El Partido Popular regresa a Sevilla
El principal partido de la oposición regresa este fin de semana a la ciudad donde hace 32 años se culminó la “refundación” de la antigua Alianza Popular y donde Manuel Fraga cedió el testigo a José María Aznar en el arranque de su carrera hacia el Palacio de la Moncloa.
El lugar es el mismo, y las fechas similares, porque también entonces se celebró en los prolegómenos de la Semana Santa; incluso se da la circunstancia de que el heredero de los mandos del partido es un presidente autonómico, porque Aznar lo era de Castilla y León y Alberto Núñez Feijóo preside ahora la Xunta de Galicia.
Sin embargo, el proceso por el que en uno y otro tiempo se ha llegado al cónclave sevillano es muy diferente, mucho más traumático en el momento actual. Ahora el congreso trata de resolver una insólita y veloz crisis que ha fracturado el partido en muy poco tiempo a raíz del encontronazo público entre el ya defenestrado líder de la formación, Pablo Casado, y la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.
En 1990 la designación de Aznar cerraba el largo proceso de la refundación iniciado un año antes, en el X congreso, cuando Fraga recuperó la presidencia del partido tras el desgaste que supuso a los de AP el tumultuoso paréntesis de Antonio Hernández Mancha.
Ahora el PP tiene a Vox a su derecha, una formación que cada vez cuenta con más respaldo electoral y que aspira a superar a los populares, con los que sin embargo acaba de pactar la investidura de Alfonso Fernández Mañueco al frente de la Junta de Castilla y León.
Informa EFE.