actitudes señaladas por la patronal hotelera la CAEB (Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears), al tiempo que ha pedido “respeto para empresarios y trabajadores”. Gabriel Llobera, vicepresidente de la CAEB, ha definido como “intimidación” lo que han vivido algunos turistas por parte del grupo minoritario de manifestantes.
Así, Llobera ha considerado que tal actitud mostraba “agresividad por una parte los manifestantes”, que la patronal quiere condenar. Además, rechazan los mensajes que han tildado de “xenófobos”, que algunos manifestantes lanzaron contra los turistas. La CAEB ha recordado también que los turistas estaban sentados en las terrazas, un espacio que los empresarios “abonan legalmente cumpliendo con estrictas medidas de espacio y control”.
Además, ha señalado que algunas consignas de la manifestación son el resultado de la “manipulación política” y que “nada tienen que ver con el turismo”. En este sentido, ha remarcado que la crisis de vivienda o los problemas relacionados con la movilidad “no son culpa del turismo”.
Según Llobera, el problema es que “las infraestructuras son prácticamente las mismas” que hace 20 años, pese a que la población ha aumentado en 400.000 habitantes. En cuanto al problema habitacional, ha criticado que “la política de vivienda ha sido inexistente desde hace varias legislaturas”. Por último, a diferencia de la FEHM, ha señalado que los responsables de las actitudes incívicas “tienen nombre y apellidos” y que las organizaciones que los sustentan también, por lo que ha pedido actuaciones a Delegación del Gobierno, dependiente del Ministerio de Política Territorial.
“Condena y rechazo del Govern a la minoría que increpó a los turistas”, ha afirmado al programa ‘Al Dia’ de IB3 Ràdio Toni Costa (PP), vicepresidente del Govern. Costa añadía que las actitudes, aunque minoritarias, no eran aceptables. Consultado por elDiario.es, Costa ha mantenido la misma posición. “Condenamos y rechazamos cualquier incidente o actitud hostil hacia otros residentes o visitantes, pero pensamos que la mayoría de los manifestantes fueron ejemplares”, ha valorado. “Los incidentes solo se pueden atribuir a una minoría que no representa ni a la mayoría de los manifestantes, ni mucho menos a los ciudadanos de estas Islas”, ha remarcado.
Los manifestantes piden un “cambio de rumbo”
El portavoz de la plataforma Menys Turisme, Més Vida, Jaume Pujol, explicó que la movilización de este domingo es por “el derecho a una vida digna”, ya que “hace falta parar la turistificación, decrecer turísticamente y poner límites”. En este sentido, en su opinión, lo único que ha hecho el Govern en esta materia ha sido “un pacto y una mesa por la sostenibilidad” que ha sido “un fracaso”.
Entre las principales reivindicaciones recogidas en esta manifestación, Pujol ha destacado la prohibición del alquiler vacacional; la reducción en el número de vuelos que vienen a las isla —competencia estatal— y mantener la moratoria a los megacruceros. La plataforma, en definitiva, quiere ir más allá de medidas concretas porque reclama “un cambio de rumbo”. Es decir, un cambio en el modelo socioeconómico que implica hablar “con mucha gente, para no dejar a nadie atrás”.
Por tanto, se reclama “diversificar la economía” y “abandonar el monocultivo turístico” que, en palabras de Pujol, “explota a la clase trabajadora”, destruye el territorio, ataca a la lengua y a la cultura, y genera, según él, otros muchos problemas. A cambio, solo enriquece “a un pequeño capital turístico, a unos pequeños empresarios, que se hacen de oro”, mientras los residentes viven “explotados por este sistema”.
Los manifestantes llevaban pancartas, entre las que se podía leer ‘Joves sense casa = Illa sense futur' (Jóvenes sin casa = Isla sin futuro), 'Aquí vivimos personas, no posts de Instagram', 'No quiero trabajar para mi casero' o 'Llaves arriba, esto es un atraco'. Además, durante la marcha hubo pancartas de 'En venta PP y Vox' y 'En venta Marga Prohens'.
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