Feijóo reduce los 82 años de ocupación fascista en Meirás a unas vacaciones estivales
Al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, le cuesta referirse a Franco como dictador o caudillo. Prefiere llamarle general y este viernes ha vuelto a hacerlo tras ser recibido en el Palacio de la Moncloa por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Sobre la mesa estaba la reclamación de la Xunta para quedarse la gestión del Pazo de Meirás, recuperado para lo público tras la demanda interpuesta por el Estado. La victoria en los tribunales llegó tras muchos años de lucha de vecinos y políticos locales, con la Xunta de Feijóo mirando hacia otro lado.
En la rueda de prensa posterior al encuentro entre ambos presidentes, el barón gallego del PP aseguró: “Que la cuestión de Emilia Pardo Bazán quede relegada por la cuestión del veraneo del general no nos parece razonable”. El general al que se refiere Feijóo es Franco y el veraneo, los 82 años de usurpación que la familia del dictador ha ejercido sobre una propiedad a la que llegaron en 1938 tras obligar a los vecinos de Sada (A Coruña) a pagarle la propiedad simulando donaciones espontáneas.
Escribe Gonzalo Cortizo.