eldiario.es

9

El telón que se abre a la convivencia

La obra teatral 'La mirada del otro', que documenta los encuentros entre víctimas de ETA y presos arrepentidos de la banda, llega a Euskadi y se representa el viernes 24 de abril en Eibar.

María San Miguel, actriz y creadora del proyecto, quiere que la pieza -segunda parte de una trilogía- contribuya a dar a conocer una realidad desconocida para gran parte de la sociedad y genere "reflexión y diálogo".

"Ha sido un proceso de investigación que para nosotros ha marcado una experiencia vital, casi por encima de la experiencia artística que supone contar esto en el teatro", asegura San Miguel.

Cartel del obra 'La mirada del otro'

Cartel del obra 'La mirada del otro'

“En una sala de la cárcel, víctima y victimario conversan ante la presencia de un mediador externo que figura como punto equidistante para que ambos puedan ver a través de los ojos del otro”. Esta escena que se desarrolla sobre las tablas del teatro refleja otras situaciones reales que se han vivido entre víctimas de ETA y presos arrepentidos de la banda terrorista.

La obra teatral ‘La mirada del otro’ documenta estos encuentros, desconocidos para gran parte de la sociedad, con una puesta en escena sobria -solo tres actores- y un objetivo: contar esta realidad desde un punto de vista humano y dejar al espectador un poso de reflexión.

Tras varias representaciones en Madrid la producción de Proyecto 43.2 llega a Euskadi y se representa este viernes 24 de abril en Eibar. "Lo afrontamos con mucha emoción y mucha responsabilidad", reconoce María San Miguel, una de las actrices y creadora del proyecto -segunda pieza de una trilogía sobre Euskadi- antes de su estreno en el País Vasco. "Este ha sido un proceso de investigación que para nosotros ha marcado una experiencia vital, que casi está por encima de experiencia artística que supone contar esto en el teatro".

'La mirada del otro' sube a escena un tema controvertido como es el terrorismo de ETA y sus consecuencias ¿Cómo afrontáis el estreno de la obra en Euskadi?

Lo afrontamos con mucha emoción, con mucha responsabilidad, como lo hacemos siempre que contamos estas cosas en cualquier teatro, pero quizá el hecho de presentarlo en Euskadi hace que la responsabilidad sea un poco mayor. Sobre todo con mucha emoción porque sabemos que lo que contamos forma parte de la historia directa y de las vivencias directas de cualquier vasco y eso emociona, saber que se lo vamos a contar a quienes lo han vivido.

Para la documentación habéis contado con testimonios reales de ambas partes ¿Cómo habéis vivido ese periodo de investigación?

El periodo de investigación lo hicimos los tres actores con una compañera del equipo que ha estado ayudándonos con el tema de visual y que va a hacer un documental sobre los encuentros. A mí todos los testimonios me han emocionado mucho, tanto las historias de las víctimas que demuestran que son un ejemplo a seguir porque son un ejemplo de superación y tienen un viaje moral que para mí es envidiable. También ha sido asombroso el testimonio de los disidentes de ETA, porque han cometido el acto violento y lo rechazan porque se han dado cuenta de que esa no es la manera de cambiar nada.

Y luego a mí me resulta admirable un trabajo que nunca se destaca que es el de las personas que han hecho esto posible, que es de los mediadores con Esther Pascual a la cabeza, como los que estaban entonces en la Dirección de Atención a las Víctimas del terrorismo, en especial Txema Urkijo, que hicieron que esto fuera posible, y que siempre han hecho un trabajo muy silencioso que nadie tiene en cuenta, pero sin el que no hubiera sido posible estos encuentros ni esta normalización de la convivencia. Me parece admirable su creencia en el ser humano y en que las cosas pueden cambiar. Este ha sido un proceso de investigación que para nosotros ha marcado una experiencia vital, que casi está por encima de experiencia artística que supone contar esto en el teatro.

Y una vez realizada la investigación ¿cómo se trasladan estas historias al teatro?

Pues yo creo que lo afrontamos con honestidad. Nosotros lo que queremos es mostrar una realidad que nos parece interesante y necesaria que se conozca, y que luego cada espectador saque sus propias conclusiones. No queremos decir lo que el público tiene que pensar, si no que esto ha ocurrido, esto ha pasado de esta manera y ahora reflexiona lo que quieras, y si no quieres no reflexiones.

Estos temas son vistos habitualmente desde el punto de vista político, ¿es posible abstraerse de la política?

Nuestro punto de vista es absolutamente humano, nosotros hablamos de personas, en todo el proyecto, en la pieza anterior también, porque es cierto que la política siempre ha estado por encima de todo esto. Más que la política, los partidos políticos que han estado mucho virando las opiniones mediáticas, y para nosotros el empeño que hay desde el Proyecto 43.2 es hablar de personas y de seres humanos. Contamos una historia que ha ocurrido en Euskadi, pero que podía haber pasado en cualquier lugar donde haya habido una banda terrorista, donde la violencias se ha utilizado de manera indiscriminada, como Colombia, Belgrado o los atentados de Oslo… es un tema universal.

La primera aproximación al público ha sido en Madrid, ¿cómo se recibió allí la obra?

El estreno en Madrid ha sido verdaderamente hermoso porque ha habido una implicación del público y lo que hemos recibido ha sido todo muy positivo. La gente se sorprende porque la mayoría de la personas que han venido la teatro no sabían que estos encuentros se han llevado a cabo, y a mí me resulta sorprendente pero también me hace tener más fuerzas para sacar este proyecto adelante porque se tiene que conocer que esto pasó y que es posible el entendimiento.

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha