València hubiera recaudado casi un millón de euros de tasa a los turistas estas Fallas si el PP no la hubiera derogado
Los vecinos y vecinas de València podían haberse ahorrado en torno a un millón de euros de los costes derivados del mantenimiento de la ciudad en Fallas si hubiera estado vigente la tasa turística que aprobó el Gobierno del Botánico dirigido por Ximo Puig y que derogaron a los pocos meses de acceder al Consell el PP y Vox.
Por citar un ejemplo, tan solo el dispositivo de limpieza desplegado por el Ayuntamiento para estas fiestas ha supuesto un gasto de 3,2 millones de euros.
Fue el 10 de noviembre de 2023 cuando el ejecutivo que entonces dirigía Carlos Mazón, con el apoyo de la alcaldesa de València, María José Catalá, tumbó de la tasa turística aprobada meses antes mediante una ley en las Corts Valencianes, pero con una moratoria que suspendía su puesta en marcha hasta 2024. Además, su aplicación dependía de la voluntad de cada municipio.
Según la derogada ley, el importe de la tasa oscilaba entre los 0'5 euros al día en las pensiones, 1 euro para apartamentos de categoría primera y hoteles de una, dos y tres estrellas y 1'5 euros por apartamento de categoría superior y hoteles de cuatro y cinco estrellas.
Teniendo en cuenta que en 2025 se registraron 662.047 pernoctaciones entre el 13 y el 19 de marzo (cifras parecidas a las del presente año, a falta de datos oficiales), sumando las del fin de semana previo a las Fallas, cuando más afluencia de visitantes ha habido, y aplicando la tasa derogada por el Gobierno del Botánico, se alcanzaría una cifra cercana al millón de euros de media. Si se aplicara, en cambio, una tasa como la de Barcelona que alcanza los 4 euros por noche, se alcanzaría un mínimo de 2,6 millones de euros.
Y eso por lo que se refiere exclusivamente a Fallas. En el conjunto del año, en 2025 València alcanzó los 6 millones de pernoctaciones, así que, aplicando la tasa del anterior Gobierno valenciano de izquierdas, la recaudación media hubiera sido de otros tantos millones de euros. Aplicando una tasa como la de la ciudad condal, ascendería a 24 millones de euros.
Pese a todo, el Consell que preside Juan Francisco Pérez Llorca enfrió este viernes cualquier posibilidad de aprobar una nueva ley para regular la tasa turística. Su portavoz, Miguel Barrachina, afirmó este viernes que no van a “imponer ninguna tasa turística”, porque las rebajas fiscales son “el santo y seña” de esta Administración autonómica y no prevé adoptar en esta legislatura ningún “tributo adicional”.
Así lo afirmó en la rueda de prensa tras el pleno del Consell, en la que preguntado por el debate abierto tras las Fallas sobre la posibilidad de establecer en València una tasa turística dijo que entienden y respetan “cualquier opinión municipal”, pero el Gobierno valenciano “está en fase de rebajar presión fiscal y eliminar tributos, y en ningún caso de situar ninguno adicional”.
También Catalá reculó tras abrir la puerta a estudiar la tasa, como sugirió Juan Roig días atrás. “El debate está abierto sobre cómo los turistas pueden contribuir”, señaló este viernes el portavoz del gobierno local, Juan Carlos Caballero, que insistió en que “no tenemos el marco legal para que el ayuntamiento pueda tomar una decisión unilateral”. Caballero volvió a instar al Gobierno de España a mejorar la financiación local, aunque reconoció que, si el debate de la financiación autonómica lleva más de una década atascado, el de la financiación municipal no va a ser más fácil.
El número 2 de Catalá reconoció que existía el marco legal autonómico hasta que Carlos Mazón lo tumbó con un decreto, que ratificaron PP y Vox en las Corts, pero consideró que no era el idóneo.
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