COPEDECO, ocho años insertando a personas vulnerables en el mercado laboral: “Creamos dos riquezas, la económica y la social”
“Caí de pie”, bromea Manuel Requena en la sede de la cooperativa COPEDECO, en Alcantarilla. Este almeriense de 61 años se refiere así a su llegada a Murcia, que ocurrió por pura casualidad: “Me quedé sin gasolina aquí”. Había cogido el coche para salir de su ciudad natal después de un periplo laboral complicado. “Di con los peores empresarios”, lamenta, después de dedicarse muchos años a vender agua en la provincia como autónomo, hasta que las administraciones pusieron los medios para que su negocio dejase de ser necesario. Después, tuvo varios empleos, pero terminó por verse en una situación de vulnerabilidad después de toda la vida trabajando.
Algo parecido le ocurrió a Elvira Almagro, de 52 años. “Había trabajado en ayuda a domicilio, en empresas de limpieza, limpiando y cuidando niños a particulares, en hostelería…”. Mientras hacía un curso en la Federación Regional de Empresarios del Metal de Murcia (FREMM), su tutora le preguntó de qué quería trabajar después de haber probado suerte en tantos puestos diferentes. Ella quería probar el reparto: “Vengo de familia de camioneros, lo llevo en la sangre”. Así fue como conoció a COPEDECO.
COPEDECO S. COOP. (Cooperativa para el Desarrollo Comunitario), es una cooperativa murciana de trabajo asociado y de iniciativa social, sin ánimo de lucro, formada por un equipo de profesionales del campo de la intervención social y educativa. Nació en 1989 y, desde entonces, realiza proyectos para la promoción personal e integración social dirigidos a personas, familias y grupos. De esta matriz, surgieron en 2017 dos empresas de inserción social: Bici Go y Scob Go, dedicadas a la mensajería y a los servicios de limpieza, respectivamente.
“Empezamos como cooperativas que luego se transformaron en empresas de inserción. A raíz de trabajar mucho todos los procesos de empleabilidad de personas en vulnerabilidad social, vimos que recogíamos bien la parte de la formación y el acompañamiento, pero el acceso al empleo ordinario era complejo a veces”, explica María Guirao, socia de COPEDECO. Ese fue el germen de las dos empresas; el empujón final que les faltaba. “El trabajo sirve para reinsertarse”, según explica Enrique Tonda, gestor de proyectos sociales dentro de la cooperativa.
Dos empresas de inserción con servicios de mensajería y limpieza
En COPEDECO, las personas vulnerables pueden acceder a diferentes tipos de formación y, al igual que Manuel y Elvira, también pueden trabajar durante un periodo de tiempo. “Desde 2017, todos nuestros trabajadores o bien han encontrado otra empresa o han querido seguir formándose, por lo que han subido de nivel”, agrega Tonda.
Tanto Bici Go como Escob Go operan actualmente en las poblaciones de Espinardo y El Palmar, en Murcia. Bici Go opera de forma totalmente ecológica y sostenible, con el objetivo de mejorar las condiciones de comunicación y movilidad de la población y los individuos prestando servicios de recogida y recepción de paquetería. Además de ello, Tonda explica que se pueden contratar sus servicios para momentos puntuales y encargos particulares.
En Escob Go entienden los servicios de limpieza como organización doméstica, por lo que también prestan lo que llaman atención domiciliaria: cuidado de niños, acompañamiento de mayores, etc. Todos estos servicios se pueden contratar a través de la web “crysalia.es”. Desde COPEDECO animan a cualquier particular, empresa o institución a contratar servicios con empresas de inserción: sus trabajadores son totalmente eficientes, los precios son competitivos y, además, se contribuye a luchar contra la pobreza y la exclusión social, creando una sociedad más justa. “Nosotros creamos dos riquezas: la riqueza económica y la riqueza social. Creamos trabajadores que pueden vivir de esto y que vuelven a insertarse en la sociedad. Eso nos encanta”, asegura Tonda.
Ser parte del cambio
La labor social permite realizarse a todos los implicados. En COPEDECO, son cerca de media centena los trabajadores que hacen posible, a través de una labor colectiva, la reinserción de personas vulnerables en el mercado laboral. “A veces, cuando estás trabajando, no te das cuenta del impacto que tienes en la vida de las personas”, afirma Guirao. Sin embargo, después de participar en numerosos proyectos de acompañamiento e inserción social, sabe lo mucho que recibe a cambio: “Luego los ves años después y te cuentan cómo ha cambiado su vida, cómo tú fuiste parte de ese cambio. Es muy gratificante”.
“Mi deseo es seguir prosperando aquí, porque es un trabajo que me gusta, me estoy realizando bastante. Hoy en día, cuando dices que tienes cierta edad, te hacen un chequeo de arriba a abajo y te dicen que a dónde vas”, señala Almagro. Se trata de un relato con el que coincide Requena, que también ha encontrado dificultades para acceder a un empleo debido a su edad. “Hay mucha incertidumbre para las personas mayores. Suelen decirte que no estás buscando, y lo que pasa es que terminamos aburridos de buscar”. A esto, añade que a muchas personas de mayor edad no se les ofrece formación adecuada para adaptarse a los cambios tecnológicos del mercado laboral.
La suerte de ambos cambió en COPEDECO. “Aquí vienes a trabajar con alegría. Nos juntamos en la puerta todos por las mañanas y se nota el buen rollo”, explica Almagro. Requena, por su parte, sonríe mientras relata cómo ha cambiado su vida en los tres años que lleva trabajando en Bici Go. Para él, una de las mayores diferencias con sus anteriores experiencias laborales es que, aquí, se siente acompañado. Algo tan simple como que algún trabajador de la cooperativa se le acerque y le pregunte, de vez en cuando, “¿necesitas algo?”.
1