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El Congreso dificulta que las diputadas ejerzan la maternidad

El embarazo de Susana Díaz reabre el debate sobre las bajas por maternidad de las que disfrutan o no las políticas

Ningún diputado varón ha solicitado el voto telemático por razón de paternidad en esta legislatura, pese a que varios han sido padres

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El Parlamento andaluz rechaza por tercera vez la investidura de Susana Díaz

Susana Díaz en una sesión parlamentaria en Andalucía

La inminente maternidad de Susana Díaz ha reabierto el debate sobre cómo deben afrontar las políticas su derecho a baja por esta razón. La discusión siempre se centra en las dirigentes mientras que la paternidad de los políticos pasa desapercibida y apenas se cuestiona si ejercen la corresponsabilidad. El Congreso, lejos de ser un ejemplo, pone trabas para que las mujeres sean madres al no contemplar mecanismos para que los cuidados de los recién nacidos no interfieran en la vida parlamentaria de las diputadas.

El Parlamento dificulta que las diputadas disfruten del permiso de un total de 16 semanas de baja tras tener un hijo y que los diputados se acojan al permiso de 13 días por paternidad o a las 10 semanas si se lo cede la madre. "No está regulada la baja de un diputado de ningún tipo", explican fuentes parlamentarias, es decir, que ni por enfermedad, ni por paternidad, ni maternidad se prevé que puedan faltar a su actividad. "No pueden estar de baja, son insustituibles: se trata de un puesto de representación intransferible", añaden esas mismas fuentes, que expresan que no responden a ningún régimen laboral.

El Congreso organizó el voto telemático para aquellos parlamentarios que no pudieran acudir a las votaciones por cuestiones médicas o parentales. El cambio surgió para atender la imposibilidad que suponía para las mujeres asistir al hemiciclo durante los meses más avanzados del proceso de gestación. Las diputadas de fuera de Madrid sortearon así la imposibilidad de volar para asistir a las sesiones plenarias. Sin embargo, este modelo no supone una baja en sentido estricto. Si una diputada o diputado pretendía faltar a las sesiones del Congreso no solo tiene que pedir permiso a la Mesa, sino que además debe contar con el apoyo de su grupo parlamentario.

El voto telemático no supone, sin embargo, una solución global al problema de padres y madres cuya ocupación tiene su razón social en el Congreso de los Diputados. Los votos a distancia no permiten participar de las decisiones que se tomen de manera sobrevenida en el Parlamento (pactos, transacciones, modificación de enmiendas...).

Durante esta legislatura esas situaciones han sido insignificantes debido a la holgada mayoría absoluta del PP. En muchos casos los diputados y diputadas se han podido permitir el lujo de faltar a las votaciones sin necesidad de votar a distancia y siempre que su grupo les hubiera autorizado. El previsible fraccionamiento parlamentario, señalado para las encuestas, a partir de las generales puede convertir un solo voto en imprescindible para tumbar o sacar iniciativas adelante. En esa tesitura la conciliación de madres y padres diputados no contaría con una respuesta solvente. 

La normativa actual podría provocar que para un grupo sea perjudicial tener mujeres en edad fértil que puedan perderse determinadas votaciones en las que el equilibrio de fuerzas pueda convertir en vitales cada uno de los votos.

Según fuentes parlamentarias, en esta legislatura se han producido varios casos de diputadas que han solicitado el voto telemático durante los últimos meses de gestación. Los diputados con hijos recién nacidos podrían solicitar la misma medida para atender al recién nacido tras su llegada. Sin embargo, ningún diputado varón ha solicitado el uso de esa prerrogativa tecnológica para atender a sus hijos.

Una de las soluciones que plantean las fuentes consultadas es que se permitan las sustituciones cuando las faltas se deban a este tipo de cuestiones. "En otros parlamentos existe la figura del diputado suplente instalado de manera general", apuntan esas fuentes que ponen como ejemplo la Cámara uruguaya.

Las mujeres deben dar ejemplo, los hombres no

El debate sobre la decisión de las políticas de coger o no las bajas por maternidad se ha reabierto ante la inminencia de que la presidenta andaluza dé a luz.  La periodista Yolanda Rosado, en su blog sobre su experiencia como madre, ha iniciado la discusión al pedir a Díaz que se coja la baja completa para dar ejemplo. La presidenta ya ha anunciado su intención de compartir ese periodo con su marido. Fuentes del entorno de Díaz han expresado que seguramente cumpla la "cuarentena", es decir, cerca de las seis semanas obligatorias. A partir de entonces, será el padre el que se haga cargo del pequeño.

Su homólogo en el PP, Juan Manuel Moreno Bonilla, fue padre por tercera vez hace apenas un año. Según han confirmado a eldiario.es fuentes del PP andaluz, el portavoz no se cogió la baja por paternidad. La explicación que ofrecen en su entorno es que era época estival y, por tanto, pudo ausentarse una semana y reducir el ritmo de trabajo. No obstante, renunció a los trece días que le corresponden por ley.

Los sectores que reclaman que las políticas den ejemplo cogiendo la totalidad de la baja por maternidad reprochan la actitud que adoptó Soraya Sáenz de Santamaría, que renunció a las seis semanas de baja obligatoria. La entonces portavoz del PP reapareció en el mitin de cierre de campaña de 2011 siete días después de dar a luz. Tan solo once días después de que naciera su hijo, se ocupó del traspaso de poderes que le encomendó Mariano Rajoy.

Carme Chacón fue nombrada ministra de Defensa cuando estaba embarazada. La dirigente socialista ha sido la primera y única mujer que ha dado a luz mientras ocupaba una cartera. Al igual que va a hacer Díaz, Chacón compartió la baja con su pareja, Miguel Barroso, que en aquel momento dirigía la Casa de América. La titular de Defensa trasladó su hogar a la vivienda habilitada en el Ministerio para mejorar las posibilidades de lactancia y conciliación.

Otro alto cargo que tuvo descendencia en el ejercicio de sus funciones ha sido el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, que fue padre de mellizos. La madre es Meritxell Batet, diputada socialista. Lassalle disfrutó "por convencimiento" de los 15 días de permiso de paternidad que prevé la ley, según han informado fuentes del Ministerio a eldiario.es.

Aclaración

Doce días después de la publicación de este artículo, el gabinete de prensa de Cultura se puso en contacto con eldiario.es para rectificar la información que inicialmente habían aportado. En una edición anterior de esta información, se señalaba que Lasalle no cogió ningún tipo de baja tras ser padre, tal y como en su momento aseguró el ministerio, que ha precisado ahora que decidió cogerse los 15 días a los que tiene derecho.

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