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Madrid 2018: el peatón seguirá ganando espacio al coche

Restricciones al tráfico, peatonalizaciones, zonas verdes, kilómetros de carril bici son algunos de los proyectos que incluye el plan municipal contra el cambio climático

El Ayuntamiento acaba de presentar la primera línea de autobuses 100% eléctrica, que empezará a operar a finales de enero

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Gran Vía de Madrid con los cortes de carril

Gran Vía de Madrid con los cortes de carril ALEJANDO NAVARRO

El Gobierno de Ahora Madrid dio el pasado  viernes el paso definitivo para tener una línea de autobuses 100% eléctricos cargados sin contacto. La ruta 76 (la que va de Plaza de la Beata a Villaverde Alto) será desde finales de enero la primera de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) con cero emisiones tanto acústicas como atmosféricas.

Esta iniciativa de la EMT se enmarca en el Plan A de Calidad del Aire y Cambio Climático del Ayuntamiento, que engloba, según palabras de la propia alcaldesa Manuela Carmena, "la idea de ciudad" del Gobierno de Ahora Madrid.

El Plan A fue aprobado a finales de septiembre y contiene un paquete de 30 medidas encaminadas a reducir drásticamente la contaminación en la capital, que ya ha obligado durante los últimos años a introducir restricciones en la circulación cada vez que se producen episodios de alta polución. Esta apuesta verde consumirá 543,9 millones de euros de los presupuestos municipales hasta 2025.

El objetivo no solo es que los madrileños respiren un aire más limpio, también proyectar una ciudad más accesible para el peatón, más habitable. 2018 será un año clave para poner en marcha importantes políticas de movilidad. Desde el gabinete de Manuela Carmena esperan también que los madrileños lo vean como uno de los sellos del Gobierno en un año que desembocará en la precampaña de las municipales de 2019.

El programa de Ahora Madrid remodelará y peatonalizará calles y restringirá el tráfico en el centro de la ciudad. Falta por saber cuantas de estos cambios prometidos podrán llevarse a cabo en un año en el que el Gobierno municipal se ha  visto obligado a recortar drásticamente el presupuesto de inversiones. Desde el gabinete de Carmena se confía en que último pacto con el Ministerio de Hacienda sirva para que se permita al Ayuntamiento poder invertir su superávit en esos proyectos.

Área cero emisiones

El centro de Madrid se cerrará al tráfico de paso a partir de junio de 2018, cuando se ponga en marcha la gran Área de Prioridad Residencial (APR) o Área Central Cero emisiones. El perímetro lo delimitarán rondas y bulevares: las calles Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta, Génova, Paseo de Recoletos, Paseo del Prado, Ronda de Atocha, Ronda de Valencia, Ronda de Toledo, Gran Vía de San Francisco, Bailén, Plaza de España, Princesa y Serrano Jover cerrarán esa gran zona a los no residentes.

La aplicación del Área de Prioridad Residencial en el distrito Centro favorecerá la armonización del espacio de la ciudad. La reducción de circulación de vehículos, que el Ayuntamiento espera que sea superior al 20%, permitirá que puedan convivir mejor coches y peatones. Para ello, el Ayuntamiento ya está licitando proyectos que permitan humanizar las calles y ampliar aceras. Algunas obras ya han empezado y las más importantes arrancarán en los próximos meses.

Se trata de la medida más ambiciosa del Gobierno en cuanto a urbanismo y movilidad, que además cuenta con un importante rechazo de la oposición y algunos sectores mediáticos, tal y como se demostró con la experiencia piloto de la calle Galileo, en el barrio de Chamberí. Una peatonalización de un tramo de menos de 100 metros que llevó al Partido Popular a recoger firmas hasta que logró la marcha atrás de la alcaldía. 

