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ENTREVISTA | Iago Negueruela

"La mayoría de contratos temporales en España son en fraude de ley"

El consejero de Trabajo de Baleares defiende que la Inspección de Trabajo debe dirigirse al fraude laboral en las contrataciones

"Hay que reformar el Estatuto de los Trabajadores para que una empresa de servicios no pueda aplicar salarios diferentes a los de la empresa principal"

Negueruela critica la gestión de Fátima Báñez al frente del Ministerio: "Ha hecho una contrarreforma total de todo el marco de relaciones laborales"

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El consejero balear de Trabajo, Iago Negueruela. FOTO: Paula González

El consejero balear de Trabajo, Iago Negueruela. Paula González

Durante los dos últimos años Baleares ha lanzado un plan especial de inspección de trabajo para poner freno al uso fraudulento de los contratos temporales y parciales en el sector turístico. El consejero de Trabajo de las islas, Iago Neguerula (Santiago de Compostela, 1980), que ha sido durante años inspector de trabajo, defiende esta herramienta como forma de combatir una precariedad que no se corresponde con las grandes cifras que experimenta el turismo. Negueruela promovió también la reforma del Estatuto de los Trabajadores para que contratados y subcontratados tengan los mismos salarios, una proposición que se encuentra ahora en trámite parlamentario. 

Las previsiones turísticas vuelven a ser buenas en esta Semana Santa. Llevamos unos años batiendo récords turísticos, pero esas cifras no parecen trasladarse al empleo y a los trabajadores. ¿Qué pasa?

En todo lo relacionado con los servicios asociados al turismo, donde España está sosteniendo la salida de la crisis, la gran diferencia respecto a 2008 son los salarios. Han caído de una forma muy dura y ese es uno de los problemas que tenemos para que se traslade la recuperación a las personas. Los salarios han descendido casi unos 20 ó 30 años y ahí tiene un papel muy importante la reforma laboral. Y luego está que para que se genere más riqueza se tiene que aumentar la contratación. Tenemos aún unas cargas de trabajo todavía muy elevadas que hacen que, aún habiendo crecimientos de plantilla, haya recorrido para hacer contrataciones.

La contratación temporal y a tiempo parcial tienen mucha preponderancia, aunque en Baleares el tiempo parcial casi no se usa. Hay mucha rotación: los contratos de duraciones inferiores a un mes o una semana tienen un peso muy importante y así lastras la recuperación porque la precariedad es flagrante. 

¿Y cómo se cambia eso? ¿Qué puede hacer una comunidad autónoma?

Una comunidad tiene el margen de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Hay que combatir el fraude laboral: los contratos a tiempo parcial y temporales. Dirigimos el foco a esos contratos y en verano pactamos llegadas grandes de inspectores al conjunto de las islas para hacer campañas concretas. Al final la mayoría de contratos temporales que se hacen en España son en fraude de ley, muy pocos respetan la causa y casi todos están mal hechos. 

Llevan dos años lanzando este plan especial de inspección. ¿Cuáles han sido los resultados?

Los resultados son muy altos: 8.000 transformaciones directas de contratos temporales en indefinidos y de tiempo parcial en tiempo completo en dos años. Viendo la comparación con otros años anteriores podemos decir que hubo unas 10.000 transformaciones más con efecto disuasorio. Es una campaña que difundimos mucho para que la gente sepa que si tiene unas tasas de temporalidad bajas tiene menos probabilidad de tener una inspección, ese es el efecto disuasorio. El año pasado, en dos meses, 32 inspectores transformaron 3.500 contratos, con lo cual la eficacia es muy alta. Volveremos a hacerlo este verano, ofreceremos a inspectores de otras provincias venir para hacer esa campaña especial.

¿Hay algunos sectores del turismo más afectados por estas inspecciones?

La campaña va dirigida a todos los sectores, pero la mayoría de resultados ha sido en servicios, también porque en Baleares ahí es donde está casi todo el peso de la economía. Tratamos de no poner el foco en un sector concreto y no decir cuál es el sector con más incumplimientos. 

Las Kellys se han convertido en el símbolo de la precariedad en el sector turístico. ¿Son frecuentes en Baleares las externalizaciones de las camareras de piso?

No, en Baleares en 2014 se negoció el convenio de hostelería y la presión más fuerte se hizo en la externalización de servicios. Se llegó a un acuerdo con la patronal para que no hubiera procesos masivos de externalización. Es cierto que el convenio tiene una parte de no incrementos salariales igual todo lo fuerte que deberían haber sido pero sí se paró la externalización. Así que no tenemos este tipo de procesos, hubo muchas denuncias cuando se intentó y yo como inspector entonces hice muchas actuaciones en ese sentido. Eso sí, tienen otro tipo de problemáticas, todas las asociadas a enfermedades profesionales que no están reconocidas como tal, todo el tema de jornadas excesivas... 