El acceso en la futura área de prioridad residencial de la zona centro quedará reservado para residentes, transporte público, taxis, vehículos comerciales, los coches con licencia de chófer VTC, vehículos eléctricos, las iniciativas de vehículo compartido como Car2go o Emov, los usuarios con plazas de aparcamiento alquiladas y las motos en horario diurno.

Esta medida contribuirá notablemente a la reducción de las emisiones contaminantes en una de las zonas que soporta grandes niveles de polución. Pero no es la única. A este proyecto le seguirán muchos más que ayudarán a ese propósito, como es la reducción de la velocidad para circular en la M-30 a 70 kilómetros por hora a finales de 2018, algo que ya se ha ensayado cuando se decreta una alerta por alta contaminación.

Gran Vía

La polémica remodelación de la Gran Vía que los madrileños apoyaron en la gran consulta de febrero comenzará a principios de enero y pretende cambiar la cara a una de las avenidas más emblemáticas y concurridas de la ciudad. Tendrá aceras más anchas, más vegetación y espacio para las bicicletas. Este diciembre los peatones ya cuentan con 5.400 metros cuadrados más para pasear tras el dispositivo especial del puente y Navidad que va a mantenerse hasta que se inicien las obras previstas para enero.

A este lavado de imagen que incluirá también la futura remodelación de Plaza España, se sumarán otros. Desde el verano se han realizado trabajos en los barrios de Chueca y Malasaña pensados también para devolver espacio al peatón. En octubre entrarán las máquinas para ensanchar aceras de la calle Atocha y la peatonalización de Carretas.

Además de Gran Vía, que tendrá un carril bici de subida, habrá otro en la parte norte de Alcalá. Y se proyectarán nuevos itinerarios en Madrid Río, camino de Vinateros y la avenida de Burgos, igual que se reformará el Anillo Verde Ciclista. Entre los compromisos del Gobierno de Ahora Madrid está también hacer más carriles para el autobús. 

El Ayuntamiento de la capital ha proyectado medidas que se extienden hasta 2025, cuando está previsto que los vehículos sin etiquetado ambiental dejen de circular por cualquier parte de la ciudad. El grueso de las actuaciones se concentrarán en los próximos tres años, un horizonte en el que Madrid, según las previsiones del Ayuntamiento, se pondrá al día con Bruselas en cuanto a contaminación ambiental.

Además, a la línea de inducción se unirán en enero los quince autocares eléctricos adquiridos por EMT este año y a lo largo de 2018 otros tantos buses y 18 minibuses. Entre 2019 y 2020 se prevé incorporar 40 autobuses eléctricos más, de modo que a finales de 2020, la flota de la EMT alcance los 78 vehículos sin emisiones.

Transporte público, Bicimad y coche compartido

La red municipal de alquiler de bicicletas, Bicimad, duplicará en los próximos dos años su número actual de bicis hasta llegar a las 4.000 y también superará el límite actual de la M-30. También se renovará en los próximos días la aplicación de teléfono móvil, que avisará al usuario si la bicicleta queda mal anclada en las estaciones.

La estrategia del Ayuntamiento pasa además por incentivar un aumento de la flota de vehículos compartidos, como sustitutivos de los coches privados en el futuro. Actualmente en la capital operan varias compañías privadas de coches y motos. Además, para hacer más cómodo su uso, el Ayuntamiento desarrollará una App que englobe a todas las compañías que operan en la capital: Car2go, Emov...

Reducción del consumo energético

Toda la energía de los edificios municipales será renovable ya durante el año que empieza. Además, entre octubre y 2019 se instalarán 45 placas solares en edificios municipales. Y se destinará una parte del presupuesto a la rehabilitación de edificios para introducir mejoras de eficiencia energética. El plan MAD-RE está pensado para este propósito. Las cifras que prevé el Ayuntamiento son ambiciosas: en 2016 se acogieron 24.552 viviendas, lo que supone una reducción de 25 toneladas de CO2 cada año. Durante la convocatoria de 2017 ya se han recibido solicitudes para otras 800 viviendas.

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