Las Kellys son también la cara del fenómeno de las empresas multiservicios, que pagan salarios precarios a las plantillas externalizadas mientras la matriz mantiene salarios más altos. Ustedes promovieron un cambio en el Estatuto de los Trabajadores para que contratados y subcontratados tengan que cobrar lo mismo.

Sí, fue entonces cuando empezamos a trabajar en la reforma del artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores con los sindicatos de Baleares para poder poner barreras legales. Las externalizaciones de servicios no dejan de ser empresas de trabajo temporal más precarias, lo que es ya rizar el rizo. A veces son las mismas empresas: la ETT tiene una empresa de servicios que es más precaria, este es nuestro mercado laboral. Prohibirlas, no vas a poder porque hay una directiva de servicios que no te lo permitirá. Nosotros propusimos esa reforma del artículo 42 que está ahora admitida a trámite en el Congreso porque es necesario que una empresa de servicios no pueda aplicar salarios diferentes a los de la empresa principal. Si se aprueba permitirá negociar en otras condiciones. O se equilibran las fuerzas de la negociación colectiva o tendremos graves problemas. 

Pero la reforma laboral, además, hizo que el convenio de empresa prime sobre el de sector. Si se cambian las condiciones de subcontratación pero sigue existiendo esa primacía, ¿no se continúa con un problema similar?

Sí, tendríamos problemas. Ese punto es el que permite la devaluación salarial. Vamos a presentar un estudio sobre el sector de la limpieza en Baleares, en él se ve que la devaluación salarial se ha conseguido vía convenios de empresa. Hoy en día mantener la reforma laboral es un gran error, hasta la OCDE dice que tenemos un problema brutal de temporalidad y salarios y que estamos generando desigualdad. Y la OCDE tampoco es un organismo marxista que digamos. 

¿Cómo valora la gestión de Fátima Báñez al frente del Ministerio de Empleo?

La gestión de lo que pretendían hacer es muy positiva, ha conseguido todo aquello que se propusieron. Sus gurús decían que había que trocear la negociación colectiva, que España necesitaba una devaluación salarial para competir, que había que quitar a los sindicatos del centro de la negociación, han perseguido el derecho de huelga como nunca... Por tanto, su gestión, para la derecha, es una de las más eficaces que se han visto. Ha sido una contrarreforma total de todo el marco de relaciones laborales porque creían en eso. Se han atrevido a algo que no se había atrevido nadie, ni siquiera el Aznar más duro. 

El Gobierno balear acaba de aprobar una Ley de Alquiler. La proliferación de alquileres turísticos hace que haya trabajadores que tengan problemas para encontrar piso asequible y poder hacer allí la temporada turística. ¿Qué hace la nueva norma para solucionar este tipo de casos?

Es una ley que pretende ordenar. Ahora mismo tenemos una actividad fuera de control. Queremos que los consells de cada isla determinen en qué zonas puede haber actividad de alquiler vacacional y prohibir otras, es decir, zonificar para evitar que en determinados núcleos de población a través del alquiler se tire hacia arriba del precio de la vivienda y que el alquiler para un uso normal no se desmadre, como está sucediendo. Se establece que los alquileres de menos de un mes se entenderán como vacacionales. Endurecemos la parte sancionadora y hacemos que el intermediario tenga que verificar que ese alquiler esté registrado y cumpla las condiciones que exige la norma. 

De todas formas hacen falta más reformas, nosotros somos una comunidad autónoma y hay competencias que no tenemos. El Estado debería plantearse una reforma importante de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) porque está pensada para el uso de una primera vivienda, no como un servicio o actividad distinta. Lo que no se puede es usar subterfugios de la LAU para esconder una actividad económica. Hay también que poner más control sobre las plataformas web que dinamitan el mercado. 

Entonces, ¿es de los que piensa que hay poco control sobre este tipo de empresas?

Sí, porque lo que vamos a tender bajo la llamada economía colaborativa es a la compra de cada vez más propiedades, a concentrarlas y a hacer una actividad económica. Debe estar mejor regulado para garantizar ciertas condiciones como servicio turístico. Nosotros incorporamos en la ley, por ejemplo, que se les puedan exigir cosas en materias de limpieza o accesibilidad, como a un hotel. 

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